¿De dónde vendrá el oxígeno para respirar en la Luna? Del polvo

¿De dónde vendrá el oxígeno para respirar en la Luna? Del polvo

Por primera vez, científicos de la NASA extrajeron oxígeno del regolito lunar simulado utilizando energía solar concentrada en un sistema completamente integrado. Este logro impulsa la autonomía de las futuras misiones Artemis y acerca la posibilidad de mantener una presencia humana sostenible en la superficie lunar, con aplicaciones futuras para Marte.

La Luna carece de atmósfera y no retiene gases esenciales para la vida. Aun así, los científicos saben que su suelo es rico en materias primas y llevan años estudiando cómo aprovecharlas. La búsqueda se centra en dos recursos clave: agua y oxígeno. El agua podría encontrarse congelada en los polos, mientras que el oxígeno está presente en forma de óxidos metálicos en prácticamente todo el regolito.


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El proceso para extraerlo se llama reducción carbotérmica. Consiste en calentar el regolito hasta temperaturas extremas para activar la reacción entre sus óxidos metálicos y el carbono. Los minerales, ricos en silicio, hierro o aluminio, permanecen como sólidos, pero al reaccionar liberan monóxido de carbono. Ese gas puede procesarse después para obtener oxígeno utilizable para respirar o como componente de combustible para cohetes.

La NASA desarrolla esta tecnología dentro del proyecto Carbothermal Reduction Demonstration (CaRD). Durante años ha trabajado en sus componentes, perfeccionándolos para el entorno hostil lunar y experimentado con regolito lunar simulado.

Un concentrador solar como parte del proyecto CaRD.

Un concentrador solar como parte del proyecto CaRD. NASA/Michael Rushing

El principal desafío, como ocurre con casi cualquier proceso en la Luna, es el consumo energético. Para sostener una presencia humana, las máquinas deben ser simples, resistentes y capaces de operar con la mínima cantidad de recursos. En el caso de los futuros generadores de oxígeno, deben funcionar de manera extremadamente eficiente con la luz solar disponible.

Aquí es donde destaca CaRD. El sistema integra espejos, un concentrador solar, software de seguimiento y un reactor capaz de superar los 1,600 °C. A esas temperaturas, activa la reacción carbotérmica y produce monóxido de carbono como evidencia de que el oxígeno se liberó del regolito.

Aunque la NASA ya había presentado avances desde 2023, aquellos trabajos se limitaban a pruebas de laboratorio o a componentes aislados. El nuevo comunicado confirma que el equipo logró operar el sistema completo como una unidad funcional, en condiciones más cercanas a las que los astronautas enfrentarán en la Luna.

Con esta integración, los investigadores consideran que CaRD ha alcanzado un mayor nivel de madurez tecnológica. Sigue siendo un prototipo, pero ahora todas sus piezas trabajan en conjunto. Esto abre la puerta a una futura verificación en la superficie lunar durante la próxima década.

“Si se despliega en la Luna, esta tecnología podría permitir la producción de combustible utilizando únicamente materiales lunares y luz solar, reduciendo significativamente el coste y la complejidad de mantener una presencia humana a largo plazo en la superficie lunar”, dijo la NASA en un comunicado.