Erfan Soltani, el joven iraní de 26 años detenido el 8 de enero durante las protestas, no ha sido condenado a muerte

Erfan Soltani, el joven iraní de 26 años detenido el 8 de enero durante las protestas, no ha sido condenado a muerte

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El régimen iraní dio un paso más en la represión de las protestas antigubernamentales y podría ejecutar al primer manifestante sentenciado a muerte en un juicio extremadamente opaco en el que se le privó de acceder a un abogado. Sin embargo, Reuters asegura que Erfan Soltani, un joven iraní de 26 años detenido en una redada, no ha sido condenado a muerte, informa este jueves el poder judicial del país, citado por medios estatales.

La judicatura indicó que Soltani, que se encuentra actualmente recluido en la prisión central de Karaj, está acusado de "colusión contra la seguridad interna del país y de actividades de propaganda contra el régimen", pero precisó que la pena de muerte no se aplica a este tipo de cargos en caso de que sean confirmados por un tribunal.

En medio del bloqueo de internet en el que está sumido el país desde hace casi una semana, las autoridades han reprimido con violencia las movilizaciones. Según un alto cargo del gobierno, 2.000 personas han muerto en las protestas desde finales de diciembre, mientras que las ONG aumentan la cifra a más de 2.500.

Es gracias al trabajo de estas organizaciones sobre el terreno que ha salido a la luz el caso de Erfan Soltani, que participó en las movilizaciones y fue posteriormente detenido en una redada en su domicilio el pasado jueves 8 de enero.

Su familia fue notificada sobre su arresto cuatro días más tarde, según informaron sus allegados a la ONG Hengaw, que tiene un observatorio de derechos y procesos judiciales en el país. Cuando la familia recibió noticias sobre Soltani, su sentencia ya estaba dictada y la ejecución programada para el miércoles 14 de enero. Durante todo el proceso judicial ha sido privado de sus derechos fundamentales, incluido el acceso a un abogado, pese que su hermana es letrada y se ofreció a representarlo legalmente.

Hengaw informó en un comunicado de que "no hay información confirmada disponible sobre la situación actual" de Soltani debido al apagón en las telecomunicaciones y las dificultades para contactar a la familia. Sus allegados señalaron que se desplazaron este miércoles a la prisión de Ghezel Hesar en un intento de frenar la ejecución.

Se desconoce además los detalles de la sentencia de Soltani. Las autoridades han detenido a más de 18.000 personas desde finales de diciembre por participar en las protestas. Los manifestantes han sido descritos por el régimen como "alborotadores" y "terroristas" que trabajan para los "enemigos" del país, es decir, Estados Unidos e Israel.

El jefe del poder judicial, Gholamhossein Mohseni-Ejei, prometió acelerar los juicios de los detenidos durante las protestas, durante una visita a uno de los centros de detención donde permanecen decenas de manifestantes. "Si se deben tomar medidas, deben tomarse ya", declaró a los medios. "Si se retrasa dos o tres meses, no tendrá el mismo impacto. Lo que hay que hacer debe hacerse con rapidez", aseguró, sugiriendo que condenas duras podrían ahuyentar a la población de las calles.

Por el momento, se desconoce si otros manifestantes han sido condenados a muerte. En las protestas del año 2022, desatadas tras la muerte de una joven detenida por no llevar el velo islámico, más de una decena de manifestantes fueron ejecutados. Sin embargo, los procesos judiciales se llevaron a cabo meses más tarde, a diferencia de las movilizaciones actuales.

Las ejecuciones podrían ser una nueva línea roja para el presidente estadounidense, Donald Trump, que lleva semanas amenazando con intervenir en Irán si se recrudece la represión de las protestas. "Veremos cómo le va eso a Irán", declaró Trump a una pregunta sobre las ejecuciones en Irán. "No va a salir bien".

Un alto funcionario iraní ha advertido de nuevo que Teherán responderá atacando bases estadounidenses en Oriente Próximo si Washington interviene en el país. "Teherán ha informado a los países de la región, desde Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos hasta Turquía, que las bases estadounidenses en esos países serán atacadas si EEUU ataca a Irán", añadió la fuente.

Tras estas declaraciones, se desalojó a parte del personal de la base estadounidense de Al Udeid en Qatar -informó Reuters- un complejo militar que ya fue atacado por Teherán tras la guerra de junio.