Sonsoles ónega: "Pienso que me van a echar todos los días, cuando llego a la tele, cuando entrego un manuscrito. Tengo el síndrome de la impostora"
Cuando vemos a alguien triunfar en el cine, la televisión, los negocios o en cualquier ámbito de la vida laboral, pensamos que son personas que no dudan de sí mismas. Sin embargo, la realidad nos sorprende con confesiones como la que hizo ayer Sonsoles Ónega en El Hormiguero, donde aseguró que sufre el síndrome del impostor. "Yo pienso que me van a echar todos los días. Cuando llego a la tele o entrego un manuscrito, cuando las cosas van bien... Tengo el síndrome de la impostora", afirmaba en la conversación con Pablo Motos.
El conductor del programa, por su parte, también reconocía sufrirlo. "Lo he tenido la mitad de mi vida", decía. Y señalaba que lo sufría, sobre todo, cuando era guionista y entregaba un folio. "Me van a pillar y, lógicamente, me van a echar", revelaba haber sentido.
"O cuando te preguntan cómo los has hecho y tú dices que no lo sabes", continuaba la conversación Sonsoles Ónega. "Y entonces es peor porque piensas que pensarán que no lo has hecho tú y entonces empiezas a comerte la cabeza y es horrible", afirmaba.
La afirmación de Sonsoles Ónega analizada por nuestra psicóloga
Estas declaraciones no nos dejan indiferentes, ya que damos por hecho que alguien de éxito como la periodista o el presentador tienen que tener una gran seguridad en sí mismos En cambio, puede ocurrir lo contrario. "Suele ser habitual en personas muy exigentes consigo mismas y muy perfeccionistas", nos aclara la psicóloga Lara Ferreiro.
Le preguntamos también si es más común en las mujeres y nos lo confirma: "Es cierto que nos afecta más a nosotras", afirma Lara Ferreiro. "Shakira también confesó que lo padece y Michelle Obama o Meryl Streep", agrega.
Aunque hay hombres que también lo han reconocido públicamente. Dani Martín es otro de los famosos que se ha reconocido en este síndrome. Lo mismo le pasó a Justin Bieber, que incluso llegó a decir de sí mismo: "me siento incapaz, no cualificado, un fraude".
La paradoja del síndrome del impostor
Lara Ferreiro indica que se da una paradoja en este trastorno: "cuando más preparadas están más conscientes son de todo lo que les queda por saber", indica. Y esto hace que aumente la duda interna.
Le preguntamos también si el síndrome del impostor tiene que ver con la inseguridad y nos contesta que tiene relación aunque no siempre. "Hay personas que sí son inseguras por naturaleza a pesar de su éxito y son más propensas a sufrir este tipo de problema, pero no todas". Y es que la inseguridad es un rasgo de personalidad más general, que afecta a diferentes áreas de la vida: trabajo, pareja, físico y puede acompañarnos siempre. El síndrome del impostor, por su parte, es más específico del ámbito laboral.
Para distinguirlo, la psicóloga nos pone un ejemplo: "una persona insegura diría que no vale para determinado trabajo y, quizá, ni lo intentaría. Sin embargo, en el síndrome del impostor invalidaría los logros que ha conseguido atribuyéndolos a factores externos como la suerte, los contactos o estar en el sitio oportuno". Y ¿cuáles son las causas de este trastorno?
¿Cómo influye la infancia?
"El hecho de ser tan exigentes y perfeccionistas en el ámbito laboral, que nos lleve a sufrir el síndrome del impostor tiene mucho que ver con la forma en la que nos educaron", apunta Ferreiro.
Por ejemplo, una educación basada en el reconocimiento condicionado, es decir, asociar el amor al rendimiento ("Te quiero si sacas buenas notas"); o hijos de padres muy exigentes o críticos a los que nada les parece suficiente, ya que hace que los pequeños aprendan que el error no es aceptable; también aquellos que han sido comparados constantemente; o aquellos a los que se ha premiado siempre el resultado, no el trabajo. Al final, todo eso hace que las personas no desarrollen su validación emocional y que no hayan aprendido a reconocer su propio valor.
Cómo luchar contra el síndrome del impostor
La buena noticia es que se puede lograr vencer este problema y comenzar a creer más en nosotras. ¿Cómo? Cecilia Mansilla, experta en liderazgo y desarrollo personal e instructora de Udemy nos da algunas claves.
En primer lugar, es importante promover espacios de trabajo en los que predomine la seguridad psicológica, donde se pueda decir lo que pensamos y pedir ayuda cuando la necesitemos sin miedo al juicio de los otros. Por otro lado, dado que este síndrome puede afectar a más personas de nuestro propio entorno, es importante celebrar los éxitos de los demás, así como los propios. Así se crea un ambiente más saludable y sentiremos mayor confianza al identificar nuestros triunfos.
Si lideramos un equipo, es necesario que ofrezcamos comentarios y valoraciones constructivas y así promover y facilitar su desarrollo personal. En el caso de no ser las responsables de nuestro departamento, deberíamos forzarnos a pedir este tipo de opiniones para continuar creciendo en nuestra profesión, puesto que entender qué es lo que hacemos bien y qué es lo que no nos ayudará a ganar seguridad y a reducir la inestabilidad provocada por el síndrome del impostor.
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Conocida por su presencia en Antena 3, donde actualmente presenta el programa Y ahora Sonsoles, también ha desarrollado una sólida carrera como escritora. En el año 2023 ganó el Premio Planeta por su novela Las hijas de la criada.
Sónsoles Ónega, que se sentó en el programa de Pablo Motos para hablar de su nuevo libro Llevará tu nombre, hizo un recorrido de su trayectoria personal. También habló del reciente fallecimiento de su padre, Fernando Ónega, a quien echa terriblemente de menos. Murió el pasado mes de marzo y supuso un duro golpe para la presentadora que afirma que sigue teniéndole muy presente y que "no hay mañana que se levante y no me acuerde de él". Y es que no era solo su progenitor y cabeza de familia, también su maestro y su referente en la profesión de periodista.



