¿México, el villano favorito de Trump?

¿México, el villano favorito de Trump?

Las encuestas pintan un empate técnico entre demócratas y republicanos en Estados Unidos, de cara a las elecciones de noviembre próximo, lo que significa que Donald Trump no tiene asegurada la mayoría en el Congreso y eso podría convertir la recta final de su mandato en un auténtico dolor de cabeza.

Desde esa perspectiva se explica la embestida de la Casa Blanca contra México. Washington busca un golpe espectacular, un golpe que sirva para sumar votos, convencer a los indecisos y evitar que los demócratas arrasen en las urnas.

Trump no quiere perder las mayorías en la Cámara de Representantes ni en el Senado, porque está más que sentenciado: sus adversarios quieren llevarlo a juicio por actos de corrupción, abuso de poder y el escándalo Epstein, que involucra a poderosas figuras en una red de trata y abuso sexual.

Así, con esa jugada en el tablero, el mandatario no sólo está buscando a quién se la hizo, sino a quién se la pague.

Y con ese telón de fondo, nuestro gobierno interpreta que a eso obedece la campaña contra narcos, políticos mexicanos y la presidenta Claudia Sheinbaum. Todo es parte de una estrategia electorera.

Por esa razón, no descartan que Trump lance un movimiento espectacular pronto, quizás antes de que arranque el Mundial de Futbol 2026.

En Palacio Nacional no encuentran otra explicación para los constantes ataques al prestigio y al honor de México. No es un invento. Se viven a diario con declaraciones que pintan a un país intransitable, sangriento y violento.

Que algunas regiones enfrentan graves problemas, es una realidad, pero no son una generalidad. Sin embargo, esta campaña sólo tiene sentido si se ubica en el contexto electoral estadounidense.

Pero el daño que se le haga a México puede provocar un efecto dominó: el Mundial de Futbol lo comparten con EU y Canadá, y si la reputación golpea a uno, se afecta a los tres anfitriones.

Entonces queda la pregunta: ¿Trump pondrá más peso en su campaña interna para conservar el Congreso, en mantener buena vecindad con México y Canadá, o en garantizar el éxito del Mundial?

Conociéndolo, la respuesta la tienen quienes vigilan la política de la Casa Blanca y en el gobierno de Sheinbaum.

Por eso, de este lado de la frontera aseguran nuestras autoridades que están listas para responder a cualquier decisión de Trump.

Y si “ayudarlo” implica sacrificar fichas, como entregar cabezas de capos y narcopolíticos, México lo hará, pero guardando las formas y conforme lo establece la cooperación bilateral.

Como ocurre con la presencia de agentes de decenas de agencias estadounidenses y otros países en territorio mexicano. Esa “cooperación” es algo común, una práctica que viene de décadas.

El problema surge cuando estos agentes hacen visible su operación o actúan fuera del marco legal. Como sea, la colaboración entre México y sus vecinos seguirá, aunque la coyuntura cambie.

Hoy, Trump tiene un riesgo doméstico que atender y necesita un villano, dentro o fuera, y ha elegido a México para ese papel.

Pero en medio de esta jugada política, México debe mantener el equilibrio: proteger su soberanía y honor, sin dejar de colaborar, y estar listo para las cartas que Trump decida jugar en esta última etapa de su mandato.

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EN LA ACTUALIZACIÓN de los padrones de personas desaparecidas en México, los estados de Jalisco, Guerrero y Sinaloa son los de mayor rezago.

Según los registros de las autoridades federales, los gobiernos de Pablo Lemus, Evelyn Salgado y Rubén Rocha, son los que menos resultados han dado en la materia.

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A FUEGO LENTO se toma unos días de vacaciones. Nos leemos el 1 de junio. ¡Gracias!

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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: "Cuando el adversario cree tener la partida ganada, es momento de las jugadas maestras".

POR ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO  

ALFREDO.GONZALEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM    

@ALFREDOLEZ

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