Fáciles de preparar y muy apetecibles: 10 aperitivos con queso que nunca fallan

Fáciles de preparar y muy apetecibles: 10 aperitivos con queso que nunca fallan

Preparar aperitivos ricos no tiene por qué ser sinónimo, en absoluto, de pasar mucho tiempo en la cocina. Con algo de organización y buenos ingredientes, es totalmente posible montar una mesa variada y apetecible en poco tiempo, con resultados más que apetecibles. La clave está en apoyarse en combinaciones sencillas que funcionen y en elaboraciones rápidas, de esas que casi se hacen solas.

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El queso y su sinfín de variedades: ingrediente perfecto para la preparación pinchos. © Shutterstock
El queso y su sinfín de variedades: ingrediente perfecto para la preparación pinchos.

En este sentido, el queso es un aliado imbatible. Su enorme abanico de variedades (frescos, suaves, cremosos, intensos o curados, nacionales e internacionales...) hace de él un ingrediente muy versátil para aperitivos tanto fríos como calientes. Combina de maravilla con productos dulces y salados y permite jugar con texturas y sabores sin complicarnos la vida.

En este sentido, hay 'parejas' que son un acierto seguro: salmón y queso crema, pera y queso azul, miel y queso de cabra, tomate y mozzarella, sobrasada y queso de cabra…

Regla básica que nunca falla: combina un queso suave con un ingrediente intenso (ahumados, encurtidos, especias) o un queso potente con un contrapunto dulce (fruta, miel, frutos secos).

A continuación, encontrarás una selección de ideas a modo de ejemplo, pensadas para preparar de forma rápida y sencilla, sin renunciar al sabor. Hay propuestas frías y calientes, perfectas para un picoteo informal, una comida con amigos o una celebración improvisada. Todas tienen algo en común: poco esfuerzo para prepararlas y el queso como ingrediente estrella.

Brochetas de mozzzarela y cherrys
Brochetas de mozzzarela y tomates cherry.

PINCHOS FRÍOS

1. Brochetas de mozzarella, tomate cherry y pesto
Usa bolitas de mozzarella fresca. Ensarta mozzarella, tomates cherry y una hojita de albahaca o un poquito de pesto. Aliña justo antes de servir con aceite de oliva y una pizca de sal. Son frescas, ligeras y muy resultonas. Puedes hacerlas más tipo brocheta larga o más de bocado (en un palillo, una bolita de queso, un cherry y un poco de pesto).

Truco: seca bien la mozzarella para que no humedezca el palillo.

2. Rollitos de jamón serrano y queso crema
Mezcla queso crema tipo Philadelphia con un poco de pimienta o cebollino. Unta una loncha de jamón y enróllala bien apretada. Corta en bocaditos e inserta en ellos un palillo.

Canapés de queso crema y salmón ahumado.© Shutterstock
Canapés de queso crema y salmón ahumado.

Truco: Puedes añadir nuez picada o ralladura de limón para dar frescor.

3. Canapés de queso y salmón
Un clásico que no falla: queso cremoso con salmón ahumado sobre tostas de pan (en este caso, usaremos pan de centeno). Decoramos con eneldo o cebollino. Elegante y sin complicaciones.

Error común: Montar demasiado pronto. El pan pierde textura. Hazlo 15 minutos antes de servir.

4. Tostitas de queso azul y pera
Usa queso azul (gorgonzola, roquefort... ). Aplástalo sobre tostaditas y añade daditos de pera madura. Termina con un chorrito de miel o nueces picadas. El contraste dulce-salado es delicioso.

Truco: Si prefieres algo más suave, usa queso azul cremoso tipo gorgonzola dulce.

5. Gildas con queso
Corta queso tierno de vaca en dados (si te gusta más intenso, puede ser un manchego curado). Ensártalo en un palillo, como si fueras a hacer una gilda clásica, junto a aceituna, anchoa, piparra. Y suma también cachitos de pimiento rojo. Riega al final con un poco de aceite de oliva virgen extra.

Truco: Usa queso firme para que mantenga la forma y no se desmorone.

Gildas con queso.© Shutterstock
Gildas con queso.

PINCHOS CALIENTES

1. Rollitos de hojaldre con queso brie y jamón cocido
Extiende hojaldre, coloca lonchas de jamón y trocitos de brie sin corteza. Enrolla, corta en rodajas y hornea 18-20 minutos a 180º hasta que estén dorados. Quedan cremosos por dentro y crujientes por fuera.

Truco: Pincela con huevo para un acabado dorado perfecto.

2. Piruletas de parmesano
Ralla queso parmesano y forma pequeños montoncitos sobre papel de horno. Coloca un palito sobre cada montoncito y cúbrelo ligeramente con más queso para que quede bien sujeto. Hornea a 180 °C hasta que se doren. Deja enfriar unos minutos antes de retirarlas: al enfriarse se vuelven crujientes.

La clave: Deja enfriar completamente antes de despegarlas o perderán forma.

Piruletas de parmesano.© Shutterstock
Piruletas de parmesano.

3. Champiñones rellenos de queso crema y ajo
Mezcla queso crema con ajo en polvo y perejil. Rellena los champiñones y hornéalos 12–15 minutos a 190 ºC. Puedes añadir un poco de queso rallado por encima. Perfectos como bocado caliente rápido.

Truco: Si ves que sueltan agua, sube el horno a 200 °C los últimos 3 minutos o usa función grill al final.

4. Tostas con sobrasada y queso
Coloca rodajas de queso de cabra sobre pan untado con sobrasada. Hornea (horno precalentado, función grill, a 200 ºC, 2-3 minutos). Antes de servir, echa un poquito de miel por encima (puedes sumar también unas nueces picaditas). También puedes prepararlos en frío, sin hornear.

Truco:  Un hilo de miel equilibra la intensidad.

Tostas de sobrasa y queso de cabra.© Shutterstock
Tostas de sobrasa y queso de cabra.

5. Dados de provolone a la plancha con orégano
Corta provolone en cubos gruesos y márcalos en sartén o plancha. Espolvorea orégano y pimienta al final. Se sirven calientes y bien fundentes. Acompaña con palillos y listo.

¿Qué queso elegir según el resultado que buscas?

  • Cremoso y suave: mozzarella, queso crema, burrata
  • Intenso: azul, manchego curado, parmesano
  • Fundente: brie, provolone, rulo de cabra
  • Equilibrado: gouda joven, emmental

Recuerda que el queso puede ser también por sí mismo una gran opción de picoteo si lo disponemos en formato tabla. Aquí os dábamos un buen puñado de consejos para montar la tabla de quesos perfecta.