La clave de la rehabilitación de una vivienda antigua es saber conjugar pasado y presente, de manera que posea lo mejor de ambos. Se trata no solo de respetar la esencia original, requisito imprescindible, sino de saber integrarla de forma natural. Condición que cumple esta reforma integral, obra del estudio Torndelacreu y de la diseñadora de interiores Olga Pajares, en un piso característico del Exaimple de Barcelona. Y todo ello, mediante materiales y colores que crean atmósfera y equilibran con armonía tradición y modernidad.
Un proyecto que, además, da respuesta a una familia numerosa con niños pequeños, lo que supone crecer con ella para adaptarse a las necesidades de sus miembros y a cada momento vital. De esta manera, una casa excesivamente compartimentada se transforma en un hogar flexible que optimiza los metros y favorece el día a día.
Los recibidores abiertos son cada vez más habituales en las viviendas modernas, pero no en las antiguas. Por eso, esta es una pista del carácter de la reforma y de la flexibilidad que nos encontramos en este piso del Eixample barcelonés. Con 100 m², originalmente presentaba una distribución irregular, con diseños complejos y una compartimentación excesiva. El reto fue reorganizar los espacios, eliminar pasillos innecesarios y crear un hogar cálido y funcional.
La nueva distribución elimina huecos innecesarios y crea una vivienda limpia y funcional, donde resulta más sencillo el día a día y la circulación entre las distintas áreas. El proyecto separa las zonas de noche mediante el núcleo central, equilibrando la privacidad y la cercanía entre ellas, para que estén separadas, pero al mismo tiempo conectadas.
El salón comedor, directamente conectado con la cocina, invita a la convivencia y a disfrutar la casa. La mesa de comedor de madera, las sillas Cesca y la gran lámpara de papel se integran a la perfección con los elementos característicos de la arquitectura. Así, los suelos hidráulicos de Noia, el techo de bovedilla o las carpinterías de madera con ornamentaciones de vitrales preservan su encanto y ensalzan los ambientes.
Funcional, sencillo y auténtico, el interiorismo apuesta por los materiales naturales, los colores claros y los muebles a medida, como la estantería de madera que preside la pared principal del salón.
Para separar la zona de comedor y la de estar, se ha usado el sofá, que actúa como elemento barrera, diferenciando los dos espacios, pero manteniendo la continuidad visual.
La cocina, ubicada en la entrada, es el corazón de la vivienda y punto de encuentro. Ella es la que nos recibe y también el lugar de las comidas familiares, las reuniones y las tardes de juego. Al tratarse de una cocina abierta, su carácter comunicativo llega a toda la zona social.
Su diseño, que combina acero inoxidable, piedra natural y muebles lacados, crea un ambiente cálido, elegante y funcional para el día a día. Nada desentona y todo aporta su propio toque, como la lámpara Ambrosia de Marset que planea sobre la isla.
Al estar situada en la entrada de la vivienda, la isla de cocinafunciona como superficie de trabajo y mesa de bienvenida, integrando estética y funcionalidad. Esta organización contemporánea, con la cocina abierta y conectada a la zona social, se adapta mejor a las necesidades de la familia y otorga, al mismo tiempo, supropia identidad a la vivienda.
Aunque se trata de un piso de 100 m² optimizar el espacio es clave para el día a día familiar. Así, en la cocina un mueble alto integra nevera y lavadero, manteniendo el espacio ordenado y plenamente aprovechado. De la misma manera, los armarios hasta el techo logran rentabilizar la altura del espacio, ganando una gran zona de despensa.
En el proyecto del estudio Torndelacreu y la diseñadora de interiores Olga Pajares, el pasillo actúa como eje de circulación y transición entre la zona social y la privada. Revestido de madera, crea un ambiente cálido y equilibrado con el suelo de moisaco original.
Las puertas correderas permiten proteger o cerrar las distintas áreas de la vivienda, adaptando la privacidad y la necesidad de apertura a cada situación. Así, aunque cada espacio cumple una función, pueden modificarse según el momento o el uso que quieras hacer de él.
Sencillo y casi monacal, pero también cálido, acogedor y luminoso. En el dormitorio principal destaca, por un lado, el suelo hidráulico y, por otro, el aplique de paredMatin Wall de HAY. Una pincelada de color que difunde, además, una suave luz, perfecta para el lado de la cama y que nos hace pensar en la 'teoría del rojo inesperado'.
Tampoco podemos pasar por alto, la salida al balcón, otra de las características de estas viviendas del Eixample. Las contraventanas de madera no solo permiten regular la entrada de luz natural, sino que también aportan encanto y autenticidad.
Con el objetivo de que la casa evolucione y se adapte todos los detalles están calculados. Así, el baño principal cuenta con una ducha sin plato y con suelo continuoque optimiza los metros, da continuidad visual y crea una sensación de spa.
En un espacio moderno y funcional, el pavimento de barro original aporta una nota de belleza y autenticidad, poniendo de manifiesto el respeto por la esencia de la vivienda.
El carácter flexible y en evolución de la reforma, llevada a cabo por el estudio Torndelacreu y Olga Pajares, está presente en todas las estancias, pero especialmente en las habitaciones infantiles.
Con literas, para aprovechar mejor los metros, y un espíritu lúdico, la habitación infantil es tanto un lugar de descanso como de juego. Para ampliar sus dominios únicamente debe abrir las puertas y conectar con el resto de la vivienda.
Con el fin de amoldarse a las necesidades familiares, tanto presentes como futuras, y optimizar los metros, uno de los dormitorios, el piso posee tres, tiene un uso flexible. Así, puede cumplir distintas funciones según el momento y actuar, así, como habitación individual, sala de juegos, cuarto de invitados o rincón de relax.
Una gran estructura a medida de madera, con mesita de noche integrada, crea un ambiente cálido y acogedor que aprovecha al máximo las dimensiones y la planta irregular de la estancia.
Revestido con microcemento y con baldosa de barro artesanal este baño aúna encanto y funcionalidad, logrando un ambiente actual, que no olvida tampoco aquí su pasado.
Diseñado como un espacio de juego, cómodo y adaptado a su uso, destaca la bañera, muy práctica cuando los niños son pequeños, y un lavabo de pedestal, que actúa como un elemento escultural.