La actriz y bailarina que enamoró al príncipe Eduardo lo cuenta todo sobre su romance: "Para la reina Isabel debí ser su peor pesadilla"
Los dos nacieron en un mes de marzo, por lo que ya tenían algo en común cuando se conocieron a finales de los ochenta. Ahora, ella está a punto de cumplir los 59 años, mientras que él soplará en breve las 61 velas. Hablamos de la actriz, cantante y bailarina británica, poco o nada conocida en nuestro país pero muy popular en Reino Unido, que hace casi cuatro décadas enamoró perdidamente al príncipe Eduardo. Lo suyo no fue precisamente un romance fugaz, puesto que mantuvieron una relación sentimental de idas y venidas que se prolongó durante un lustro.
Su nombre es Ruthie Henshall y, sin lugar a dudas, tiene una historia personal más que interesante para contar. De ello habla pormenorizadamente en sus memorias que saldrán a la venta el próximo verano, desvelando detalles íntimos que vivió con el actual duque de Edimburgo. Al mismo tiempo, recordará algunas situaciones de privacidad que disfrutó junto a los miembros de la Familia Real inglesa, de lo que ya ha querido avanzar un aperitivo.
Una idea, la de lanzar sus memorias, que según ella surgió un buen día cuando estaba limpiando el desván de su casa y se encontró con varias cajas donde estaban algunos diarios de su juventud. No solo eso, sino que también se encontró con las cartas de amor que el hermano menor de Carlos III le envió cuando eran novios, lo que le hizo darse cuenta de "los tesoros de juventud" que aún guardaba para sí misma.
Así lo explica Ruthie en una entrevista para The Telegraph, como avance de su biografía titulada La bailarina y el príncipe que podremos leer completa en solo unos meses. Su primer encuentro tuvo lugar en 1988, en la época que Eduardo decidió dar rienda suelta a su pasión por el teatro hasta el punto de trabajar como asistente en la compañía del mismísimo Andrew Lloyd Webber. Ahí, durante la producción del archiconocido musical Cats, estaba Henshall en su elenco artístico.
"Me pareció amable y atento", señala la actriz sobre la primera impresión que le causó el 'royal', quien por entonces tenía 23 años. Una vez surgió la chispa, él la invitó a cenar, también al cine... y, poco a poco, se convirtieron en pareja. "Estaba viviendo mi sueño desde pequeña de poder actuar en West End (el Broadway londinense)", apunta la cantante, "y a la vez salía con alguien muy poco accesible para las demás", agrega. "Si esto me lo contara otra persona, pensaría que se lo está inventado"., apostilla.
"La Reina fue especialmente encantadora conmigo"
Recordando cómo fue el momento en el que conoció a la madre de su chico, esto es, a la monarca de Inglaterra, confiesa que olvidó hacerle una reverencia al no estar acostumbrada a este tipo de protocolos. Pese a ello, aclara que "la Reina fue especialmente encantadora conmigo. Yo era esa joven bailarina que estaba con su hijo… y para ella debía ser su peor pesadilla". La escena se produjo en una de las barbacoas que se organizaban en verano en el castillo de Balmoral, lo que le dio la oportunidad de tratar con otros miembros de los Windsor.
Entre ellos se encontraba el matrimonio formado por Carlos y Diana de Gales, con los que hizo buenas migas. Así, mientras que el actual jefe del Estado le ofreció un par de Martinis que esta aceptó gustosamente, la llamada 'princesa del pueblo' le pidió a Ruth que cantara allí mismo para ellos. "No me sentí demasiado nerviosa porque me acababa de beber dos copas", cuenta, "y siempre será uno de mis mayores honores" el haber vivido esa experiencia, asevera. ¿Y qué interpretó a capela? Pues el famosísimo I dreamed a dream (Soñé un sueño) de la icónica obra Los Miserables que, en aquella etapa, ella representaba en los escenarios. "Solo tengo buenas palabras para ellos", reitera.
Tras romper en 1993, Eduardo y Ruthie siguieron manteniendo una bonita amistad, y este incluso la invitó a la boda real con la que es su mujer y madre de sus hijos, Sophie de Edimburgo, en junio de 1999. Pasado el tiempo, ya en 2020, todo se enturbió después de que la artista participara en el reality televisivo ¡Soy una celebridad... sácame de aquí! (una especie de Supervivientes). Allí dentro, esta presumió ante otro concursante de haber tenido "sexo en una de las habitaciones del Palacio de Buckingham", lo que evidentemente no sentó nada bien a la institución monárquica. Ahora, según lo que cuente en su libro, veremos cómo reaccionan desde la Familia Real británica.





