Hay reformas que no solo actualizan una casa: la reescriben. Este piso de 60 m² en la codiciada calle Hermosilla de Madrid, que estaba completamente para reformar, se transformó con una reforma integral y cambio total de distribución para ganar amplitud real (la que se siente al entrar) y coherencia estética (la que se disfruta a diario).
El resultado, con interiorismo de Luis Garrido Bejarano (@Gabe.5.7) y obra de Plazarq (@plazarq_), es un hogar contemporáneo donde el microcemento lo hilvana todo, las puertas de suelo a techo ocultas desaparecen y los guiños de diseño —del hierro lacado al mármol— aportan carácter.
La primera vista ya cuenta la intención del proyecto: dejar respirar los pocos metros (pero suficientes) de este piso. La zona de día la comparten en una planta alargada salón, comedor y cocina. Una única estancia en el que el revestimiento de microcemento usado en el suelo favorece la continuidad visual. El salón se organiza con una zona de sofá con chaise longue, un punto de estar al fondo con butaca y aparador y una composición a medida de pared que integra el televisor.
En el estar, el sofá con chaise longue se escoge en un personal tapizado con tejido en terciopelo color verde. Es el contrapunto perfecto a la serenidad del pavimento continuo. La escena se completa con mesitas negras y piezas de iluminación que funcionan casi como joyas, como el modelo Atollo de Vico Magistretti para Oluce. Cabe destacar un detalle importante: la viga vista original, barnizada en mate, que añade ritmo y autenticidad.
En el rincón más luminoso de la zona de día se crea una composición muy llamativa con un mueble tipo aparador lacado en naranja y hecho a medida. Sin dura un toque que eleva el conjunto con su color. Delante, un diseño icónico de butaca es perfecto para convertirse en punto de lectura. Entre piezas con historia y diseño, destacan la lámpara Cesta de Miguel Milá, el altavoz Beosound Emerge de Bang & Olufsen y la icónica silla Barcelona de Mies van der Rohe, y la escultura de Lluís Blanc, que elevan el conjunto con naturalidad.
La estantería de hierro lacada en negro, hecha a medida, enmarca, equilibra y aporta grafismo. Es la guinda del mueble a medida principal del espacio. No es solo almacenamiento; es un recurso compositivo que permite mezclar libros, objetos y arte sin que el conjunto se vea abigarrado. Un ejemplo claro de cómo, en pocos metros, cada pieza debe trabajar doble. Como decoración, muchos pequeños objetos con gran presencia como las piezas Lluís Blanc y otros objetos icónicos.
Aquí, tanto el trabajo de la obra por parte de Plazarq como el interiorismo de Luis Garrido Bejarano han trabajado de la mano para crear estos espacios tan personales. A su lado, la librería Bookworm de Kartell suma un punto lúdico y curvo.
En esta vista se entiende la estrategia de la reforma: una cocina a medida que se integra de verdad en la zona social. La madera natural del mobiliario aporta calidez, mientras el microcemento mantiene continuidad. La cocina se convierte de esta manera en un mueble más del salón. De hecho, la iluminación en este ambiente se cuida especialmente, tanto como los acabados del mobiliario, para que se cree una atmósfera agradable.
Mármol y madera natural: la cocina como pieza protagonista
El sobre y frente en mármol natural Grey Bayou (fabricado en España) pone el punto sofisticado sin necesidad de alardes. La madera natural, por su parte, mantiene el ambiente cálido. Es la combinación clásica idónea para la cocina, la que nunca falla. Aquí, reinterpretada con líneas limpias y vocación de durar. En cuanto a la composición, muebles en L adosados a las paredes, pero combinando muebles altos en un frente y un solo estante en el contiguo.
El comedor se resuelve con una mesa redonda de madera y pie de aluminio y sillas de aluminio Navi Army de Pilma, una elección inteligente en espacios contenidos: visualmente ligeras, fáciles de mover y coherentes con el aire contemporáneo del conjunto.
En un interior contemporáneo, una pieza con pátina puede ser la mejor ruptura, en el buen sentido de la palabra. Aquí, la vitrina de madera y la consola tipo chimenea crean una escena acogedora alrededor del radiador, con arte en la pared y luz tenue. Es ese contraste —lo nuevo y lo vivido— el que le da personalidad al conjunto sin salirse del guion sereno de la reforma. Así es como se presenta la entrada a esta casa.
Este aseo resume muy bien la inteligencia del proyecto llevado a cabo por Plazarq y Luis Garrido Bejarano: suelo y paredes en microcemento para unificar y ampliar, y una puerta enrasada, prácticamente invisible, que camufla lazona de lavandería(imprescindible en una casa de 60 m² con cocina pequeña y abierta). La estantería de obra con baldas, además, convierte un rincón funcional en una composición decorativa: libros y piezas pequeñas que aportan vida sin restar sensación de orden.
Dormitorio sereno: cabecero negro a medida y lámparas Tolomeo
El dormitorio se resuelve con una pieza contundente y elegante: un cabecero hecho a medida lacado en negro, que enmarca la cama. La iluminación de lectura, de estética técnica y ligera, y el blanco de la ropa de cama rematan un ambiente muy calmado, coherente con el estilo contemporáneo de la vivienda.
En el baño destaca el lavabo a medida revestido en microcemento, con un diseño de líneas puras y un punto escultórico. La grifería en color dorado introduce un brillo cálido que eleva el conjunto, mientras el espejo panorámico y las lámparas colgantes de vidrio completan el ambiente: funcional, sí, pero también muy especial.