La ruta más personal de Marc Giró por Barcelona: desayunos perfectos, sastrerías míticas y noches de baile

La ruta más personal de Marc Giró por Barcelona: desayunos perfectos, sastrerías míticas y noches de baile

Con su mandíbula cuadrada, como trazada con escuadra y cartabón, su mirada azul bajo su ceño aristocrático, su pelo rubio delineado, traje oscuro de hechura sastre (se los corta Gabriel Segri), la corbata de pala estrecha, el zapato Oxford troquelado… Marc Giró podría ser la imagen perfecta de ¿un dandy británico? ¿un bon vivant parisino? ¿un damerino milanés? Pues no. Él es..., otra cosa. Un señor con una fórmula. La misma que la de Isabel II de Inglaterra, excéntrica pero conocedora ‘a tope’ de su ser y de su idiosincrasia. Y no moverse de ahí. Ella, con su falda a media caña y toda la gama pastel en su armario, él, con su ‘uniforme’. Como Frank Lebowitz o una azafata de Iberia. Eighties a poder ser. Porque lo suyo es el puente aéreo, aunque el origen y el billete de vuelta siempre tenga la misma referencia: BCN. La ciudad que ama. Lo de ser como una azafata te lo dice henchido y orgulloso. Y serio. Muy serio. 

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Aunque, viéndole, no nos lo creemos mucho. Porque es un gentleman, provocador —o provocatriz—, pero gentleman a fin de cuentas. Como Oscar Wilde, pero sin las 'moñeces' redichas del de Salomé para las tazas regalo de un amigo invisible. Marc es mucho más gamberro. Y mordaz. E inteligente. Irónico, tierno, descocado, directo… Y todo esto, sin perder la educación y la elegancia. ¿Cómo lo hace? Pues eso, difícil de collons, pero él lo logra. Por conseguir, hasta le ha dado un giro queer a eso de responder al código de presentador estrella hipermasculino de la premadrugada de televisión. Su Late Xou para la audiencia es como las gotitas de Chanel Nº5 para Marilyn Monroe: la dosis exacta de sofisticación y placer para coger la cama feliz y complacida como una reina.  

Cuéntame, Marc, ¿cómo es tu relación con Barcelona? ¿De amor, de odio, mix?

Yo soy un convencido de Barcelona total. Hay un prototipo de barcelonés que es quejica. Yo no soy ese. Yo vivo en Barcelona, una ciudad que me encanta, desde siempre y que, a pesar de los problemas, como en cualquier gran ciudad, me apasiona. Me gusta como usuario y como imaginario. Pero también te voy a decir que yo he pasado 20 años en Madrid y...

En BCN sigue habiendo vida de barrio y me parece el invento más maravilloso del mundo

Marc Giró
Marc Giró durante su show Late Xou© GTRES

Eso te iba a apostillar, eres hombre de puente aéreo. ¿Eso te moldea, te transforma, te construye, te perturba?

Eso de la construcción es fundamental. Y sucede tal cual. Porque yo salí de Barcelona para trabajar en Madrid a los veintipocos y regresé con 40 y largos. Entonces, lo que yo soy es producto de este viaje, y, en consecuencia, Madrid es una ciudad que amo profundamente. También te digo que soy muy urbano. Lo que no quiere decir que me metas en el campo y no sepa comportarme perfectamente. Yo siempre me comporto. Pero las ciudades son mi hábitat natural, sin dejar de ser adaptable al campo e, incluso ser un salvaje si es necesario. Pero, dicho esto, con Madrid y Barcelona, no hay dicotomía posible: forman parte de lo que yo soy.

¿Y cómo fue volver?

Sigo teniendo casa en Madrid. El único alquiler que tengo, lo tengo en Madrid, porque yo vivo en casa de mi marido en Barcelona. Un marido en BCN y un casero en Madrid. Y muy buen casero. Quiero reivindicarlo. Es una de las relaciones más honradas y profundas que he tenido nunca. Pero, en cualquier caso, el Barcelona-Madrid/Madrid-Barcelona forma parte de mi carácter, el de un hombre en continuo movimiento. El ritmo de las ciudades, yo lo pillo rápido. Estar en una ciudad es como un baile, hay que bailar.

Y el baile es agarrao, entiendo. ¿Y va más allá?

Pues no lo sé. Imagino que si Barcelona evoluciona, evoluciono con ella. Yo formo parte de la evolución de la ciudad y estoy involucrado en su proceso. También, en el de Madrid, te digo… Pero la sensación, en realidad, es que depende cómo uno vive los cambios de las ciudades. Las transformaciones muchas veces suceden en ti. Barcelona, por ejemplo, es una ciudad que ha estado en convulsión por lo del proceso independentista. Eso también tensa las ciudades. Y no lo digo en tono negativo, solo que en las ciudades pasan cosas.

Yo, por ejemplo, tengo al lado de casa un mini local donde venden tarta de queso a 99 céntimos. Hay gente, sobre todo turistas, que están haciendo cola para un pedazo de queso ¡horas! Y dices, y piensas: “O sea, esta gente, ¿cómo hace cola para una tarta de queso?” Pues bien, yo prefiero que haya turistas haciendo cola —aunque parezca ridículo— para comprar un cheesecake a ese precio o en la puerta de Louis Vuitton para cogerte un bolso de caerte muerta a que no los haya. Cómo decirte. No me parece mala señal ese tipo de colas delante de LV. No es exactamente el modelo de vida que yo tengo, pero, si pasa, es que hay una cierta bonanza.

Media Image© rtvecatalunya

Salí de Barcelona para trabajar en Madrid a los veintipocos y regresé con 40 y largos. Todo lo que soy es producto de ese viaje

Marc Giró

 Madrid me mata, pero ¿BCN, a veces un poquito, también? Y cuando eso te pasa…

Escapo (risas). A ver, que te miento como un bellaco. Mi madre es de un pueblo prepirenaico y voy a visitarla. Y si no tengo plan y me quedo en la ciudad, hay muchísimas cosas que hacer. Por ejemplo, me levanto tarde, desayuno y hago todo lo que no me ha dado tiempo durante la semana. O doy rienda suelta a otra afición: leer periódicos. Todos. Es una suerte porque no tendré problema cuando me jubile. Entre que me levanto, me hago un poquito la toilette, desayuno y me cojo los periódicos, ¡me he plantado en las 7 PM!

¿Barcelona no es más vivible? La playa, el Pirineo… Madrid es más echarte a las calles, ¿no?

El ritmo es otro. Madrid es más dura de ritmo y Barcelona, entre el mar y la montaña, da la sensación de que no va a crecer, que es mensurable… Madrid parece que va a llegar a Sevilla. Madrid, supongo, que es conquistadora, y ese ritmo, esa pulsión imperial están.

Desayuno, como y hasta ceno fuera porque no cocino. Así, además, aprovecho para hablar con las vecinas

Marc Giró

Hacer televisión fuera de Madrid, ¿hasta qué punto es liberador?

Yo tengo la sensación que se hace muy buen periodismo en Cataluña y muy buen periodismo en Madrid o muy malo en ambos sitios. Creo que desde el centro 'romantizáis' el Mediterráneo y no te voy a negar la mayor: Barcelona es mediterránea. Pero Madrid, también. Y España, también.  Yo no sería folclórico de no ser mediterráneo. Pero tú también. Allí donde crezca un pino, hay Mediterráneo. Hay que dejar que ese mar y todo lo bueno que lleva cruce La Mancha. ¿No te parece?

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SUS DIRECCIONES

El desayuno perfecto

Exactamente, lo hago en tres sitios. Cada día fuera de casa, porque no consigo desayunar dentro. Lo he intentado y no hay manera. Y estos sitios son: DelaCrem (Enric Granados, 15), Índigo Café & Brunch (Enric Grandos, 3)y Maur (La Rambla, 102).  

Media Image© @delacrembcn

Restaurantes preferidos

De confianza, esos sitios donde te lo vas a encontrar sí o sí. Marc nos da dos opciones que forman parte de su rendez-vous sentimental: Top ik Restaurant(València, 199) y, para una risa de más, Pepa Bar a Vins (Aribau, 41).

Plato de Topik Restaurant© @topikrestaurant
Plato de Topik Restaurant
Plato del restaurante Pepa Bar a Vins© @pepa_bar_a_vins
Plato de Pepa Bar a Vins

Y una comida de celebración especial

Sin dudarlo, Ca l’Isidre (Flors, 12). El mejor restaurante de Barcelona en este momento y lo más importante, al lado de mi casa.

Media Image© Ca I'sidre

Una copa, un baile, un resopón

Acaban de abrir Perritos Calientes (Aribau, 50). Una fantasía. Tiene tres salones, rollo camarote de barco, tipo Titanic, y uno de ellos diseñado por Palomo Spain. Para bailar, mi básico. Los Juanele (Aldana, 4) he ido muchísimo y me he cogido unos pedos buenísimos. Un momento sevillanas divino. Y si necesitas recena que aplaque, Belvedere (passatge Mercader, 3).

Voy a sitios a los que puedo ir andando y, sobre todo, volver andando. No es una condición, pero me encanta

Marc Giró
Desayuno Indigo Barcelona© indigobarcelona
Desayuno Indigo Barcelona

Hablamos de ropa

Los trajes me los hago en el mejor sastre de Barcelona, que está en mi calle. Lo siento, pero es así. Sastrería Baseiria (Aribau, 24), pero le soy infiel con Gabriel Segrí, sastre de piso para obviamente llevártelo a casa. Para el prêt-à-porter, 3 direcciones: Bel & Cia 1842 (passeig de Gràcia, 20); By Appointment (Bonavista, 7); y Aramis (La Rambla, 103). Si hablamos de ropa de equitación (Marc es mucho...): Equippos (María Cubí, 68), pero si buscamos ropa interior, nada de no costuras o fibras high tech, Géneres de punt La Torre (plaça de la Universitat, 4).

Básicos imprescindibles

Sin duda, Macba; Fundació Joan Miró, Monestir de Pedralbes, las Galerías de Arte, ADN, Mayoral y Joan Gaspar y L’Ateneu. Te tienen que invitar, pero hay que conseguirlo. No te lo pierdas.

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