Los lugares más bonitos de Galicia que aparecen en la serie 'Clanes', con Clara Lago y Tamar Novas
Tres años después de los acontecimientos que marcaron a sus protagonistas, Ana (interpretada por Clara Lago) y Daniel (Tamar Novas), la pareja que había logrado dejar atrás el narcotráfico gallego y ser felices, vuelven a Galicia. Aunque han intentado con todas sus fuerzas superar su pasado y muchas cosas han cambiado, el destino los empuja de nuevo a los conflictos que marcaron su vida, pero esta vez en bandos enfrentados. Lo que en su día fue una historia de amor y conspiración en un pequeño pueblo de las Rías Baixas se convierte ahora en una guerra sin reglas entre clanes narcotraficantes, donde alianzas y traiciones se cruzan entre la vida personal y los negocios criminales. La llegada de Luis Zahera al elenco aporta un nuevo personaje que complicará aún más las tensiones existentes y el alcance del conflicto se ampliará a nuevos escenarios que ya son tan protagonistas como los propios personajes.
CAMBADOS
La trama de Clanes está profundamente impregnada del paisaje gallego, y Cambados es el eje narrativo de esta serie que mezcla crimen, familia y amor. Es el pueblo de las Rías Baixas al que se traslada Ana, la abogada madrileña que busca descubrir la verdad sobre su padre, y cuya llegada despierta la curiosidad entre sus vecinos, especialmente de Daniel, líder del clan de los Padín e hijo de un famoso narcotraficante que cumple condena en la cárcel. La conexión entre ambos no tardará en traspasar la pantalla.
En Clanes se reconoce el paseo marítimo de Cambados, que pasa por el barrio marinero de Santo Tomé, y también el Paseo de las Palmeras, situado junto al puerto. Con zonas ajardinadas, senderos, bancos y palmeras alineadas que le dan un aire mediterráneo, desde este punto de encuentro habitual de vecinos y turistas se tienen vistas espectaculares al mar y a los barcos pesqueros que llegan cargados de marisco.
Pero Cambados atrae, sobre todo, por ser la cuna del vino Albariño y por el excelente patrimonio histórico que posee esta preciosa villa marinera de la comarca costera del Salnés, entre la ría de Arousa y la de Pontevedra. La plaza de Fefiñáns, a la que da nombre un enorme pazo y que aloja dos de las 21 bodegas de la localidad, es el punto de partida de cualquier paseo por ella. Luego, callejeando, se van descubriendo otros pazos, iglesias, torres, capillas, las ruinas de Santa Mariña Dozo y, junto a estas, el Museo del Vino y el monte da Pastora, con un excelente mirador en lo alto.
LA RÍA DE AROUSA
Otras secuencias de este thriller de alto voltaje, inspirado en historias reales del crimen organizado en Galicia, llevan al precioso paisaje acuático de la ría de Arousa, cuyas aguas y puertos forman el escenario perfecto para secuencias de tensión, persecuciones en lancha y conversaciones a orillas del mar. Es el mismo enclave en el que se encuentran las icónicas bateas de mejillón, típicas de la zona, que se ven en varios episodios de la serie.
Si Vilanova y Vilagarcía de Arousa son puntos recurrentes en escenas claves, también lo es la pequeña isla de Arousa, conocida como el Caribe gallego, reserva natural. Son apenas 7 kilómetros cuadrados, pero concentra 11 playas de arena fina y blanca, miradores, faros, la casa-museo de Valle-Inclán y ambiente marinero en cada rincón. Un pedacito de costa muy auténtico y alejado del turismo masivo, al que se accede por un puente de 2 kilómetros de largo. Es el lugar para hacer rutas en barco con mariscadores, practicar kitesurf o hacer kayak hasta el islote de Areoso, que conserva dólmenes megalíticos.
COSTA DE A CORUÑA
Aunque la trama principal está en Pontevedra, Clanes también recorre rincones de la provincia de A Coruña, incluida la ciudad, donde rodaron en el Sanatorio del Socorro. Malpica de Bergantiños es uno de los pequeños pueblos marineros donde se grabaron escenas, con un casco urbano de calles empedradas y plazas tranquilas, un puerto muy fotogénico y auténtico, la playa de Area Maior y acantilados escarpados típicos de la Costa da Morte.
Y si el paseo marítimo y el entorno de la plaza de la iglesia del pueblo marinero de Ares —junto a la ría del mismo nombre— volvió a convertirse en plató audiovisual durante cuatro días en esta segunda temporada —ya lo hizo en la primera—, al concello de Oleiros, a 20 minutos de la capital coruñesa, también llegó el equipo de producción de la serie para grabar los nuevos capítulos.
Este tranquilo entorno costero ofrece numerosos arenales —como la playa de Bastiagueiro, favorita de Alejandra Gere, vinculada a este lugar—, faros, acantilados, miradores, un bonito paseo marítimo y el castillo de Santa Cruz, situado en un islote, entre otros atractivos. Un escenario más de este viaje que va descubriendo las costas, la historia y la cultura marítima de Galicia más allá de la ficción.







