Si te levantas con dolor de garganta y enseguida se te pasa, puede ser síntoma de que estás inflamada o no descansas bien
¿Te despiertas con dolor de garganta y se te va pasando a lo largo de la mañana sin hacer otra cosa más que ponerte en marcha y desayunar? Según el doctor Lucas Ponti, director médico de Amuna Vitality Clinic, "muchas veces no se trata de una infección sino de una irritación nocturna de la mucosa de la faringe. Además, según el experto, en los últimos años también se ha relacionado este síntoma con la llamada inflamación de bajo grado, un estado inflamatorio persistente que puede estar asociado al estrés, a la mala calidad del sueño, a alteraciones digestivas o a la exposición ambiental.
Otras casusas posibles
"Dormir en habitaciones poco ventiladas favorece la acumulación de CO2, polvo y compuestos orgánicos volátiles liberados por muebles o textiles. Investigaciones recientes en fisiología del sueño han demostrado que dormir en habitaciones bien ventiladas mejora la calidad del sueño, reduce la inflamación sistémica y se asocia con una mejor función inmunológica. Algo tan simple como renovar el aire del dormitorio puede tener un impacto real en la salud respiratoria", indica el experto.
Por otro lado, un dato interesante que nos ha revelado el doctor, es que en muchas personas con respiración bucal crónica se observa un crecimiento del tejido de defensa en la garganta (amígdalas o adenoides) como respuesta a la irritación persistente de las mucosas. Además, cuando la respiración nocturna no es eficiente se produce lo que llamamos insuficiencia ventilatoria durante el sueño.
Esto puede generar microdespertares repetidos y pequeñas caídas de oxígeno, lo que activa el sistema nervioso simpático. Este mecanismo no solo altera el descanso. También aumenta mediadores inflamatorios y altera el equilibrio del sistema nervioso autónomo. El resultado puede ser sequedad de garganta, sueño poco reparador, cansancio al despertar o incluso cefalea matutina.
¿Te levantas 'afónica' y carraspeas?
Según nos ha contado el doctor Ponti, existe una forma llamada reflujo laringofaríngeo que muchas veces pasa desapercibida porque no produce la típica sensación de acidez. Durante la noche, especialmente si la cena es tardía o abundante, pequeñas cantidades de contenido gástrico pueden ascender y alcanzar la garganta. Aunque el volumen sea mínimo, el ácido puede irritar la mucosa faríngea. Un dato interesante es que la mucosa de la garganta es hasta diez veces más sensible al ácido que el esófago, por lo que pequeñas cantidades pueden provocar carraspera matutina, voz ronca o dolor al despertar.
Los hábitos, tal y como nos ha confirmado nuestro experto en medicina funcional, influyen mucho. Cenar tarde, consumir alcohol por la noche o acostarse inmediatamente después de comer aumenta significativamente la probabilidad de reflujo nocturno.
La alergia agrava el problema
Las alergias respiratorias pueden agravar el problema. Durante la noche, al estar en posición horizontal, la mucosidad nasal puede desplazarse hacia la garganta y generar irritación de la mucosa faríngea. Pero hoy sabemos que la respuesta alérgica no depende solo del alérgeno. El estado del sistema inmunológico y de la microbiota intestinal también influye. La microbiota intestinal regula gran parte de la actividad inmunológica. Cuando existe disbiosis (es decir, un desequilibrio de las bacterias intestinales) el sistema inmunológico puede volverse más reactivo frente a estímulos ambientales como polvo, ácaros o polen.
Un dato que suele sorprender, según el doctor Ponti, es que más del 70 % de las células inmunológicas del organismo están asociadas al intestino. Esto explica por qué alteraciones digestivas pueden amplificar síntomas respiratorios o alérgicos.
Los hábitos nocturnos influyen mucho más de lo que solemos pensar. Nuestro organismo funciona siguiendo ritmos circadianos que coordinan digestión, inmunidad y reparación celular.
¿A qué experto puedes acudir?
"Una consulta con otorrinolaringología suele ser útil para valorar la permeabilidad nasal y descartar obstrucciones como pólipos, hipertrofia de cornetes o alteraciones anatómicas", dice el doctor. En muchos casos también se solicita una radiografía. "Lo importante es evaluar si el síntoma se debe a problemas respiratorios, digestivos o a una combinación de ambos. Muchas veces el dolor de garganta matutino no es un problema aislado de la garganta, sino la manifestación de cómo interactúan la respiración, el sueño, el sistema inmunológico y el entorno", confirma.



