El Congreso de Perú destituye a José Jerí tras cuatro meses como presidente encargado

El Congreso de Perú destituye a José Jerí tras cuatro meses como presidente encargado

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El moderado José Jerí, presidente encargado de Perú, ha permanecido en el Sillón de Pizarro apenas cuatro meses, el tiempo suficiente para cavarse su propia tumba política. La mayoría del Congreso ha aprobado este martes las cuatro mociones de censura planteadas contra Jerí, por lo que el cargo presidencial queda vacante hasta mañana miércoles, cuando los diputados elijan a su sustituto.

Con 75 votos en contra y sólo 24 a favor, Jerí pasará a formar parte de la larga lista de presidentes peruanos destituidos.

"Es realmente vergonzoso sostener a un presidente que no ha dado la talla; que vuelva a su casa", resumió la congresista Francis Paredes, del izquierdista Perú Libre. Jerí accedió a la Casa de Pizarro porque era presidente del Parlamento cuando se destituyó a Dina Boluarte, que a su vez había reemplazado al marxista-leninista Pedro Castillo tras fracasar en su intentona de autogolpe.

Pese al poco tiempo que lleva en el cargo, varios partidos de izquierda y derecha quieren forzar su cambio, acusado de "inconducta funcional y falta de idoneidad", tras conocerse los detalles de las dos investigaciones por tráfico de influencias que la Fiscalía sigue contra el dirigente limeño del partido centrista Somos Perú.

Los detalles de las investigaciones sobre Jerí llegan además cuando faltan apenas dos meses para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, lo que ha convertido el proceso de destitución presidencial en un ejercicio de estrategia electoral. El mandatario se ha quedado casi en solitario frente a los grupos parlamentarios, con el único apoyo de la fujimorista de Fuerza Popular.

El escándalo del Chifagate y sus devaneos amorosos con nueve mujeres, a las que presuntamente contrató tras reunirse con ellas en su despacho presidencial en horarios nocturnos, hasta la medianoche, y en días festivos, han acabado con una carrera política que tampoco asomaba grandes virtudes

Las reuniones secretas con el empresario chino Zhihua Yang, muy cercano a la embajada de China en Lima y facilitador de los intereses asiáticos en Perú, se llevaron a cabo en un chifa, como llaman en el país andino a los restaurantes chinos, con el proceso de privatización de la estatal Petro Perú de por medio.

Perú es una rara avis en la política latinoamericana. En el penal limeño de Barbadillo permanecen los ex presidentes Castillo, condenado por el autogolpe fracasado que precedió a la designación de Boluarte; Alejandro Toledo (extraditado desde Estados Unidos por el caso Odebrecht), Ollanta Humala (condenado a 15 años de prisión por recibir dinero para su campaña de la polémica constructora brasileña y de Hugo Chávez); y Martín Vizcarra (condenado por corrupción a 14 años de cárcel).