Muere John Donalson, padre de la reina Mary de Dinamarca, a los 84 años: "Cuando el dolor se asiente, los recuerdos alegrarán mi día"
La Casa Real danesa ha comunicado el fallecimiento de John Dalgleish Donaldson, padre de la reina Mary, que ha muerto en Hobart (Tasmania) a los 84 años. La noticia se ha hecho pública a través de las redes oficiales de la institución, acompañada de un mensaje personal de la soberana que refleja la dimensión íntima de la pérdida.
Mary de Dinamarca ha querido expresar, en el mismo mensaje donde se comunicaba la triste pérdida, su sentir con unas palabras que revelan el vínculo profundo que mantenía con su padre: “Mi corazón está pesado, y mis pensamientos son grises. Mi amado padre ha fallecido. Pero sé que cuando el dolor se asiente, los recuerdos alegrarán mi día, y lo que seguirá siendo más fuerte es el amor y la gratitud por todo lo que me dio y me enseñó.”
El profesor Donaldson, nacido en Escocia el 5 de septiembre de 1941, desarrolló una sólida trayectoria académica como profesor de Matemáticas Aplicadas antes de establecerse en Australia, donde formó su familia y donde residía desde hace décadas. Su figura ha sido siempre discreta, alejada del foco mediático, pero muy presente en la vida de Mary, que ha mantenido con él una relación cercana pese a la distancia geográfica.
La Casa Real ha señalado que su salud llevaba tiempo deteriorándose. La reina Mary lo visitó por última vez a hace menos de un mes, un viaje oficial junto al rey Federico del 14 al 19 de marzo, que ahora adquiere un significado especial para la soberana, que pudo compartir con él un tiempo valioso en un momento de fragilidad. De hecho, la foto utilizada en las redes sociales de la familia real para anunciar su fallecimiento fue tomada por la propia reina Mary el pasado 24 de marzo en Hobart, coincidiendo con la visita de los soberanos danesas a Australia.
La familia celebrará un funeral privado, aún sin fecha. Mientras tanto, la Casa Real danesa ha abierto en su portal oficial una lista de condolencias digital para que quienes así lo deseen, puedan enviar un mensaje a la reina Mary. El espacio, disponible en Kongehuset.dk, permite escribir un saludo directamente en el formulario habilitado. Además, quienes lo prefieran pueden adjuntar un archivo, ya sea un texto manuscrito, un dibujo o una fotografía. La institución ha explicado que todos los mensajes serán recibidos y gestionados a través de este canal oficial.
Una relación marcada por la ausencia de su madre
Tras la muerte de John Donaldson, la reina Mary se ha quedado huérfana. Su madre, Henrietta “Etta” Clark, falleció en 1997 a causa de complicaciones tras una operación cardiaca, cuando Mary solo tenía 25 años. Aquella pérdida fue un golpe decisivo en su vida y, desde entonces, su padre se convirtió en su principal apoyo familiar.
Desde ese momento, su padre se convirtió en su principal apoyo familiar. La prensa danesa ha recordado que Mary siempre habló de su madre con enorme cariño, pero también de cómo John Donaldson asumió un papel fundamental tras quedarse viudo. Fue él quien acompañó de cerca los años en los que Mary construyó su carrera profesional y su vida adulta en Australia.
Y fue su gran apoyo en los momentos decisivos como su compromiso y su posterior boda con el príncipe heredero de Dinamarca, celebrada el 14 de mayo de 2004 en la catedral desde Copenhague. De hecho, fue John Donalson, ataviado del tradicional kilt, típico de las Tierras Altas británicas, quien la llevó al altar. En su discurso posnupcial, como recuerda el diario Berlingske, John expresó su confianza en que el príncipe heredero era "bueno para Mary".
Ahora, tras conocerse la noticia de su fallecimiento, todas las miradas se dirigen a la última visita de Mary de Dinamarca a su país natal, el pasado 14 de marzo. Oficialmente fue un viaje de Estado, pero para la Reina tuvo un significado mucho más profundo. No solo porque era la primera vez desde 1987 que una pareja real danesa realizaba una visita oficial a Australia —entonces fueron la reina Margarita y el príncipe Henrik—, sino porque en esta ocasión regresaban su hijo Federico, ya convertido en Rey, junto a su esposa.
Para Mary de Dinamarca, además, fue su primera visita a Australia como Reina, un regreso cargado de simbolismo personal. “Esta es su primera visita como reina de Dinamarca. Estamos muy contentos de tenerla aquí. Esperamos ponernos al día y pasar tiempo en familia”, expresaba su hermana entonces en declaraciones recogidas por el diario danés Billed-Bladet.
Tras la visita de Estado, los Reyes tenían previsto regresar a Dinamarca, pero finalmente optaron por quedarse unos días más en Australia. En aquel momento se interpretó como un gesto familiar, una oportunidad para que la reina Mary pudiera disfrutar de su tierra natal fuera de la agenda oficial. Hoy, con la noticia de la muerte de John Donaldson, esa decisión adquiere una dimensión mucho más significativa.





