ICE una pesadilla en EU

ICE una pesadilla en EU

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se ha convertido en una pesadilla tanto para los inmigrantes legales e ilegales en Estados Unidos, como también para los civiles estadounidenses, que padecen un fuerte impacto económico y social.

Ya no es novedad ver en la prensa de Estados Unidos publicados todo tipo de artículos que detallan tragedias en las familias de inmigrantes afectadas por las redadas extremas de los agentes del ICE, arengadas por la política radical del presidente Donald Trump.

La deportación de inmigrantes encabeza la política doméstica del mandatario estadounidense, quien tiene como meta la expulsión de un millón de personas, pero el año pasado su gobierno solo logró 475 mil deportaciones de acuerdo con el director del ICE. 

Un dato revelador destaca que la administración Trump gastó al menos 40 millones de dólares para deportar solamente a 300 inmigrantes a países distintos de los suyos, según el personal demócrata del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

A medida que los funcionarios de inmigración llevaron a la práctica las deportaciones en "fast track" durante el último año, para cumplir los objetivos del Presidente de expulsar rápidamente a los inmigrantes, los costos se han elevado de manera alarmante. 

Cada deportación costó un promedio de 134 mil dólares, la cifra por los 475 mil expulsados resulta insultante para los contribuyentes estadounidenses, muchos de ellos atraviesan por una crisis económica que ya preocupa en todo Estados Unidos.

Hay que sumar el daño económico por la falta de mano de obra, solo el toque de queda en el centro de Los Ángeles, entre el 10 y 16 de junio de 2025, dio como resultado pérdidas de producción por 840 millones de dólares.

En el plano social el daño también es grave, hay casos desgarradores por arrestos del ICE, por ejemplo, la historia de la fallecida adolescente, de 16 años, Ofelia Torres, quien padecía cáncer terminal y salió del hospital solo para presenciar –un día después– cómo su padre Rubén Torres fue arrestado por los agentes migratorios en Chicago.

Ofelia dio la batalla para evitar que su padre –de origen mexicano– fuera deportado y, dos meses después, logró estar con su progenitor los últimos días de su vida.

O el brutal caso de Arlit Martínez-Carrada, una madre indocumentada de Maryland, quien solicitó ser enviada a México. Ella fue detenida el 3 de enero, pero no fue liberada a tiempo para estar junto a su hijo Kevin, ciudadano estadounidense de 15 años, quien murió de cáncer un día después del arresto de su madre.

Y el impacto no ha sido solo para los inmigrantes, también los estadounidenses se han visto seriamente afectados. Los agentes del ICE han disparado en 12 ocasiones en su campaña contra las deportaciones en Los Ángeles, Chicago y Minneapolis, con un saldo de dos muertos.

Hoy el temor ronda por las calles de los estados, sobre todo demócratas; nadie está tranquilo ante la posibilidad de que aparezcan los agentes del ICE y vuelvan a cometer arbitrariedades. ¡Los ánimos están caldeados!

POR ISRAEL LÓPEZ GUTIÉRREZ

COLABORADOR

@PAPADEPONCHO

ISRAEL.LOPEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM

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