Recordamos el look de Carolina de Mónaco en la boda de Charlene: "Optó por unas sandalias planas, una elección nada habitual para una princesa"

Recordamos el look de Carolina de Mónaco en la boda de Charlene: "Optó por unas sandalias planas, una elección nada habitual para una princesa"

El 1 de julio de 2011 se celebró en el Salón del Trono del Palacio Grimaldi la boda civil de Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock, una unión por la que ella recibió el título de princesa. Esta celebración, a la que seguiría un concierto de Jean-Michel Jarre y un gran castillo de fuegos artificiales, no fue la única. Al día siguiente se dieron el 'sí, quiero' en el patio del Palacio, en una ceremonia religiosa que pasaría a la historia, entre otras cosas, por el elegantísimo vestido de Giorgio Armani que llevó la novia. Pero aquellas dos jornadas no solo nos dejaron a una Charlene radiante, también a un sinfín de invitadas con looks que todavía hoy siguen impactando. ¿Cuál analizamos hoy? El que Carolina de Mónaco eligió para la ceremonia civil.

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Carolina de Mónaco en la boda civil de Alberto y Charlene© Getty Images

Para una ocasión tan especial, la hermana mayor del príncipe Alberto optó por un vestido de un favorecedor azul océano, con cuello chimenea y drapeado frontal que se adaptaba con suavidad a su figura, estilizándola. El traje en cuestión ya lo habíamos visto; la actriz Kirsten Dunst lo llevó casi un año antes, en la clausura del Festival Internacional de Cine de Cannes. "No era la primera vez que Carolina de Mónaco eligía este tono para construir un look de invitada, pues antes ya lo había llevado a la boda del rey Felipe VI y Letizia, en 2004, confiando de nuevo en Chanel con un dos piezas de Alta Costura", asegura Cristina González, redactora de FASHION.

El diseño estaba firmado por Chanel; una revelación que no sorprendió a nadie. Hacía mucho tiempo que la princesa Carolina y el diseñador Karl Lagerfeld, que estuvo al frente de la maison durante 36 años, formaban un tándem perfecto. Entre ambos, se desarrolló un vínculo muy especial que terminó convirtiendo a la princesa monegasca en su embajadora y musa. Gracias a él, Carolina se transformó en una de las royals más innovadoras y con un estilo que, enseguida, fue referente internacional, consiguiendo que muchas de sus elecciones conjuntas hicieran historia. Este gusto por la moda —y por la firma francesa— no solo se ha quedado en Carolina, también ha traspasado la barrera de las generaciones, alcanzando a sus hijas.

Carolina de Mónaco en la boda civil de Alberto y Charlene© Getty Images

"Quizá los looks de Carolina de Mónaco no sean tan atrevidos como los de su hermana Estefanía, pero la princesa suele sorprendernos en aquellas citas que requieren cierta etiqueta, como es el caso de una boda. Ha sabido encontrar un equilibrio entre elegancia e innovación, propio sin duda, pero en el que es inevitable ver pinceladas del gusto de su madre, Grace Kelly. De hecho, el vestido azul que lució en esta boda me recuerda especialmente a uno de los más icónicos de la actriz y princesa consorte de Mónaco. No por su silueta, pero sí por el color: me refiero a aquel que lució Grace Kelly en Atrapa a un ladrón, en un azul muy parecido", añade la experta.

Carolina de Mónaco en la boda civil de Alberto y Charlene© Getty Images

Pero lo más impactante del look de la princesa fueron sus accesorios. Aunque la boda civil fue por la tarde —se celebró sobre las cinco—, Carolina llevó una gran pamela de rafia con adornos vegetales y florales. Un accesorio que ya había lucido en otras bodas, pero que, en este caso, resulta especialmente llamativo. El protocolo es claro al respecto:  "Por lo general, cuanto más tarde sea el evento, más pequeño será el tocado. Las pamelas y tocados de grandes alas están reservados para las bodas de día. Los casquetes, las diademas, turbantes, y otros diseños de alas cortas son ideales para bodas de tarde", nos explicaba en una entrevista Ana María Chico de Guzmán. ¿Entonces? Al haberse celebrado a las cinco de la tarde, ser verano y hacer mucho sol, podría caber la excepción. 

Carolina de Mónaco en la boda civil de Alberto y Charlene© Getty Images

"Personalmente, el detalle que más me llama la atención de su estilismo es su calzado: optó por unas cómodas sandalias planas para la ocasión, una elección nada habitual tratándose de una princesa y un evento como este", concluye Cristina González.