Zelenski pide a EEUU garantías de seguridad y advierte en Múnich que dividir Ucrania no traerá la paz

Zelenski pide a EEUU garantías de seguridad y advierte en Múnich que dividir Ucrania no traerá la paz

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha pedido este sábado al presidente Donald Trump y al Congreso de Estados Unidos que formalicen cuanto antes las garantías de seguridad negociadas con Kiev, y ha advertido que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra deberá basarse en compromisos firmes que garanticen la estabilidad futura de Ucrania.

"Tenemos sólidos acuerdos preparados para ser firmados con Estados Unidos y con Europa", ha afirmado durante su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich. "Pensamos que el acuerdo sobre garantías de seguridad debe venir antes de cualquier acuerdo para poner fin a la guerra". En un llamamiento directo a Washington, añadió: "Esperamos que el presidente Trump nos escuche. Esperamos que el Congreso y el pueblo estadounidense nos escuchen".

Zelenski ha dejado claro que Ucrania está dispuesta a participar en el proceso diplomático impulsado por Estados Unidos, aunque advirtió de que hasta ahora las negociaciones han estado marcadas por la falta de claridad y por exigencias dirigidas principalmente a Kiev. Ha señalado que Rusia invoca con frecuencia el llamado "espíritu de Anchorage", pero ha añadido: "Solo podemos adivinar qué significa eso". También ha criticado que Europa no esté plenamente presente en estas conversaciones, una afirmación que fue recibida con aplausos en la sala.

Al mismo tiempo, ha advertido de que cualquier intento de resolver el conflicto mediante concesiones territoriales a Rusia no traerá una paz duradera. "Sería ilusorio creer que la guerra puede acabarse de forma real dividiendo Ucrania, igual que fue ilusorio creer que sacrificar Checoslovaquia salvaría a Europa de una gran guerra", ha afirmado.

Al comienzo de su intervención, Zelenski ha proyectado en la pantalla del auditorio imágenes de ciudades destruidas, infraestructuras dañadas y zonas residenciales alcanzadas por ataques rusos. "Quiero que entiendan la verdadera magnitud de estos ataques contra Ucrania", ha declarado.

Según ha explicado, Rusia lanzó durante el mes de enero "6.000 drones de ataque, la mayoría drones Shahed, más de 150 misiles rusos de diferentes tipos y más de 5.000 bombas planeadoras". "Y esto es así cada mes. Imaginen esto sobre su propia ciudad", ha añadido.

En la pantalla se proyectaron también cifras sobre las pérdidas rusas. Según ha afirmado, Ucrania mató a "35.000 ocupantes rusos" en diciembre de 2025 y a otros "30.000 soldados rusos" en enero de este año. Zelenski ha utilizado estos datos para sostener una acusación directa contra el presidente ruso, Vladimir Putin, a quien describió como un dirigente desconectado de la realidad de su propio país. Afirmó que se comporta "como un zar", pero lo ha definido sobre todo como "un esclavo de la guerra", un líder atrapado en el conflicto que él mismo ha provocado y que continúa enviando a sus ciudadanos al frente sin tener en cuenta el coste humano.

Durante esta exposición, el presidente ucraniano no ha presentado cifras comparables sobre las bajas de las fuerzas ucranianas.

Zelenski ha insistido en que Ucrania se ha convertido en un elemento central de la seguridad europea. "Ucrania tiene el ejército más fuerte de Europa", ha afirmado, y ha defendido que el futuro de su país debe estar plenamente integrado en la arquitectura de seguridad occidental. "No sería razonable dejar al ejército más fuerte de Europa fuera de la OTAN", ha añadido.

El presidente ucraniano ha defendido también el valor estratégico de la experiencia militar adquirida por su país durante el conflicto. "Nuestra experiencia con drones puede ser vuestra", ha afirmado, dirigiéndose a los aliados europeos.

Durante su intervención, Zelenski se refirió también al papel de Irán en el conflicto y denunció el suministro de drones utilizados por las fuerzas rusas. "Irán está suministrando drones a Rusia que matan a nuestra gente", ha declarado. "No tenemos frontera con Irán, pero sus armas están aquí".

El presidente ucraniano ha insistod en que Kiev está dispuesta a explorar una solución diplomática, pero ha subrayado que cualquier acuerdo deberá incluir garantías de seguridad sólidas. "Estamos dispuestos al compromiso, pero necesitamos garantías de seguridad", afirmó. "Necesitamos una paz real, una paz basada en garantías de seguridad reales".

Zelenski ha abordado también la cuestión de las elecciones tras ser preguntado sobre un informe del Financial Times que apuntaba a la posibilidad de que Ucrania celebrara comicios antes del 15 de mayo. El presidente ucraniano se ha mostrado sorprendido por esa información y ha afirmado que había tenido conocimiento de ella por primera vez a través del propio periódico británico. Ha subrayado que organizar elecciones en condiciones de guerra presenta enormes dificultades logísticas y de seguridad: "Nadie quiere elecciones en medio de una guerra". A continuación, ha invertido el argumento y dirigido la cuestión hacia Moscú: "Podemos ofrecer también a Rusia un alto el fuego si, a cambio, celebran elecciones".

Su intervención concluyó con un llamamiento directo a los aliados internacionales. "Por favor, sigan prestando atención a Ucrania", dijo. "Porque si esto hubiera ocurrido antes, esta guerra nunca habría comenzado".

El discurso fue interrumpido en varios momentos por aplausos del auditorio reunido en Múnich, donde se encontraban la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el secretario general de la OTAN; la ex secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton; y congresistas estadounidenses, junto a representantes gubernamentales y responsables de seguridad de decenas de países.

En paralelo, Zelenski ha desarrollado una intensa agenda diplomática en los márgenes de la conferencia, con reuniones con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio; el canciller alemán, Friedrich Merz; congresistas estadounidenses; y el líder opositor iraní en el exilio, Reza Pahlavi, en un esfuerzo por consolidar el respaldo político y militar a Ucrania.

Está previsto que representantes de Ucrania, Rusia y Estados Unidos vuelvan a reunirse en los próximos días en un nuevo encuentro trilateral impulsado por Washington. Zelenski afirmó que Ucrania está dispuesta a avanzar hacia un compromiso y señaló que Kiev ha planteado posibles fórmulas, incluida la congelación de las líneas actuales del frente, pero subrayó que hasta ahora no ha recibido señales claras por parte de Moscú.

El respaldo europeo a Kiev fue reiterado de forma constante durante la conferencia. El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que "no puede haber paz sin los europeos", mientras que el primer ministro británico, Keir Starmer advirtió de la necesidad de reforzar la capacidad militar europea.

El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, afirmó por su parte que "la soberanía y la integridad territorial de todos los países deben ser respetadas", al tiempo que insistió en la necesidad de una solución política al conflicto.

Este respaldo sostenido ha estado acompañado de una insistencia constante en la magnitud del esfuerzo asumido por los países europeos desde el inicio de la invasión. En sus intervenciones públicas, los dirigentes europeos han subrayado el volumen de la ayuda financiera, militar y logística destinada a Ucrania, presentándola como una muestra tangible de su compromiso con la seguridad del continente.

Este énfasis responde también a un contexto estratégico más amplio. En un momento en el que Estados Unidos ha instado a sus aliados europeos a asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa, el respaldo a Ucrania se ha convertido en la principal expresión visible de esa implicación. El apoyo sostenido a Kiev permite a las capitales europeas demostrar su capacidad para actuar, asumir costes y desempeñar un papel activo en la arquitectura de seguridad transatlántica.

En Múnich, Ucrania no ha sido únicamente el objeto de solidaridad política. Ha sido también el punto en torno al cual Europa reafirma su papel como actor estratégico y su compromiso con el equilibrio de seguridad del continente.