El conmovedor gesto del rey Juan Carlos desde Abu Dabi tras la muerte de Raúl del Pozo

El conmovedor gesto del rey Juan Carlos desde Abu Dabi tras la muerte de Raúl del Pozo

Desde Abu Dabi, el rey Juan Carlos ha querido tener un gesto de cariño con la familia de Raúl del Pozo, quien falleció este martes a los 89 años en Madrid. El padre de Felipe VI ha enviado una corona de flores a la capilla ardiente, instalada en la Plaza de la Villa,  compuesta por rosas rojas y amarillas, emulando la bandera de España con una banda, también con la enseña nacional, en la que se lee: S. M. el rey Juan Carlos. 

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Raúl del Pozo, en una imagen de archivo© Getty Images
Raúl del Pozo, en una imagen de archivo

Este detalle llega después de que los reyes Felipe y Letizia lamentaran la pérdida del periodista y escritor con este mensaje: "Despedimos a Raúl del Pozo, escritor de periódicos, periodista de la mejor literatura, corresponsal, enviado especial, reportero siempre, quien mostró en su columnismo extraordinario la precisión que dan las lecturas aquilatadas y la mirada de quien ha atravesado calles, sombras y la orilla de todos los márgenes.  Se ve al joven reportero de corazón que sentía que tocaba el cielo con las manos al publicar en primera, el mejor relato del ruido de la calle y quien mejor colgaba el teléfono. Otro veterano, otro artesano de la palabra con seis décadas de oficio en lo más alto y amigos a prueba de vida. Para ellos, y para su familia, nuestro abrazo con cariño". 

Corona de flores que el rey Juan Carlos ha enviado a la capilla ardiente de Raúl del Pozo© GTRES
Corona de flores que el rey Juan Carlos ha enviado a la capilla ardiente de Raúl del Pozo

De esta manera, don Juan Carlos ha querido tener el mismo detalle que hace justo una semana, tuvo cuando envió una corona de flores a la capilla ardiente de otro grande del periodismo: Fernando Ónega. En aquella ocasión, el Rey también eligió las rosas rojas y amarillas y una banda con la enseña nacional, que también mandó desde Abu Dabi, donde reside. 

Raúl del Pozo, en una imagen de archivo© Getty Images
Raúl del Pozo, en una imagen de archivo

El mundo del periodismo está de luto

En tan solo una semana, el mundo del periodismo llora la pérdida de dos de sus figuras más destacadas. El 3 de marzo nos dejaba Fernando Ónega, a los 78 años, quien pasará a la historia como cronista de la Transición, jefe de prensa de la Presidencia del Gobierno de Adolfo Suárez (primer presidente de la democracia) y maestro de posteriores generaciones de informadores, entre ellos la reina Letizia, y sus dos hijas, Cristina y Sonsoles Ónega, fruto de su matrimonio con Marisol Salcedo. Ónega, además, era padre de otro hijo, Fernando, fruto de su relación con Ángela Rodrigo, que no ha seguido la saga familiar, estudiando ingeniería informática en la Universidad Autónoma de Madrid. 

Los Reyes junto a Raúl del Pozo en una imagen de archivo de 2008© GTRES
Los reyes Felipe y Letizia con Raúl del Pozo en 2008

Este mismo lunes, Sonsoles Ónega volvía a ponerse al frente de su programa, con el apoyo inquebrantable de su equipo, después de despedirse de su padre. Una vuelta al trabajo complicada y cargada de emoción en la que no pudo evitar las lágrimas en directo. 

Sonsoles y Cristina Ónega, hijas de Fernando Ónega y Marisol Salcedo© Europa Press
Sonsoles y Cristina Ónega, hijas de Fernando Ónega y Marisol Salcedo

Raúl del Pozo inició su carrera en 1960 en el Diario de Cuenca, para después formar parte del mítico Diario Pueblo. En la década de los años 70 trabajó en Mundo Obrero y en los 80 en la ya desaparecida revista Interviú. Fue igualmente cronista parlamentario y analista de la actualidad política, tanto en radio como en televisión, colaborador de numerosos programas como Día a Día, que presentaba la recordada María Teresa Campos. Desde 1991 también era columnista en El Mundo tras coger el testigo de Francisco Umbral en 2007 con El ruido de la calle. También fue reportero y corresponsal en Londres, Moscú o Lisboa. Como escritor, algunas de sus obras son Hay gorriones en la tumba de Judas, El cielo sobre mis párpados, Noche de tahúres, La novia, Los reyes de la Ciudad, Una derecha sin héroes, No es elegante matar a una mujer descalza, Ciudad levítica, El reclamo o La primera Manhattan, entre otras. También ha sido autor de las biografías de Massiel (1972), Santiago Bernabéu (1972) y Manuel Benítez El Cordobés.