Segmento móvil en el 2025
En un año en el que la economía mexicana apenas logró avanzar 0.8%, el mercado móvil volvió a confirmar que juega en otra liga. Mientras el sector secundario se contrajo y el crecimiento general fue modesto, las telecomunicaciones móviles cerraron 2025 con ingresos por 378 mil 809 millones de pesos, un crecimiento anual de 6.0 por ciento. No es un dato menor, es la evidencia de que la conectividad se ha convertido en un servicio esencial y en un amortiguador frente a la desaceleración económica.
La base de usuarios alcanzó 161.6 millones de líneas activas, con una penetración récord de 124.3 por ciento. Tan solo en el último trimestre del año se sumaron 4.2 millones de líneas netas. Detrás de estas cifras hay varios factores que se entrelazan: estrategias tarifarias agresivas, mayor competencia y un consumidor que prioriza el acceso móvil como parte estructural de su vida cotidiana.
Al mismo tiempo, el mercado muestra una recomposición interna. El prepago sigue siendo mayoritario, con 82.7% de las líneas, pero pierde gradualmente participación frente al pospago. La razón es clara, los planes con financiamiento de equipos y la inclusión de contenidos digitales se han convertido en un diferenciador. El dispositivo ya no es solo un medio de acceso, es parte de una propuesta de valor más amplia.
En términos de ingresos, el dinamismo no provino únicamente de los servicios. El subsegmento de equipos creció a doble dígito en el último trimestre, impulsado por la migración hacia dispositivos de gama media y alta. El gasto promedio por equipo superó los 5 mil pesos, reflejo de una demanda que privilegia mayores capacidades tecnológicas. Esto confirma que el ciclo de renovación sigue activo y que el consumidor está dispuesto a invertir más en su puerta de entrada al ecosistema digital.
El ingreso promedio por usuario (ARPU) del mercado se ubicó en $145.70 pesos mensuales, con un crecimiento marginal de 0.6 por ciento. En otras palabras, el aumento en ingresos se explica más por volumen que por rentabilidad por línea. La migración hacia mejores tarifas y paquetes más competitivos contiene el crecimiento del ingreso promedio, aun cuando el consumo de datos continúa al alza.
El tráfico promedio mensual alcanzó 6.4 GB por usuario, un incremento de doble dígito anual. No obstante, el rezago frente a otros países es evidente. Mientras en México el consumo aún se encuentra en un solo dígito alto, economías como Chile ya superan los 24 GB mensuales por usuario. La brecha no solo es estadística, es una señal del potencial que todavía tiene el mercado mexicano para profundizar en el uso intensivo de datos.
Hacia adelante, el sector enfrenta un entorno retador. El bajo dinamismo industrial y la transición hacia un nuevo marco regulatorio marcarán el ritmo de los próximos años. La estructura competitiva, aún caracterizada por la presencia de un Agente Económico Preponderante en Telecomunicaciones (AEP-T) y el ascenso de los OMV, requerirá reglas claras que incentiven la inversión e innovación.
En un contexto de crecimiento económico limitado, el sector no solo resistió, creció y sentó las bases para una nueva etapa de expansión. El reto será que ese dinamismo no se diluya, sino que se traduzca en mayor adopción y en una mayor competencia efectiva.
POR GONZALO ROJÓN
COLABORADOR
@GROJONG
PAL