Piden subir arancel a la importación de los vehículos pesados
Aun cuando en noviembre pasado el gobierno federal emitiera un decreto para poner freno a la importación de camiones usados con más de 10 años de antigüedad, directivos de la industria automotriz mexicana proponen que aumente el arancel a la importación de los vehículos pesados.
“En AMDA hemos presentado formalmente al Gobierno federal la petición de modificar el arancel vigente en el decreto que regula la importación definitiva de vehículos usados, en el cual se encuentran inscritas las fracciones arancelarias correspondientes a camiones pesados para que de 10 por ciento se incremente al 50 por ciento”, indicó Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de los Distribuidores de Automotores (AMDA).
El directivo argumentó que con la medida tributaria se busca evitar la subvaluación, incrementar la producción nacional y conservar la plantilla laboral de las empresas fabricantes de camiones establecidas en el país.
“El problema de la importación de vehículos usados provenientes de Estados Unidos se ha agravado de manera preocupante. Tan solo en 2024 ingresaron casi 30 mil unidades, y en 2025 cerca de 25 mil unidades, una cifra muy por encima del promedio histórico, y con ello se distorsiona el mercado interno, frena la venta de vehículos nuevos y perpetúa el rezago tecnológico del autotransporte en México”, indicó Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact).
Datos de la Anpact indican que en los últimos tres años ingresaron al país cerca de 70 mil unidades, mientras que la venta de camiones nuevos se ubicó en unos 150 mil camiones.
Por ello, en noviembre pasado el gobierno federal, a través de las secretarías de Economía y Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), oficializó un acuerdo que impone límites ambientales a la importación definitiva de vehículos de carga usados con motor diésel y peso bruto vehicular superior a tres mil 857 kilogramos.
El instrumento establece que las aduanas verificarán que el motor de los vehículos importados no tenga más de 10 años de fabricación.
“Si bien reconocemos como un avance la actualización del Acuerdo Ambiental que limita a 10 años la antigüedad de los motores a diesel, impulsada por la Semarnat y la Secretaría de Economía, esta medida resulta insuficiente si no se acompaña de inspecciones físicas efectivas y de una regulación integral que realmente contenga la entrada de vehículos chatarra”, agregó Arzate.
PAL