Recibidores pequeños con gran estilo: cómo renovarlos sin obras ni grandes gastos
El tamaño no va reñido con el estilo. Por eso, si crees que tu pasillo no tiene vida o tu recibidor pequeño necesita un twist, estás en el lugar adecuado. Y es que si cuidas la decoración de estas zonas de paso, no solo conseguirás que la primera impresión que recibes (y reciben) al entrar en casa sea única, sino que se notará tu amor por los detalles. Y no creas que son necesarias grandes obras ni inversiones; con las ideas adecuadas y un poco de imaginación, estos espacios de tu casa ganarán estilo, luz, funcionalidad y, de paso, se impondrá el orden. En este artículo te proponemos transformar tu recibidor y pasillo con recursos asequibles. ¡Te lo demostramos!
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© David Montero para Raquel GonzálezPapel pintado en el recibidor: una bienvenida alegre y con carácter
Si tu recibidor es pequeño, el papel pintado puede convertirse en tu mejor aliado. Un diseño con flores, en tonos alegres y equilibrados, conseguirá una bienvenida original y cálida. Cuando entres en tu casa, en lugar de encontrar una pared blanca y aburrida, te recibirá un estampado que marcará el tono de toda la vivienda.
La clave está en elegir un motivo floral llamativo, preferiblemente con una paleta que combine con el resto de la casa, para que el conjunto resulte armonioso. Y no hace falta empapelar todo el recibidor. Puedes forrar solo la pared principal, la del fondo o crear un zócalo de papel en la parte inferior y pintar el resto. Así, necesitarás mucho menos presupuesto y se mantiene el impacto visual.
El papel pintado autoadhesivo es perfecto si buscas una solución low cost, fácil de colocar y de quitar por si te cansas del estampado o vives de alquiler.
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© David Montero para Raquel GonzálezPapel pintado en el pasillo: discreto, pero muy efectivo
En el pasillo es diferente, sobre todo cuando no tiene ventanas ni luz natural. Ahí es mejor apostar por un papel pintado más discreto, que no cargue el espacio. Un diseño de rayas suaves, por ejemplo, funciona muy bien. Las rayas verticales estilizan visualmente el pasillo y hacen que parezca más alto; las horizontales lo alargan.
Si tu pasillo ya es muy estrecho, mejor rayas finas y tonos claros para no agobiar. Puedes empapelar solo uno de los lados, el fondo del pasillo o un tramo concreto. Otra opción es combinar rayas con pintura lisa: papel en la parte inferior a modo de arrimadero y una pared lisa encima. ¡Las posibilidades son muchísimas! Y, si eliges un modelo lavable, podrás mantenerlo impecable aunque el pasillo sea una zona muy transitada y tengas niños en casa.
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© Amador Toril para Alberto Torres InteriorismoPercheros de pared: originalidad sin ocupar suelo
En un recibidor pequeño, cada centímetro que liberes en el suelo importa. Por eso, unos percheros de pared son un recurso decorativo y funcional genial. Además, más allá de los percheros clásicos, hay muchas otras opciones, desde modelos de diseño a piezas en madera natural o de metal negro.
Puedes crear una composición a tu medida, mezclando formas, alturas y acabados. También se puede jugar con la distribución: alineados a la misma altura, el efecto será más ordenado, mientras que si los colocas en zigzag, tu recibidor tendrá un look más desenfadado.
Aunque no ofrecen mucho espacio de almacenaje como otras soluciones, podrás mantener abrigos, bolsos y mochilas organizados. También puedes combinar los ganchos con una balda estrecha encima o una mini repisa para pequeños accesorios.
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© Pia CapdevilaUna alfombra pasillera para marcar el recorrido
Una alfombra alargada y estrecha, tipo pasillera, transforma cualquier pasillo o zona de paso en un espacio más acogedor. Delimita visualmente el recorrido, aporta calidez y ofrece aislamiento acústico, amortiguando pisadas y ruidos. Para que resulte práctica, escoge una alfombra de fibras sintéticas o lavable, con un diseño que oculte bien el uso diario, especialmente si tienes niños o mascotas. En cuanto al estilo, puedes jugar con patrones geométricos suaves, rayas o motivos étnicos, en unos colores que encajen con el resto de la casa.
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© IKEAPasillo aprovechado: almacenaje que saca partido al espacio
Un pasillo estrecho puede convertirse en una zona muy funcional si eliges bien las piezas. Un par de zapateros de poco fondo, adosados a la pared, son perfectos para mantener el orden sin entorpecer el paso. Los modelos de 20 de profundidad te regalarán espacio para guardar tus zapatos sin invadir el espacio. Para optimizar el espacio y sacarle más partido, puedes colgar unos percheros de pared.
Y, si necesitas más almacenaje, instala unas estanterías flotantes en la parte superior, como si fueran altillos. Así tendrás más espacio para guardar si que casi se note. Úsalas para guardar cajas con ropa de otras temporadas, juguetes o mantas.
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© Tinda´s ProjectUn gran espejo que multiplica la luz
Si hay un clásico para pasillos y recibidores, son los espejos. Regalan amplitud y luminosidad y pueden ayudarte a definir el estilo del espacio. Un modelo de buen tamaño, colocado estratégicamente, multiplica la sensación de luz y amplitud. En un recibidor, además, son perfectos para que puedas echarte ese último vistazo antes de salir de casa.
Si no hay mucho espacio en el recibidor, elige un espejo de pie apoyado en la pared con marco de madera para sumar calidez o un diseño de líneas negras para un toque más moderno. Pero si hay algo de espacio, puedes colocarlo sobre la consola.
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© David Montero para Raquel González InteriorismoUn mueble tipo escalera: funcional y decorativo
Un mueble original puede ser el elemento perfecto para convertir un recibidor aburrido en un espacio con personalidad. Un ejemplo puede ser un mueble tipo escalera, ideal para zonas de paso y recibidores mini. No ocupan demasiado fondo y se apoyan en la pared, ofreciendo varios niveles de estantes o cajones que pueden servir para decorar o guardar pequeños objetos. Un modelo de madera natural y metal aportará un toque retro muy original. Además, al no ser un mueble cerrado, no recarga visualmente, algo fundamental en metros reducidos.
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© PhillipsLuces LED en el zócalo: pasillos llenos de luz (y más seguros)
La iluminación es clave en la decoración de zonas de paso. Una buena idea es instalar unas tiras LED en los zócalos del pasillo. Así crearás un ambiente más acogedor y aumentarás la seguridad por la noche. Y es que unas tiras LED garantizan una iluminación tenue si alguien se levanta por la noche, algo fundamental si hay niños o personas mayores en casa.
A esto se suma que esta iluminación a pocos centímetros del suelo genera un efecto muy actual, que convierte cualquier pasillo anodino en un espacio con carácter.
Apuesta por una luz cálida para un ambiente acogedor o una luz neutra si prefieres un efecto más limpio y contemporáneo. Lo mejor es que las tiras LED adhesivas, con transformador y mando, son una solución low cost que no requiere obra. Eso sí, es necesaria un poco de planificación para ocultar cables y enchufes.
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© Germán Cabo para Laura YerpesUn banco flotante en un retranqueo del pasillo
Si tu pasillo tiene un pequeño retranqueo o un hueco desaprovechado, puedes transformarlo en una mini zona de estar o de apoyo con un banco flotante. Básicamente, se trata de una tabla de madera resistente, bien anclada a la pared con escuadras ocultas o herrajes adecuados.
Esta solución “flotante” permite sentarse, dejar bolsas o incluso colocar cojines y una manta. El resultado es ligero, práctico y visualmente muy agradable. Puedes completar la composición con un par de cestas bajo el banco para guardar zapatos, revistas o juguetes y así ampliar el almacenaje.
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© Pia CapdevilaUna planta de gran tamaño para dar vida al espacio
Las plantas tienen un poder inmediato: dan vida, frescura y un toque natural a cualquier rincón. En un pasillo o recibidor mini, una sola planta de gran tamaño es suficiente para cambiar por completo la percepción del espacio. Eso sí, es importante elegir una especie que necesite poca luz natural, porque estas zonas suelen ser las más oscuras de la casa. Plantas como las sansevierias, zamioculcas o algunas variedades de filodendro suelen adaptarse bien a ambientes con luz indirecta o moderada.
Si está en el pasillo, ponla en una maceta bonita que haga que su presencia sea más llamativa. En el recibidor, quedará genial junto al mueble, cerca del espejo o sobre la consola si no es una planta de demasiado tamaño.