Qué comen los invitados en el banquete de los Oscars: "Lo primero que se acaba son las pizzas y las hamburguesas"
Los Premios Oscar o Premios de la Academia, son los galardones más prestigiosos que se otorgan en la industria cinematográfica. Es la gala más brillante y también una de las más gourmet que se sirven en el mundo. Después de escuchar la mítica y esperada frase "and the Oscar goes to...", y vivir la emoción de los premiados al recibir la estatuilla dorada, llega el momento de disfrutar de una comida memorable en la que se preparan platos con los mejores ingredientes y para todos los gustos. Un verdadero espectáculo.
Nada más terminar la gala en el Dolby Theatre, llega el momento de celebrar los premios. Todos los invitados pasan al salón del Governors Ball donde se sirve un gigantesco banquete, en forma de bufé y distintas estaciones. Desde hace 32 años, el chef Wolfgang Puck se encarga de servir esta cena tan especial y conoce bien los gustos y rarezas de los rostros de Hollywood. A pesar de ser una celebración en la que se sirven los productos más exclusivos y gourmet, “los platos que antes desaparecen son las pizzas y las hamburguesas”, ha contado.
Tiene su explicación. Además de ser bocados que gustan a todo el mundo, las pizzas son artesanas y hechas al momento en un horno de leña, con ingredientes frescos y 100% italianos: la clásica Margarita, la cacio e pepe con yema de huevo, la César de pollo y también veganas, con verduras a la parrilla y pesto. Las minihamburguesas, por su parte, se elaboran con carne de wagyu premium.
El chef ha contado en alguna ocasión que quiso quitar las pizzas del menú y la respuesta fue tan contundente que nunca más se le ha ocurrido intentar sacarlas de la cena de gala. Aunque el menú va cambiando, hay platos inamovibles que los famosos adoran: el chicken pot pie, el pastel de pollo, es la estrella, junto al salmón en croûte, otro clásico. También triunfan los mac and cheese y las ya mencionadas pizzas de salmón ahumado y las miniburgers de wagyu.
Otra de las paradas más espectaculares que atraerá a los comensales más carnívoros será la plancha donde se asan unas piezas tremendas de carne de wagyu japonés y los tomahaws de wagyu americano.
Mucho sushi y sin jamón ibérico
Después de la entrega de los premios, que suele alargarse siempre más de lo previsto, los invitados llegan hambrientos a la cena. El banquete se sirve en forma de bufé, aunque hay una zona de mesas, la mayoría reservada para las celebrities y autoridades, y sofás y sillones para sentarse y disfrutar de la comida relajadamente.
El bufé se degusta en pequeños platos que los invitados van llenando al gusto, además de ir tomando los aperitivos que se sirven en bandeja: steak tartar sobre hoja de endivia, crudo de vieira de bahía, tartar picante de atún en cono de miso (una de las especialidades) o el buñuelo de patata Yucon gold con alioli y caviar.
Entre los platos fríos destaca el Gazpacho primaveral, elaborado con aceite de oliva virgen español, recalcan los chefs. Y será el único ingrediente con sello español que se verá en la gala porque este año han decidido prescindir del codiciado jamón ibérico de bellota 5J, que ha estado presente en los premios en las últimas seis ediciones, a pesar de que el responsable del cátering, Wolfgang Puck, se haya mostrado siempre como un gran admirador de nuestro jamón.
Las novedades de esta edición serán las barras de sushi y handrolls, en la que un sushiman preparará las piezas al gusto del comensal: de atún picante, de salmón, el vegano de endivia y daikon… También se estrenan corners de cocina japonesa al estilo izakaya, con mini okonomiyaki (la tortilla japonesa) y robata para asar los famosos pinchos yakitori. Y, para los postres, una máquina de auténtico gelato italiano hecho al momento, de chocolate, fresa, mazapán y el especial Oscars, de vainilla y con hojas de oro.
Los organizadores calculan que, en unas pocas horas, se servirán 25.000 platos individuales de 70 opciones diferentes. Las cifras son apabullantes: 60 kilos de carne de wagyu, 140 kilos de salmón ahumado, 180 kilos de queso y 14 de caviar kaluga, entre otras delicatessen.
El brindis más glamuroso y un Oscar de chocolate
Los brindis con champán no paran en toda la noche. Se calcula que en esta edición se descorcharán unas 1.700 botellas, pero además de burbujas, se consumen miles de botellas de vino, sake y alrededor de 1.000 botellas de tequila para cócteles.
Las estaciones de postres son una tentación. Se montan varias dedicadas al chocolate en diferentes versiones y texturas; la de estilo francés, con madeleines y torres de macarons; y los corners de los Oscar Dorados, donde se sirven piruletas de chocolate (negro, con leche, matcha) con el perfil del famoso premio.
Uno de los detalles que más ilusión les hace a todos los invitados es poder llevarse una estatuilla con forma de Oscar a su casa. Cada año se producen alrededor de 6.000 unidades, elaboradas con chocolate 70 % cacao y decoradas con polvo de oro comestible de 24 quilates.






