Federico y Mary de Dinamarca convierten su viaje a Australia en una segunda luna de miel: las fotos que lo dicen todo
El viaje de Estado de Federico y Mary de Dinamarca por Australia se está convirtiendo en mucho más que un desplazamiento al más alto nivel diplomático. Para ellos está siendo casi como una segunda luna de miel y una travesía donde están reviviendo muchos recuerdos. No solo es el país natal de la Reina, sino que fue el lugar en el que sintieron el flechazo y se enamoraron. Más tarde, Mary lo dejaría todo por amor para convertirse, primero en princesa y, después, en Reina de los daneses, un país que poco o nada tiene que ver con la cálida y exótica Australia.
Los Reyes están disfrutando a tope este viaje que está siendo largo, intenso y cargado de emociones, de planes diferentes que les están permitiendo conocer Australia a fondo: desde sus conversaciones con los integrantes de los pueblos indígenas hasta las más altas instituciones. Está suponiendo una visita en la que han reconectado, en la que Federico ha hecho toda una declaración de amor a su esposa en una cena oficial y que nos está dejando un sinfín de gestos que demuestran la complicidad y química que tienen.
Antes de emprender esta gira, Federico y Mary de Dinamarca ya expresaron su emoción de la siguiente manera: "¡En camino! Hemos esperado enormemente el viaje a Australia para encontrarnos con toda la población del país. ¡Muchas cosas han pasado desde que nos conocimos aquí hace más de 25 años! ¡Nos vemos pronto, Australia!, escribieron junto a dos fotografías de hace alugnas décadas de su estancia como novios o recién casados por Australia dando un paseo de la mano. El entonces heredero al trono danés y su mujer se conocieron en un bar durante los Juegos Olímpicos de Sídney del año 2000. Lo suyo fue un flechazo inmediato y se pusieron a hablar sin que ella supiera que ese chico que se presentó como 'Fred' iba a convertirse en Rey.
Las miradas, los posados abrazados de la cintura, las manos entrelazadas están siendo la tónica dominante de este viaje. Los últimos gestos que nos dan muestras de cómo es su relación cuando nadie los ve han ocurrido este mismo miércoles, cuando han visitado un centro dedicado a la salud mental de los jóvenes en el que han aprendido cómo trabajan para crear un entorno seguro. Vestidos con ropa informal, recorrieron Headspace South Melbourne Hablaron con los chicos, participaron en talleres artísticos y en charlas y hasta Federico X se atrevió a jugar una partida de ping pong. Al acabar el acto, los Reyes se fueron caminando hasta el coche, momento en el que el monarca rodeó con su brazo a su mujer.
Desde el principio, los reyes Federico y Mary han derrochado complicidad. En su paso por Canberra y Ulru se dejaron embriagar por los paisajes, los amaneceres y atardeceres australianos y durante el banquete de Estado en la Casa de Gobierno, sacaron sus mejores galas en una velada que se convirtió en toda una declaración de amor y de gratitud del Rey a su mujer. El discurso de Federico X giró entre la parte institucional y la parte más personal. "Dinamarca nunca tuvo mucha repercusión en Australia. Entonces, algo cambió. En 2004, Mary y yo nos casamos, y con ello, Dinamarca volvió a tener una princesa heredera. A partir de ese momento todos "en Australia" conocieron el país nórdico de 'allá arriba', comenzó. "Los lazos diplomáticos entre nuestras dos naciones se remontan a casi sesenta años. Pero hace veintidós años, esos lazos se estrecharon aún más. De repente, compartimos una Princesa de verdad. Para mí, Australia ocupa un lugar muy especial en mi corazón desde que entré en ese bar y me perdí en una conversación que nunca ha terminado. Mary, tuviste el valor de dejar tu amado hogar y construir uno nuevo conmigo tan lejos como sea posible. Por eso te estaré eternamente agradecido. Australia es nuestro segundo hogar. ya sea que vengamos de visita familiar o de visita oficial, nos sentimos emocionados y completamente a gusto", concluyó.








