Lifting coreano de pestañas, la nueva técnica asiática que despierta tu mirada durante 6 semanas
Me resistí. Lo juro. Con todo mi amor por lo beauty, cada vez que oía hablar del lifting coreano de pestañas pensaba: "Otra moda viral más que acabará como la permanente del 2004." Pero no, no es lo mismo. Y ahora soy su mejor defensora, porque lo que esta técnica hace por tu mirada es tan sutil, tan bonito y tan duradero, que no volverás a tocar las extensiones en semanas.
¿Lo mejor? Te levanta el ojo, te lo abre y te deja un efecto "estoy descansadísima y me he tomado dos litros de agua" sin apenas maquillaje. Si además le sumas un tinte, te sentirás transformada. Es ese tipo de resultado que nadie nota como artificial pero todo el mundo comenta. "Tienes una luz distinta", me dijeron. Y sí, era mi pestaña.
Más que un simple rizado
La diferencia frente a otros liftings de pestañas está en el enfoque asiático, donde la pestaña se trata como una extensión más de tu piel. Gregsa Núñez Garcia, especialista en belleza del centro Bliss Estética de Madrid, lo resume así: "El lifting coreano es un tratamiento moderno que combina curvado, nutrición y efecto visual de longitud de manera muy natural." Y añade: "Se diferencia principalmente por el enfoque que se le da a la salud de las pestañas, la nutrición y el efecto visual de alargamiento, mientras que otros lifting se centran solo en curvar".
Sí, dura. Y sí, bien hecho no da problemas. Yo me lo hice un miércoles y al día siguiente ya podía ir sin maquillarme al café de las ocho sin parecer zombie. En condiciones normales, el efecto se mantiene entre 6 y 8 semanas (aunque las más aplicadas repiten a las seis y dicen que no pueden vivir sin él). Gregsa lo confirma: "Conseguimos pestañas más levantadas, curvadas y abiertas, con apariencia de mayor longitud y densidad, sin necesidad de extensiones ni máscaras de pestañas. Si se incluye tinte, el efecto es más completo y marcado." Y todo eso respetando el ciclo natural de tu pestaña: "Dura entre 6 y 8 semanas, dependiendo del ciclo natural de crecimiento de cada pestaña y del cuidado posterior".
Asia lo inventó, pero aquí ya sabemos cómo hacerlo (y muy bien)
En Corea, Japón o Tailandia llevan años con este ritual como si fuera su forma natural de llevar pestañas. Porque para ellas el minimalismo glamuroso es religión. Pero en España, han sabido adaptar la técnica con productos top y manos expertas.
La fórmula detrás de este resultado tan adictivo no es casualidad. El lifting coreano funciona sin pegamento, lo que significa menos residuos, cero marcas y una experiencia más limpia y precisa. En lugar del adhesivo clásico, se utilizan pads adhesivos coreanos ultra-finos que permiten trabajar directamente desde la raíz hasta la punta, logrando una curvatura más expresiva y uniforme. Además, se combina con un polvo que se mezcla con las lociones para personalizar su textura y controlar su aplicación al milímetro. ¿Resultado? Un protocolo más suave, que requiere menos producto, reduce el margen de error y, lo más importante, protege la salud de las pestañas.
La experta en lifting Lami Artist Mariesther (@browartist.chl) trabaja con una versión fusionada de esta técnica, en la que reemplaza el adhesivo por un bálsamo convencional o polvos glueless para fijar las pestañas de forma respetuosa sobre el molde. Como ella misma explica, "es importante mantener el producto lejos de las puntas si están dañadas y optar por una elevación suave si es la primera vez, para evitar incomodidades o desorden en el crecimiento". También enfatiza la importancia de aplicar hidrataciones entre pasos y finalizar con queratina, "porque lo bonito no tiene por qué estar reñido con lo sano".
La evolución del lifting
"Es muy popular en Asia porque realza las pestañas de forma natural, las nutre y ofrece un efecto duradero sin necesidad de maquillaje diario", explica Gregsa. Y añade: "En España y Europa está ganando terreno por lo mismo, ya que combina practicidad, excelentes resultados y se alinea con la tendencia de bellezas más naturales. Podemos decir que en Bliss fuimos de las primeras en Madrid en aplicar esta técnica".
La experta facial Marian Derick, especializada en técnicas naturales de cejas y pestañas con agenda en Madrid, lo resume así: "Si sientes que el lifting clásico ya no te representa, no es que estés haciendo algo mal, es que has evolucionado". Su enfoque no busca deslumbrar, sino entender: "La técnica coreana no busca impresionar, busca comprender la pestaña. Aquí todo empieza antes del producto". En su método, cada decisión cuenta, "no cualquier producto sirve para una técnica consciente. Aquí no se trabaja por moda, se trabaja con conciencia", explica.
Este cambio de paradigma no solo aporta resultados más duraderos y armónicos, también reduce el riesgo de sobreprocesado, ideal para pestañas rectas o caídas que antes no encontraban su técnica ideal.
Cuidados clave y perfil ideal
Gregsa lo deja claro: "Después de un lifting coreano de pestañas, es importante evitar el agua, el vapor intenso y el uso de máscara durante las primeras 24–48 horas, no frotarlas ni tirar de ellas. También recomendamos desmaquillarlas suavemente y aplicar un sérum nutritivo para fortalecerlas. Con estos cuidados, el efecto del lifting se mantiene y las pestañas se verán más sanas y definidas."
Gregsa lo resume perfecto: "Se lo recomendaría a clientas que buscan un efecto natural, elegante y duradero, especialmente a quienes tienen pestañas cortas, rectas o con poca curvatura y quieren realzarlas de forma sutil pero visible."
¿Cuánto cuesta una mirada así?
En centros especializados de Madrid, el precio de un lifting coreano de pestañas ronda los 35 euros, una inversión razonable si se tiene en cuenta la duración, la técnica personalizada y el cuidado integral que recibe cada pestaña.




