Trabajar era una obsesión enfermiza: Nahúm B. Zenil

Trabajar era una obsesión enfermiza: Nahúm B. Zenil

Para Nahúm B. Zenil (Chicontepec, Veracruz, 1947) permanecer trabajando en el taller se convirtió en “una obsesión enfermiza”. Hasta hace algunos años, antes de someterse a una operación de cataratas, recuerda, “no me daba permiso ni de ver siquiera una película, los ratos en que leía eran cuando iba al baño porque era una obsesión por el trabajo plástico que me tenía atrapado”.

Desde que abandonó su primer trabajo como maestro de primaria para dedicarse completamente al arte, ese impulso ya no cesó. En la antesala de los 80 años (los cumplirá el 1 de enero del próximo año), Zenil acumula más de medio siglo explorando, desde la plástica, las obsesiones de toda una vida, auto analizando su origen, su cuerpo y su lugar en el mundo, aunque se trate de una tarea “dolorosa”.

Precisamente ha tenido que pasar más de medio siglo, desde que ingresó a La Esmeralda, en 1968, y realizó sus primeros dibujos, para que una gran retrospectiva le haga justicia a su labor. El próximo sábado, a las 12:00 horas, el Museo Universitario del Chopo inaugura una de sus principales apuestas del 2025: “Nahúm B. Zenil. El límpido espejo de mis ojos (1968-2025)”, una exhaustiva revisión del trabajo del artista que repasa inquietudes como la exploración del cuerpo, el poder, la espiritualidad, el deseo y las cicatrices asociadas a la construcción de una identidad nacional.

Con la curaduría de Sol Henaro y Miguel A. López, la muestra reúne esas primeras obras, principalmente dibujos y un óleo en el que ya se vislumbra el talento del artista, elaboradas mientras era estudiante, pasando por sus cuadros más representativos y obras de los últimos años donde el creador se enfrenta a un cuerpo envejecido, acariciado por el amor de su compañero de toda la vida, Gerardo, pero con la persistencia de heridas íntimas y otras que van apareciendo con los años.

"Híjole”, responde cuando escucha la palabra vejez durante la conversación con El Heraldo de México: “De repente llegar a esta edad es satisfactorio, en cierto modo, porque ha sido un tiempo aprovechado haciendo las cosas que a mí me gustan, trabajando, sigo dando clases porque yo fui maestro de primaria por más de 20 años y dejé el magisterio para dedicarme al arte plástico, pero bueno, se resiente porque ya las habilidades, las cualidades físicas disminuyen”.

“Las mentales tal vez no, en mi caso, pero el tiempo que quisiera dedicarle al trabajo plástico ya no es el mismo, ya me canso más rápidamente, pero siguen las ideas fluctuando, amontonándose en el cerebro, la habilidad manual y demás ha disminuido y el tiempo, sobre todo, que no me permite trabajar como yo quisiera y eso lo lamento... y otras cosas más físicas, las enfermedades, que el organismo resiente el curso del tiempo”, cuenta el artista, quien ha hecho del autorretrato una de sus principales vías de expresión.

Hace cuatro décadas, Nahúm se fue con sus seres queridos al Rancho Tecomate Cuatolco, en el municipio de Tenango del Aire, Estado de México, buscando la paz del terruño. Ahí, sigue metiéndose diariamente unas cuatro horas al taller y ha acumulado un cuerpo de obra que espera dejar para la posteridad. “Nací y viví con mi infancia en una zona rural, en el Rancho del Tecomate, en Chicontepec, Veracruz, era una zona completamente rural, apartada de todo lo que pueda significar civilización, sin carros, incluso sin radios, sin nada, era una una vida elemental, muy apegada a la naturaleza”.

“Siempre nos marcan esos años para la vida posterior, esa influencia es definitiva en nuestra vida. Ahí viví esos primeros años, ahí nací, mi papá era maestro rural y yo nací precisamente en la cocina de la escuela donde mi papá impartía clases. Estoy acostumbrado a la vida apegada a la naturaleza, por eso escogimos Tenango del Aire, porque además corría un arroyo que ahora es de aguas contaminadas”, dice.

Llegando a Tenango del Aire, el artista quiso pintar paisaje, pero no podía, sus obsesiones se revelaban: “Esta introspección volcada en el papel, en el arte plástico, en la escritura también, porque la escritura viene siendo un complemento. Es un proceso difícil, pero necesario, gracias a eso, se puede continuar con ciertos rasgos racionales y no caer en un subconsciente del cual no se pudiera salir”.

Quizás de ahí proviene esa obsesión por el propio cuerpo, por el rostro multiplicado en el lienzo, por la influencia de la casa, de las preferencias para amar y de los años capitales junto a la madre, a la abuela. La exposición en el Chopo suma la recreación de un cuarto de la casa del artista, un espacio atiborrado de obras, de pequeños objetos que remiten al deseo, a placeres que parecen sólo expresarse en la intimidad, todos en un aire campirano, de un hogar del siglo XIX, silencioso, en el que parece correr el pequeño Nahúm.  

Así sigue viviendo el artista, pero ahora rodeado de sus amores de toda la vida, de animalitos, con los que siempre se ha acompañado: “El jardín de la casa es un panteón de animales y no solo perros, también gatos, también aves, tuvimos gallinas, guajolotes, mi jardín es un panteón de animales y yo pienso quedarme también abonando la tierra del jardín”, cuenta.

Con ese propósito, adelanta, su casa en la Ciudad de México y el mismo rancho en el Estado de México han permanecido igual a cómo los ha habitado. También por ello ha elegido conservar buena parte de la obra que ha elaborado y dejarla como legado, a través de una fundación: “Eso pensamos hacer, aunque es muy complejo, no es tan fácil, pero estamos intentando hacerlo. Yo quisiera que así fuera, por eso es uno de los propósitos por los que nos hemos quedado con mucha obra para que quede como legado al municipio, a la sociedad, a quien se interese”.

“El límpido espejo de mis ojos” ocupa la Sala Helen Escobedo del Museo del Chopo, está compuesta por más de 130 obras, entre dibujos, pinturas y diversos objetos intervenidos. Ahí también están esas obras que fueron censuradas en el mismo espacio en 1997, cuando el artista fue acusado de no respetar los símbolos patrios.

PAL