Jóvenes que van a entrevistas de trabajo con sus padres: "Esto viene a mostrar la superprotección que ha existido en esta generación por parte de los padres"

Jóvenes que van a entrevistas de trabajo con sus padres: "Esto viene a mostrar la superprotección que ha existido en esta generación por parte de los padres"

Hemos pasado de los profesores universitarios sorprendidos (por no decir espantados) por la presencia de padres en las tutorías con los alumnos, ya mayores de edad, a reclutadores que se encuentran con los progenitores en entrevistas de trabajo. Y no, no se trata de algo excepcional; se trata de una práctica más común de lo que cabría imaginar. De hecho, una reciente encuesta pone de manifiesto que el 20% de los jóvenes ha contado con la participación de uno de sus progenitores en alguna entrevista de trabajo, mientras que un 28% ha recibido la ayuda de éstos a la hora de negociar su salario.

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La encuesta en cuestión, Gen Z Job Searches Now Come With a Plus-One: Mom or Dad ('La generación Z ahora busca trabajo con un acompañante: mamá o papá'), se ha realizado en Estados Unidos, pero eso no exime a España, donde también se da esta situación. A pesar de que, por el momento, no hay datos oficiales al respecto, "sí tenemos testimonios de profesionales de los recursos humanos advirtiendo de esta práctica también aquí en España", nos asegura Elena Ibáñez, experta en trabajos del futuro, CEO de Singularity Experts y una de las mayores conocedoras del mercado laboral de nuestro país (incluida dos veces en el Top 100 de Mujeres Líderes).

El ámbito laboral ya forma parte del plano adulto de las personas, y en ese ámbito adulto no caben experiencias infantiles como la compañía de un padre o una madre. 

Elena Ibáñez, experta en trabajos del futuro y CEO de Singularity Experts

Ir a una entrevista de trabajo con papá o mamá: ¿un impedimento para encontrar empleo o una tendencia normalizada?

"Esto hace una década habría sido totalmente impensable, supongo que los profesionales de los recursos humanos estarán pasando ratos realmente incómodos", comenta Ibáñez. "En mi opinión está totalmente fuera de lugar, tanto por parte de los jóvenes como por parte de los padres". La experta considera que esta práctica no tiene nada que ver con el hecho de aprender de los padres, algo que es indudablemente positivo, especialmente en la juventud, "pero el ámbito laboral ya forma parte del plano adulto de las personas, y en ese ámbito adulto no caben experiencias infantiles como la compañía de un padre o una madre".

"Esto viene a mostrar, una vez más, la superprotección que ha existido en esta generación por parte de los padres", señala la experta. "Los han protegido tanto que ahora, tras la adolescencia, les cuesta mucho asumir la autonomía de ese hijo o hija, que ahora es ya un adulto".

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Tanto es así, que incluso muchos de ellos son los encargados de negociar el salario de su hijo con la empresa que lo contrata. La CEO de Singularity Experts subraya que es valiosísimo que los padres enseñen habilidades de negociación a sus hijos, del mismo modo que les pueden enseñar otro tipo de habilidades, como las sociales o las financieras; esta enseñanza forma parte del proceso de ayudarles a madurar como personas, nos dice. "Otra cosa bien diferente es que los padres estén presentes en el proceso de negociación, porque esto obviamente está fuera de lugar", advierte.

"Este tipo de 'intervenciones', no solo son negativas por la imagen de inmadurez que traslada del joven, sino que pueden ser contraproducentes, por el sesgo de unos padres que no siempre están al día de las dinámicas actuales del mercado laboral y que pueden no acertar en sus planteamientos". La experta recalca que el mundo laboral al que están entrando sus hijos es radicalmente diferente al que ellos se encontraron. "Hay una generación de diferencia, una generación en la que han cambiado más las cosas que en ningún otro momento de la historia…".

Padre e hijo© Getty Images/Westend61

Lo que sí ayuda a los jóvenes a encontrar empleo, según Elena Ibáñez

En función de su experiencia trabajando con reclutadores y departamentos de Recursos Humanos, lo que más valoran las empresas a día de hoy es la actitud, por encima, incluso, del nivel de estudios. “Y pienso que es algo absolutamente razonable, por dos razones. En primer lugar, porque los currículum que llevan a las empresas les sirven cada vez menos para diferenciarse, porque actualmente la IA ha sustituido gran parte de las tareas que antes hacían los recién incorporados, y esto ha provocado que los escasos conocimientos que traían de la carrera se queden más disueltos en el maremagnum de la automatización. En segundo lugar porque los jóvenes de la generación burbuja que antes comentábamos, vienen 'de serie' con una mayor sensibilidad a los derechos que a las obligaciones, y muchos profesionales ya están alarmando sobre la carencia de valores relacionados con el esfuerzo".

Los han protegido tanto que ahora, tras la adolescencia, les cuesta mucho asumir la autonomía de ese hijo o hija, que ahora es ya un adulto. 

Elena Ibáñez, experta en trabajos del futuro y CEO de Singularity Experts

La cuestión es qué actitud es la que tienen en cuenta, cómo deben presentarse los jóvenes ante una entrevista de trabajo. Ibáñez indica que se trata de actitud “entendida como inteligencia emocional que haga fáciles las relaciones laborales, curiosidad permanente que les permita aprender de manera proactiva, tolerancia al cambio continuado que les permita adaptarse, y un sinfín de micro-poderes que hacen que este joven sea muy valorado por los profesionales de las empresas”.