Tropieza la actividad industrial
La debilidad en la construcción y en la manufactura ocasionó que la actividad industrial iniciara 2026 con el pie izquierdo y rompiera con la racha de tres meses consecutivos de avances, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Y es que, en enero la actividad industrial registró una caída mensual de 1.1 por ciento con cifras desestacionalizadas, un nivel no visto desde julio del año pasado, cuando reportó una contracción de la misma magnitud.
De ahí que el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) se ubicó en 100.3 puntos, su nivel más bajo desde agosto del año pasado, cuando alcanzó 100.1 unidades.
A decir de Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico Financiero de Grupo Financiero Base, la caída de la actividad industrial al comienzo de 2026 es una señal negativa para el crecimiento económico, pues se confirma que continúa la debilidad, principalmente en la producción de la construcción y la industria manufacturera.
Tanto la producción de la construcción como las correspondiente a las manufacturas mostraron una contracción mensual de 1.1 por ciento cada una.
En el caso de la construcción, explicó, está resultó afectada por un gasto público limitado, mientras que en la manufactura fue por la imposición de aranceles sectoriales a las importaciones en EU afectando principalmente a las industrias automotriz y siderúrgica.
En términos anuales, la contracción fue de 0.1 por ciento con cifras desestacionalizadas, siendo la manufactura la principal responsable del resultado negativo agregado a la tasa negativa de 1.7 por ciento, dijo Arturo Vieyra Fernández, economista en jefe de Grupo Coppel.
El resto, las actividades aún presentan crecimientos frente a un año antes, en buena medida favorecidos por una baja base de comparación, agregó.
No obstante, Gerónimo Ugarte Bedwell, economista en jefe de Valores Mexicanos Casa de Bolsa, el sector podría mostrar cierta resiliencia en los meses siguientes gracias a la reconfiguración de cadenas globales, la integración con Estados Unidos y oportunidades en tecnología, infraestructura digital y nearshoring.
Sin embargo, subrayó, el sector manufacturero permanece estancado sin señales claras de recuperación sostenida, la minería apenas repunta tras su peor fase y la construcción exhibe volatilidad, lo que sugiere una expansión desigual y moderada entre componentes.
De ahí que, consideró que el rumbo dependerá del impacto del conflicto en Medio Oriente en energía, el tono de la revisión del T-MEC y los avances del Plan México.
PAL