Primero fue su vestido, después su marca: 4 firmas españolas que nacieron de una boda

Primero fue su vestido, después su marca: 4 firmas españolas que nacieron de una boda

Hay vestidos de novia que nacen para un solo día… y terminan cambiando una vida entera. Y es que algunas de las firmas nupciales más reconocidas de nuestro país no surgieron tras un plan de negocio ni después de un estudio de mercado exhaustivo. Hay todo tipo de anécdotas: novias que, tras ver lo maravilloso del proceso, decidieron cambiar de profesión; diseñadoras que se atrevieron a crear su primer vestido para su propia boda; y creativos que, después de dar forma al vestido de alguien muy cercano, lanzaron su primera colección bridal. Estas son sus historias. 

Vestido de novia Romancera© @wildhorses_studio
Vestido de novia Romancera© @wildhorses_studio

Romancera

Tamara Vázquez había estudiado derecho y ejercido como abogada durante algunos años. Aunque siempre le había llamado la atención el mundo del diseño, lo veía como un sector inaccesible. Pero su carrera dio un giro. Del mundo de la abogacía pasó al de la moda, al área de desarrollo de negocio, la parte más business. La moda se volvía algo palpable y más accesible. Tanto empezó a llamarle este sector que se formó en London College of Fashion. "Luego estudié modelaje con Javier Barrueta, en Bilbao. Fue una experiencia fantástica. Javier es muy sabio y yo soy muy visual y muy de 2D. Fue una fórmula que a mí me enriqueció muchísimo a la hora de poder diseñar", contaba a ¡HOLA!.

Pero el verdadero punto de inflexión fue su boda, en junio de 2017. Ella, como muchas novias, eligió hacerse un vestido a medida. Lo creó junto a Lola Piña y la patronista Nuria García —que más tarde formarían parte de Romancera, la firma que fundó Tamara— y fue entonces cuando descubrió su verdadera pasión: el diseño. La creativa nos explica que podía pasar horas mirando tejidos, investigando con ellos, experimentando…  

Al volver de su viaje de novios, Romancera empezó a coger forma y meses después, en 2018, se convirtió en una realidad. Una de las primeras decisiones que tomó Tamara fue la de crear una imagen de marca. Aunque se trata de una firma de novias a medida, quería transmitir la esencia que tendrían sus diseños. Diseñó varios vestidos que representaban sus valores, eligió a una de las fotógrafas preferidas del sector de la moda nupcial, Pipi Hormaechea, y creó su primera editorial. Esto es algo que ahora se hace con bastante frecuencia, pero en aquel entonces, fue de las primeras. 

novia viral© palogoca
Novia viral© palogoca

Fátima González

Fátima siempre tuvo claro, desde que era una niña, que quería dedicarse al mundo de la moda y el diseño. "Desde pequeña dibujaba vestidos sin parar, experimentaba con telas, observaba cómo un patrón podía transformar por completo una silueta. La costura y el diseño fueron una vocación que me acompañó desde el principio", nos cuenta. Años después diseñó su vestido de novia y fue así, casi sin quererlo, como empezó todo. 

"El proyecto en Madrid fue creciendo de forma natural. Empecé creando para amigas, colaborando con otras marcas, manteniendo siempre esa mirada de alta costura que pone el foco en el detalle, en la construcción y en el tiempo dedicado a cada pieza. Hasta que encontramos el lugar perfecto y nació nuestro atelier; un espacio íntimo, pensado para que cada novia viva una experiencia a medida junto a un equipo maravilloso que lo hace posible. Con los años he confirmado algo: a un vestido de novia se le pide todo; presencia, carácter y emoción. Y, al mismo tiempo, tiene que permitir que quien lo lleva se sienta libre, segura y plenamente ella. Por eso seguimos trabajando igual que al principio, escuchando mucho y diseñando desde cero, buscando que cada vestido sea muy especial", asegura.

Vestido de novia María Barragán© DISCRETOS
Vestido de novia María Barragán© Discretos

María Barragán

Hace más de 30 años que María Barragán dio forma a su primer vestido de novia: el suyo. Había acabado sus estudios de patronaje industrial en Barcelona y acababa de volver a Almería, su tierra natal. Se casaba y no dudó en hacer su propio traje. Esta experiencia supuso un punto de inflexión en su carrera: era la primera vez que abordaba el diseño desde la emoción absoluta y desde la responsabilidad de vestir un momento tan especial como es el de la boda. Fue así como, poco después, nació su atelier al que, con el tiempo, incorporaría Oleana, una línea prêt-à-porter orientada a un público más amplio que nació en 2021.

Vestido de novia corto Redondo Brand© Redondo White

Redondo White

El idilio de Jorge Redondo con los vestidos de novia comenzó en 2020. El 15 de agosto de ese año se casaba Isabel, una de sus mejores amigas, y él creó un segundo vestido para la novia. Se trataba de un diseño con paillettes en color blanco y una gran lazada en tafetán en la espalda que no tardó en hacerse viral. Después de aquello, Jorge empezó a tener solicitudes de novias e invitadas para que creara sus looks.

"En aquel momento no habíamos lanzado todavía Redondo Studio —la parte de confección a medida de Redondo Brand, que llegaría poco después—. En diciembre de ese mismo año decidí sacar unas fotografías que habíamos hecho con cinco vestidos de novia. La intención era explicar cómo era la novia de Redondo", nos contaba el creativo en una entrevista a ¡HOLA!; una estrategia que decidió replicar en 2022 y que lo llevó, un año más tarde, a sumergirse de lleno en el mundo de las novias con Redondo White, su primera colección nupcial prêt-à-porter.  

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