Cómo armar una tabla de quesos y carnes con poco presupuesto para compartir en San Valentín

Cómo armar una tabla de quesos y carnes con poco presupuesto para compartir en San Valentín

El 14 de febrero es la ocasión ideal para sorprender a esa persona especial con una velada íntima y llena de detalles. Para quienes buscan algo elegante, delicioso y fácil de preparar, una tabla de quesos puede convertirse en la protagonista de la noche, ya que es una opción sofisticada que permite crear una experiencia para compartir.

La clave está en ofrecer diferentes sabores y texturas. Lo ideal es incluir entre tres y cinco tipos de quesos, dependiendo del tamaño de la tabla y del número de personas que degustarán, así como añadir opciones de carnes frías, frutas y formas creativas de decorarla para que llame la atención.

En una buena tabla de quesos y carnes se deben agregar complementos que realcen el sabor, ya que no solo se trata de queso. Los acompañamientos hacen la diferencia y debe existir un equilibrio entre lo dulce y lo salado, algo perfecto para una cita romántica. Noticias Relacionadas

También se recomienda elegir una base bonita: puede ser una tabla de madera, mármol o incluso un plato grande. Distribuye los quesos primero y después rellena los espacios con frutas y acompañamientos. Aquí no hay reglas estrictas; los colores y las alturas pueden variar para que se vea abundante y atractiva.

Cuando se trata de San Valentín, un detalle especial puede ser cortar algunos quesos o frutas en forma de corazón, así como añadir mermeladas de color rojo o elementos decorativos que refuercen la temática romántica de la celebración.

Con una tabla de quesos es fácil de impresionar a todos. Foto Pinterest/motomom115

¿Qué poner en una tabla de quesos?

  • Queso suave: Brie o Camembert, cremosos y delicados.
  • Queso semicurado: Gouda o Edam, con sabor equilibrado.
  • Queso curado: Manchego o parmesano, de sabor más intenso.
  • Queso azul (opcional): Para quienes disfrutan sabores fuertes, como Roquefort o Gorgonzola.
  • Queso fresco: Como panela o mozzarella, para dar contraste.

Acompañamientos:

  • Frutas frescas (fresas, uvas, manzana en rebanadas)
  • Frutos secos (nueces, almendras)
  • Mermeladas o miel
  • Pan artesanal, baguette o galletas saladas
  • Embutidos finos, si deseas algo más completo (jamón serrano o salami)
Se puede crear una selección de ingredientes y una presentación creativa. Foto Pinterest/roxannedmccarvi

¿Con qué bebida acompañar la tabla de quesos?

Se puede acompañar con vino tinto para quesos curados, vino blanco o espumoso para quesos suaves. También puedes optar por sidra o una bebida sin alcohol elegante, como agua mineral con frutos rojos. Todo dependerá del gusto de las personas que estarán en la reunión o cita romántica.

No olvides que una tabla de quesos se disfruta más en un ambiente íntimo: velas, música suave e iluminación cálida harán que la experiencia sea memorable, ya que es un detalle que demuestra atención y ganas de consentir a los demás.

También se pueden armar brochetas para la tabla. Foto Pinterest/stefacaceres