Europa asume ya más responsabilidades en la OTAN en plenas amenazas de Trump: "Nadie ve una Alianza sin EEUU pero sí un pilar UE más fuerte"
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Los países europeos están asumiendo ya cada vez más responsabilidades reales en la OTAN. Es lo que exigió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y lo que en la UE se ha entendido como vital para la propia seguridad europea. Y lo están haciendo, además, al mismo tiempo que el magnate amenaza de manera recurrente con irse de la Alianza por ser unos "cobardes" y "egoístas". Fuentes diplomáticas y de la propia Organización aseguran que ese no es el motivo, que nadie contempla que Estados Unidos se vaya a ir de la OTAN. Pero confirman que el incremento del peso europeo es indiscutible.
"Los europeos están dando un paso adelante. Eso es lo que el secretario general [Rutte] viene diciendo desde hace tiempo, y en ese proceso asumirán más responsabilidades y tendrán más peso", señalan desde la OTAN. "Estados Unidos quiere redistribuir sus tropas y centrarse en Irán, en China y en otros teatros de operaciones. Nadie está planificando una OTAN sin Estados Unidos. Eso no es realista. Pero lo que sí se verá es un pilar europeo más fuerte dentro de la OTAN", insisten.
"El proceso se desencadenó después de que Estados Unidos publicara sus nuevas estrategias, y efectivamente habrá más puestos europeos. Ya los hay, de hecho", corroboran desde el ámbito diplomático. "Esto implica invertir más en Defensa, pero también asumir más responsabilidades dentro de la estructura de la OTAN. Es algo que Estados Unidos lleva tiempo impulsando y los europeos han escuchado alto y claro los llamamientos", inciden.
Y en este contexto es en el que, según las voces preguntadas, hay que analizar las relevantes reuniones que esta semana ha mantenido la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en Bruselas. El miércoles, con el Comandante Supremo Aliado en Europa (SACEUR, por sus siglas en inglés). Ese puesto lo ocupa actualmente Alexus Grynkewich, es una figura clave en la OTAN, y siempre ha estado ocupado por un general estadounidense de cuatro estrellas. Sobre esta cita apenas trascendieron detalles, pero a buen seguro también se habló de esas amenazas de Trump.
Ayer, con Mark Rutte, para "debatir cómo seguir reforzando nuestra cooperación esencial entre la OTAN y la UE, incluyendo el aumento de la producción industrial en defensa, la continuación del apoyo vital a Ucrania y la protección de infraestructuras críticas", según publicó el propio secretario general de la Alianza en su perfil de la red social X. "Una Europa más fuerte significa una OTAN más fuerte", añadió Rutte.
"Hicimos balance de nuestro trabajo común para reforzar la defensa europea y seguir apoyando a Ucrania. Hablamos de la próxima cumbre de la OTAN y de cómo podemos aumentar la producción industrial de Defensa en Europa. Necesitamos invertir más, producir más y hacer ambas cosas más rápido", publicó por su parte Von der Leyen. Mensajes institucionales en ambos casos que, sin embargo, cobran más sentido si se tiene en cuenta todo lo apuntado hasta ahora. Las discusiones y conversaciones para que Europa tenga más responsabilidad, se rearme y sea capaz de defenderse por sí misma son evidentes.
Sobre esta cuestión, insisten en la OTAN, no hay discusión. Pero donde sí existe una importante tensión es en torno a Irán. Aunque las fuentes consultadas insisten en que esto no conllevará la salida de la Alianza con la que ha amenazado Trump, sí apuntan que los representantes estadounidenses están presionando mucho a sus aliados europeos para que participen en la guerra.
En otras ocasiones ha ocurrido que las amenazas y las palabras grandilocuentes del magnate no tenían un reflejo fiel en el día a día de la Alianza o que, al menos, la convivencia era más tranquila de lo que se podría pensar a tenor de las afirmaciones del presidente de Estados Unidos. Pero en este caso la situación sí es delicada.
El siguiente paso en la OTAN será la reunión de ministros de Asuntos Exteriores que en mayo tendrá lugar en Helsingborg (Suecia) y, sobre todo, la cumbre de Ankara. La del año pasado, que tuvo lugar en La Haya (Países Bajos), fue histórica ya que en ella se acordó que los países elevarían su gasto anual en Defensa hasta el 5% del Producto Interior Bruto (PIB). Todos menos España, claro. Y en esta los posibles acuerdos y discusiones serán también muy relevantes. Tendrá lugar los días 7 y 8 de julio, por lo que la guerra en Irán debería haber terminado. Pero nunca se sabe, al igual que ni siquiera se sabe con seguridad si asistirá Trump o si lo hará, precisamente, para decir que se va de la OTAN, aunque en realidad la ley estadounidense no permite tomar esa decisión sin la aprobación del Congreso. Pero tampoco está claro que le importe mucho.
