De fregar platos a multimillonario: así es la historia de Jensen Huang, el hombre que cambió la inteligencia artificial
El cumpleaños de Jensen Huang ocurre en un periodo agridulce. Su historia, que combina éxito, sacrificio y una perspectiva que ha convertido la inteligencia artificial en un instrumento diario, lo ha llevado a ser uno de los hombres más poderosos del mundo. Sin embargo, también muestra la presión constante que sufren los que están en la cima.
De Taiwán a Estados Unidos
Jensen Huang, nacido en Taiwán en 1963, se trasladó a Estados Unidos cuando era pequeño. Su infancia estuvo caracterizada por la necesidad de adaptarse a un nuevo país y el esfuerzo para salir adelante. En la adolescencia, trabajó en restaurantes, incluyendo lavar platos; una experiencia que él mismo considera esencial para apreciar el trabajo arduo y la disciplina.
El nacimiento de Nvidia en un Denny’s
Huang fundó Nvidia en 1993 con dos socios, durante una reunión celebrada en un restaurante Denny's, tras haber estudiado ingeniería eléctrica en la Universidad Estatal de Oregón y terminado su máster en Stanford. Su perspectiva era ambiciosa, crear procesadores gráficos (GPU) que transformarán la industria tecnológica.
La compañía enfrentó años complicados, incluyendo una crisis en la década de los 90 que estuvo a punto de llevarla a la quiebra. No obstante, Nvidia se estableció como líder mundial gracias a su apuesta por la GPU y, más tarde, por la inteligencia artificial (IA), cuyos chips son ahora fundamentales en sistemas de IA, videojuegos y supercomputación.
Fortuna y liderazgo implacable
Huang, con una fortuna que hoy en día excede los 160.000 millones de dólares, se encuentra entre los multimillonarios más influyentes del planeta. No obstante, su cumpleaños ocurre en un ambiente de volatilidad tecnológica, lo cual recuerda que hasta los grandes del sector afrontan retos financieros continuos.
Su liderazgo fusiona visión, exigencia e intensidad. Puede trabajar más de 14 horas al día y tiene contacto directo con numerosos ejecutivos. Debido a su ambición y personalidad fuerte, los analistas lo comparan con Elon Musk; no obstante, Huang se presenta como una persona más reservada y enfocada en la creación de productos e innovación.
Se le puede identificar fácilmente a Huang por su chaqueta negra de cuero, la cual ha llegado a ser un símbolo de su carácter y de la cultura de Silicon Valley. Este estilo informal es reflejo de su autenticidad y su perspectiva práctica, lo cual contrasta con el carácter intenso de su liderazgo.
Filantropía y compromiso educativo
Huang y su mujer han hecho valiosas donaciones a universidades como la de Stanford y la Universidad Estatal de Oregón, con el fin de fomentar la educación tecnológica y entrenar a los futuros ingenieros, además del éxito en los negocios.
El director ejecutivo sostiene que la inteligencia artificial no sustituirá a las personas, sino que potenciará sus habilidades y contribuirá a encontrar soluciones para desafíos a nivel mundial, como la falta de mano de obra en sociedades con población envejecida.
Un cumpleaños entre luces y sombras
Huang festeja su cumpleaños a los 63 años con la satisfacción de haber revolucionado el sector tecnológico y de encabezar una de las compañías más influyentes del mundo. Desde sus inicios, lavando platos, hasta dirigir una empresa que establece el ritmo de la revolución digital, su trayectoria se caracteriza por esfuerzo, talento y visión.
Jensen Huang evidencia que la ambición y la perseverancia tienen el potencial de transformar un sueño poco probable en una influencia capaz de modificar el mundo, consolidándose así como uno de los líderes más emblemáticos de la época de la inteligencia artificial.


