Trump abre la puerta por primera vez a que María Corina Machado juegue un papel en la transición en Venezuela
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha abierto la puerta por primera vez este martes a que María Corina Machado pueda jugar un papel en la transición de Venezuela. Machado estuvo el pasado jueves en la Casa Blanca para conocer en persona Trump, con el que sólo había hablado por teléfono. El encuentro fue bien, mucho más largo de lo esperado, pero al terminar el presidente optó por mantener el perfil bajo que había decidido marcar en la previa. A diferencia de lo que ocurrió con Juan Guaidó en su primer mandato, Trump no recibió a Machado como una autoridad destacada, con saludo formal en la puerta principal o una comparecencia ante las cámaras. Fue un almuerzo y una visiva en privado, y la única imagen que trascendió fue la de Trump, sonriente, aceptando la medalla del Premio Nobel de la Paz.
Machado, establecida temporalmente en Washington para tender lazos con la administración, está buscando la forma de convencer al presidente de que Delcy Rodríguez, su hermano y los jerarcas de Maduro no son la mejor opción para Estados Unidos. Y no es fácil. Trump habló por teléfono con Delcy, presidenta ahora mismo de Venezuela, y se deshizo en elogios hacia ella y su relación: "es fantástica". Y ha repetido lo mismo hoy, mientras se mostraba al menos receptivo a la posibilidad de que Machado y la oposición tengan algún tipo de rol.
"Sentía una fuerte aversión hacia Venezuela, pero ahora me encanta Venezuela. Han estado trabajando muy bien con nosotros. Ha sido maravilloso", ha dicho hoy, desde la sala de prensa de la Casa Blanca, en una comparecencia para hablar de su primer año en el poder. Nadie le ha preguntado por Venezuela, ha llegado él solo a través de su vía favorita: la cuestión migratoria. Hablando de criminales y enfermos mentales, uno de sus temas fetiches, insistiendo en que países como Venezuela han vaciado sus cárceles y manicomios en EEUU.
Pero tras reiterar que la colaboración con Caracas ahora es magnífica, Trump ha mencionado a Machado. "Una mujer increíblemente amable también hizo algo extraordinario, como saben, hace unos días", ha dicho en referencia a que le entregara su medalla del Nobel de la Paz. "Estoy hablando con ella y quizás podamos involucrarla de alguna manera. Me encantaría poder hacerlo. María, quizás podamos lograrlo", le ha dicho directamente.
Trump no ha especificado nada, pero es la primera vez que contempla algo así. Desde octubre, cuando Machado ganó el Nobel, su actitud era distante. Y llegó a decir, tras capturar a Nicolás Maduro, que ella "no cuenta con el apoyo y el respeto de la gente" de Venezuela. Razón por la que ha decidido trabajar con el régimen bolivariano. "Estamos tratando con la gente que eligió al presidente y con toda la gente de Venezuela, y nos está yendo de maravilla. Las compañías petroleras se están preparando para realizar inversiones masivas allí. Tienen más petróleo que incluso Arabia Saudita, fíjense", ha dicho encantado.
Trump y su equipo no han dado ninguna pista de que abogue por un cambio de régimen. Mencionan la posibilidad de elecciones, pero en un futuro no forzosamente cercano. Han dejado claro a Delcy Rodríguez que si no coopera y obedece puede acabar como Maduro, pero no hay planes oficiales o al menos públicos para forzar una salida, elecciones rápidas o un papel activo de la oposición, de Machado a Edmundo González. Al menos hasta ahora.
