Madres buscadoras suman crisis financiera a su sueldo
Casi la totalidad de las madres buscadoras viven en una crisis financiera absoluta al perder, casi siempre, al principal proveedor de la casa, lo que las enfrenta a un sistema que, además, las margina laboralmente.
La quiebra comienza con la ausencia. "En la mayoría de los casos el familiar es el que sustenta a la familia", relata Delia Quiroa, del Colectivo 10 de Marzo de Tamaulipas.
"El 95 por ciento de las madres quedan en indefensión económica porque ya no hay dinero ni para comer, ni para renta, ni para alguien que supervise a los hijos" mientras salimos a trabajar o a las búsquedas, confirma Elba Rivas, del grupo Renacer Nuevo León.
También te puede interesar: 'Los Ardillos' desplazaron a 800 familias, denuncian
Coinciden que, además, el costo de la búsqueda de sus familiares no localizados recae íntegramente sobre las víctimas directas o colaterales.
Madres buscadoras venden de todo
Quiroa explica que, ante la falta de apoyos federales o locales efectivos, las familias deben deshacerse de sus propiedades: "Empiezas a vender lo que te queda y te vas quedando sin nada. Peor cuando te desplazan de tu lugar de origen por seguridad; es otro gasto para rentar en otro lugar".
Narran que para financiar los rastreos, las buscadoras recurren a la informalidad, fabrican bisutería o venden comida. "Hacíamos pulseras y collares en la Bartolina y nos íbamos a los semáforos a vender. De ahí pagábamos los gastos de búsqueda", añade Delia.
Elva Rivas describe un panorama de precariedad extrema donde el Estado apenas aporta programas que son insuficientes como Hambre Cero, que otorga únicamente 800 pesos mensuales. "Hay compañeras que ni piso de concreto tienen, viven con piso de tierra y techo de lona. O le doy de comer a mis hijos o le meto a la casa"; hace años que viven esa situación, afirma.
La falta de recursos también trunca el futuro de los hijos. "Mi hija mayor dejó su carrera truncada porque ya no pude pagarla. Mi hijo aprobó tres veces para entrar a Derecho, pero no le liberaron los papeles por un adeudo en la preparatoria. Tienen que decidir si estudian o aportan para la casa", lamenta la madre buscadora de NL.
Las discriminan
La discriminación laboral agrava la situación. Aunque la ley estipula que los patrones deben permitir las diligencias con goce de sueldo, en la práctica esto es inexistente. "Si quieres ir a una búsqueda, tienes que pedir permiso y terminan pidiéndote la renuncia porque faltas mucho. Ningún patrón quiere a una persona que esté falte y falte", señala Quiroa.
También te puede interesar: Denuncian arresto y tortura a Carlos Chávez, en Tuxtla Gutiérrez
Esta exclusión obliga a las mujeres a subsistir en el comercio irregular, enfrentan solas una burocracia que les exige facturas imposibles de pagar por adelantado. Mientras el Estado falla en localizar a sus hijos, las madres buscadoras quedan atrapadas en un ciclo de deudas, despojo y olvido oficial.