La 'paz por territorios', sobre la mesa de rusos y ucranianos en las conversaciones de Ginebra
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A puerta cerrada y con expectativas mínimas, delegaciones de Ucrania y Rusia han iniciado este martes dos días de conversaciones de paz bajo mediación de Estados Unidos en la ciudad suiza de Ginebra. La agenda gira, sobre todo, en torno al gran escollo: el mapa. Moscú exige que Kiev ceda el 20% restante de la región de Donetsk que las tropas rusas no han logrado tomar, una cesión que Ucrania rechaza de plano. A día de hoy, Rusia ocupa alrededor del 20% del territorio ucraniano, incluida Crimea y franjas del Donbás.
Según la agencia rusa TASS, las conversaciones abarcan al menos cinco áreas: territorial, militar, política, económica y diversos aspectos de seguridad. La cita llega con la presión de Washington en primer plano. El presidente de EEUU, Donald Trump, ha instado a ambas partes a cerrar un acuerdo cuanto antes, pero en Kiev crece la sensación de que las prisas se descargan principalmente sobre Ucrania.
"Las cuestiones de seguridad y humanitarias están en la agenda. Trabajamos de forma constructiva y sin expectativas innecesarias. Nuestro objetivo es maximizar el avance de soluciones que puedan acercar una paz sostenible", escribió en redes sociales el secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania, Rustem Umerov.
Antes de sentarse a la mesa, el Kremlin optó por rebajar las expectativas. Su portavoz, Dimitri Peskov, advirtió de que no conviene esperar "ni noticias" este martes y que las reuniones continuarán el miércoles. La delegación rusa está encabezada por Vladímir Medinski, asesor de Vladimir Putin. El recuerdo de negociaciones previas, en las que Kiev le acusó de escudarse en lecciones de historia para justificar la invasión, contribuye al escepticismo. También participarán el jefe de la Inteligencia militar, Igor Kostyukov —cuyo número dos fue víctima de un ataque este mes en Moscú— y Kiril Dimitriev, enviado para un grupo de trabajo económico y considerado el hombre de Putin para empujar a Trump a un escenario de cooperación económica y alejarlo de Ucrania.
En la delegación ucraniana figuran también Kyrylo Budanov y el asesor Serhiy Kyslytsya. Zelenski ya lamentó en Múnich que, a menudo, "parece que las partes hablan de cosas completamente distintas", mientras Moscú pone sus ambiciones territoriales por delante de todo. Según ha publicado The Economist, hay desacuerdos dentro de la delegación ucraniana que participa en las conversaciones de paz sobre la rapidez con la que se debe alcanzar un acuerdo con Rusia. Budanov quiere concluir lo antes posible un acuerdo de paz con Moscú, pero una parte de la delegación ucraniana en las negociaciones está en contra.
La mediación estadounidense corre a cargo de Steve Witkoff y Jared Kushner, que por la mañana participaron en contactos indirectos con Irán y, después, se desplazaron a la mesa ucraniana. Ginebra toma el relevo de Abu Dhabi, que acogió dos rondas previas calificadas de "constructivas" pero sin avances hacia la paz. La ronda suiza llega a las puertas del cuarto aniversario de la invasión a gran escala, el 24 de febrero. Más allá de Donetsk, las diferencias siguen siendo profundas: garantías de seguridad para Ucrania, el papel --o la exclusión, según pide Rusia-- de tropas occidentales tras la guerra y el control de la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, dañada y fuera de servicio.
La parte política de las conversaciones ha terminado antes de las 19:00 del martes, tras cuatro horas y media de reunión, pero los representantes militares de cada lado siguieron enfrascados en discusiones en el hotel Intercontinental hasta la noche. El cara a cara seguirá el miércoles. "Esta vez, la idea es debatir una gama más amplia de temas, incluyendo, de hecho, los principales. Estos temas se refieren tanto a los territorios como a todo lo relacionado con las demandas que hemos presentado", avanzó a la prensa el portavoz del Kremlin antes de la cita.
Delegaciones de varios países europeos estuvieron presentes en Ginebra, pero no asistieron a las conversaciones de paz trilaterales. Los europeos fueron invitados después de que Zelenski solicitara a funcionarios estadounidenses que los incluyeran en el proceso, según una de las fuentes, añadiendo que serían informados por los estadounidenses y los ucranianos sobre las conversaciones. Rusia ha expresado anteriormente su oposición a la participación europea en el proceso de paz.
El arranque de estas negociaciones estuvo ensombrecido por una oleada de ataques rusos contra zonas de Ucrania durante la noche. En Odesa, los bombardeos dañaron la red eléctrica y dejaron a decenas de miles de personas sin calefacción ni agua en pleno invierno. Zelenski reclamó a sus aliados que aumenten la presión sobre el Kremlin con más sanciones y más ayuda militar para forzar una paz "real y justa".