Iñaki Urdangarin vuelve al Trofeo Conde de Godó por primera vez desde que dejó de ser duque: 17 años después y con nueva compañía
Este 2026 es el año de los nuevos comienzos para Iñaki Urdangarin. Atrás han quedado sus años más duros y ahora es un hombre transformado, obligado a "reconstruirme". También ha ido poco a poco volviendo a recomponer su vida y disfrutando como espectador del deporte, disciplinas que tantas alegrías le dieron cuando era profesional del balonmano. Sus planes con amigos están cada vez más a la orden del día y, a pesar de vivir en Vitoria, no ha dudado en desplazarse hasta Barcelona para disfrutar con su pandilla de una tarde de tenis donde se le vio entre risas y muchos selfies.
Ahora que todo se va asentando, a Urdangarin se le ha vuelto a ver en Barcelona, en el Real Club de Tenis de la Ciudad Condal para ver esta competición, una de las más importantes del circuito ATP 500 en Europa que se sigue disputando en esta histórica sede desde hace décadas y se ha convertido en un clásico antes de Roland Garros. Para Iñaki Urdangarin, la capital catalana es muy importante en su vida. Vivió allí en los años 90 para jugar en el Barcelona de balonmano y allí comenzó su vida junto a la infanta Cristina. Después llegarían diversas mudanzas y también la cárcel, algo que ya parece que tiene del todo superado.
Urdangarin disfrutó relajado y muy sonriente con sus amigos y socios de Bevolutive, la empresa de coaching que ha creado junto a Iñaki Saltor, consejero, executive coach e inversor con más de 25 años acompañando a líderes y equipos, y Ferrán Martínez, exdeportista de élite y olímpico, que le acompañaron en las gradas junto con más amistades. En la compañía también figura Núria Sala, directora estratégica, consultora de marketing consciente, marca personal y storytelling.
De lo más natural, las risas y muchos selfies fueron la tónica de una tarde de tenis de lo más animada en la segunda jornada de este Open, como un aficionado más. Urdangarin y sus amigos no perdieron detalle de lo que pasaba en la pista en un ambiente de gran camaradería.
Es la primera vez, que conste gráficamente, que Iñaki Urdangarin vuele a este trofeo de tenis en 17 años. La última vez fue en 2009 cuando, en compañía de la infanta Cristina presidieron la competición como duques de Palma y entregaron la copa a Rafa Nadal. Hay que recordar que años después, el 11 de junio de 2015, un año después de ser proclamado Rey, Felipe VI revocó el uso de este título nobiliario a su hermana a través de un Real Decreto.
Esta tarde de amigos quedó inmortalizada para la posteridad con un sinfín de fotos. Como algunos de estos selfies no les convencieron, no dudaron en pedir ayuda a una persona del público para que les retratase ejerciendo de fotógrafo, provocando la risa de los protagonistas.
El libro donde lo cuenta todo
El pasado 25 de enero, ¡HOLA! accedió en exclusiva a las esperadas memorias de Urdangarin. "Este soy yo: una persona en evolución que necesitaba contar su historia y cerrar definitivamente una etapa que ha generado dolor en los míos y decepción en muchas personas", explicaba el exdeportista. Le llevó mucho tiempo reunir el coraje suficiente para mostrarse "así de vulnerable, así de imperfecto, con mis debilidades y mis fortalezas, con mis errores y mis aciertos" "No para justificarme, buscar compasión ni para maquillar errores", nos contaba entonces. Todo lo vivido es un testimonio en primera persona sobre los triunfos, las derrotas y los aprendizajes de quien lo perdió casi todo y encontró un nuevo propósito. En su libro reflexiona sobre su vida a través de cinco etapas: la infancia, que incluye la historia de amor de sus padres, el chico de pueblo que trabajó en una tienda y fue granjero; los sueños de juventud y los que conquistan en equipo. Su carrera en el balonmano, su época dorada, días de gloria, su ingreso en la Familia Real, el caso Nóos, su paso por prisión y su nueva vida.




