Venezuela juega a dos bandas con Trump y el chavismo

Venezuela juega a dos bandas con Trump y el chavismo

En Venezuela, la campaña oficial exige el regreso de Nicolás Maduro y Cilia Flores, detenidos en Nueva York tras la operación militar estadounidense del 3 de enero. Vallas con el lema “Los queremos de vuelta” y mensajes en medios estatales sostienen una narrativa de rechazo a la intervención extranjera.

Venezuela y su situación interna


En ese sentido, la Fuerza Armada se ha declarado “revolucionaria, socialista, antimperialista y profundamente chavista”, en respaldo a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.

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En paralelo, el gobierno interino ha emprendido una agenda de reformas que modifica estructuras centrales del chavismo y reconfigura la relación con Estados Unidos. Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura del sucesor de Hugo Chávez, impulsa una reforma de la legislación petrolera, una ley de amnistía cuya votación se prevé en los
próximos días, excarcelaciones de presos políticos y cambios ministeriales.

La gaceta oficial venezolana fechada el 9 de febrero formalizó la eliminación de siete programas y organismos estatales, entre ellos el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa), creado en 2013, así como varias “misiones” sociales establecidas durante los gobiernos de Chávez y Maduro. Parte de sus funciones serán
reasignadas a otras dependencias vigiladas por Rodríguez.

La visita del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump —quien afirmó que Rodríguez realiza “un gran trabajo”— evidencian un canal de interlocución activo entre ambos gobiernos, pese a que las relaciones diplomáticas estaban rotas desde 2019.

Buscan resoluciones

Analistas consultados por la agencia AFP señalan que el Ejecutivo busca preservar la
cohesión interna mientras negocia condiciones externas favorables. La politóloga Colette
Capriles sostiene que el interinato necesita “proyectar continuidad con el legado chavista
para evitar fracturas en su base”.

También, el sociólogo Antulio Rosales apunta que la apertura económica y la eventual flexibilización de sanciones forman parte de “una estrategia orientada a estabilizar la economía y consolidar gobernabilidad”.

Finalmente, el reclamo por el retorno del autócrata chavista opera como elemento de movilización política, aunque especialistas consideran improbable su restitución inmediata. Mientras el discurso público mantiene referencias al antimperialismo, la gestión institucional avanza en acuerdos y reformas que reordenan el equilibrio interno y la relación con Washington