28% de los niños usa asiento de seguridad
En México, la mayoría de los niños al viajar en automóvil no utilizan Sistemas de Retención Infantil (SRI), sólo 28 por ciento de los infantes de entre cero y cinco años y 12 por ciento de entre seis y 11 años los ocupan, indica un reporte de México Unido Libre de Lesiones Infantiles (MUNLI).
“El que los niños no viajen de manera segura dentro del vehículo tiene que ver con que no tenemos una normatividad sobre las características de seguridad que deben tener los autoasientos al momento en el que entran o se comercializan en el país, no hay una Norma Oficial Mexicana que regule esos lineamientos técnicos de seguridad”, indicó a El Heraldo de México, Alma Pérez, directora general de MUNLI.
De acuerdo con el último dato del Ensanut en 2022, en México, uno de cada 10 lesiones en niñas y niños de cero a nueve años es por siniestros de tránsito, unos 75 mil casos al año.
Pérez indicó que la ausencia de una regulación sobre Sistemas de Retención Infantil coloca a los consumidores en una posición vulnerable, ya que no existe certeza de cuáles son los modelos que están certificados correctamente.
En el estudio que hizo MUNLI con el Poder del Consumidor encontraron que de 47 marcas de SRI que se venden en el país, 14 modelos tuvieron que ser clasificados como marca “genérica” porque no contaban con un identificador visible para el consumidor.
En México, el reglamento exige que niños menores de 12 años o de menos de 1.45 metros de altura viajen en los asientos traseros utilizando un SRI o silla de seguridad adecuada a su peso y talla, anclada correctamente. Se prohíbe llevarlos en brazos o en el asiento delantero.
“Nuestros reglamentos de tránsito estatales y municipales no tienen las suficientes especificaciones como considerar que los niños menores de 1.45 metros de estatura viajen en un Sistema de Retención Infantil adecuado a sus características”, indicó Pérez.
“Al salir a la calle y contar cuántos niños traen un autoasiento, vamos a encontrar que la mayoría viajan sueltos. Creemos que los brazos de los adultos son suficientemente fuertes, cuando está demostrado que, en caso de un impacto, el niño puede salir disparado del vehículo o incluso son los mismos brazos del adulto o al impacto con el interior del coche que los puede lastimar”, agregó la experta en seguridad.
Otro aspecto que destacar señaló Pérez, es que a veces se utiliza el cinturón de seguridad para los muy pequeños cuando es para los adultos. Entonces en lugar de proteger al menor al momento en el que el cinturón no cruza por la clavícula y la cadera, puede sufrir lesiones por un mal uso.
Para la aseguradora Qualitas, los SRI deben utilizarse desde que el bebé sale del hospital. Su uso debe adecuarse a la edad y etapa de desarrollo del menor: hasta los dos años, con sillas orientadas hacia atrás; en la etapa preescolar, usar asientos convertibles y en la edad escolar, emplear asientos elevadores.
Por Enrique Torres
EEZ