Las fotos que confirman que la naturaleza es el escenario perfecto para el amor en San Valentín
Es el símbolo por excelencia del amor, porque siempre hemos relacionado querer con el corazón, porque este late más fuerte y a veces se acelera sin permiso cuando estamos enamorados.
Es un sentimiento que llega sin previo aviso, que no entiende de explicaciones ni de frías fórmulas matemáticas. Incluso un genio de los números del siglo XVII como Blaise Pascal dejó una frase célebre que, a día de hoy, sigue teniendo sentido: "El corazón tiene razones que la razón no entiende".
Porque el amor está en el aire, en un gesto, en una mirada y no hay que buscarle sentido. Con la llegada de San Valentín, el 14 de febrero se celebra el día de los enamorados con flores, regalos, cartas de amor y sorpresas, y nosotros encontramos corazones en los rincones más inesperados del planeta.
Desde el tronco de un árbol hasta en campos de maíz, carreteras, bosques helados, cuevas o acantilados. Todo depende del ángulo desde el que se mire y es una bonita forma de la naturaleza, o de Cupido y sus flechas, de darnos su particular regalo.
Son mensajes mudos, pero poderosos, que nos recuerdan que el amor, como la naturaleza, es una fuerza salvaje.







