Los Cabos: en alerta

Los Cabos: en alerta

Varios políticos comenzaron a preocuparse después del golpe que recibió el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por las acusaciones desde Estados Unidos sobre presuntos vínculos con grupos criminales. Y es que el propio fiscal estadounidense, Todd Blanche, advirtió que vendrán más acusaciones relacionadas con cárteles y actores políticos mexicanos, lo que encendió las alarmas dentro de Morena y sus aliados ante la posibilidad de que nuevos nombres empiecen a salir a la luz en los próximos días.

Uno de los nombres que ya comenzó a generar ruido es el del presidente municipal de Los Cabos, Christian Agúndez, entre otras cosas, porque es uno de los municipios más sensibles para Estados Unidos por lo que representa: turismo internacional, inversiones inmobiliarias multimillonarias, flujo de dinero extranjero y rutas marítimas estratégicas. Por eso cualquier sospecha relacionada con grupos criminales en esa zona enciende alertas inmediatas.

Además, el apellido Agúndez tiene antecedentes que vuelven todavía más delicado el escenario político actual y que inevitablemente terminan vinculándose con cualquier posible investigación que pueda surgir desde Estados Unidos.

El padre del actual alcalde, Narciso Agúndez, gobernó BCS de 2005 a 2011, justamente durante el boom inmobiliario más agresivo que vivió Los Cabos. Fue la época de la expansión acelerada de desarrollos turísticos de lujo, de conflictos por tierras y de acusaciones sobre presuntos beneficios a intereses cercanos al poder político y económico.

Hay quienes incluso llaman a ese grupo político el “cártel inmobiliario” de BCS por la manera en que crecieron los desarrollos y la influencia que concentraron alrededor de permisos, tierras y negocios.

Pero después vino la caída política; Narciso Agúndez fue detenido por acusaciones de peculado relacionadas con operaciones inmobiliarias y durante varios años parecía que ese grupo había desaparecido del escenario político, pero en realidad sólo se replegaron.

La familia Agúndez comenzó una reconstrucción silenciosa hasta lograr su regreso al poder. Christian heredó la estructura política y territorial construida por su padre en Los Cabos, conservó influencia regional y encontró en el PT la plataforma perfecta para reposicionar nuevamente el apellido dentro de la llamada 4T, tratando de dejar atrás los escándalos del pasado.

El problema es que en BCS hay sectores que nunca olvidaron y todavía relacionan a ese grupo político con control territorial, cercanía con desarrolladores, disputas por tierras y permisos, además de un crecimiento turístico que dejó enormes desigualdades, mientras los grandes complejos turísticos siguen creciendo frente al mar, miles de familias viven todos los días entre el desabasto de agua, los problemas de servicios básicos y el aumento de la inseguridad.

Por eso, el momento político que enfrenta Agúndez es delicado. En  Morena saben que el problema ya no es solamente lo que se diga en México… sino los nombres que Washington decida comenzar a exhibir.

Nos vemos a las 8 por el 8 de TV

POR SOFÍA GARCÍA

COLABORADORA

@SOFIGARCIAMX

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