Los reyes Carlos y Camilla llegan hoy a Estados Unidos: 5 días, diplomacia a prueba de balas y desenlace en Las Bermudas
Los reyes Carlos y Camila estarán en Estados Unidos del 27 al 30 de abril, en una visita de Estado anunciada por el presidente Donald Trump y confirmada previamente por el Palacio de Buckingham. El viaje coincide con el 250.º aniversario de la independencia estadounidense, un marco simbólico que se presenta como una oportunidad para reforzar la relación bilateral, pero que se ha convertido en el viaje más importante del reinado de Carlos III.
Será la primera visita de Estado de Carlos III desde su ascenso al trono en 2022, aunque como príncipe de Gales realizó 19 viajes previos al país. Donald Trump ha calificado la visita como un acontecimiento "histórico" y ha destacado como evento central la cena de gala del 28 de abril en la Casa Blanca, en el que se espera un gran ceremonial para devolver a los británicos el despliegue que hicieron en el Castillo de Windsor en septiembre de 2025, cuando hay que recordar que convirtieron a Donald Trump en el primer político electo en la historia moderna al que se le conceden dos visitas de Estado en el Reino Unido.
Desde Londres el foco del viaje se está poniendo en un lugar distinto, al menos así lo recogen la mayoría de los medios británicos que valoran como clave el discurso que Carlos III tiene que pronunciar el martes ante los principales líderes del Congreso de los Estados Unidos en una sesión conjunta del Congreso, un discurso que se presenta complejo debido al contexto bélico y a las fricciones recientes entre Washington y Londres, entre Trump y Keir Starmer, el primer ministro del Reino Unido y quien confía en Carlos III para suavizar las relaciones con su legendario "poder blando".
Ciertamente "histórico" será este discurso ya que será la segunda vez que un monarca británico hable al Capitolio, tras el discurso de Isabel II en 1991. Ese día culminará con la cena de Estado ofrecida por el presidente y la Primera Dama y a la mañana siguiente abandonarán la capital para poner rumbo para poner rumbo a Nueva York y después regresar a Virgina, todo ello en la Costa Este de los Estados Unidos, la opuesta a la que viven los duques de Sussex y sus dos hijos, Archie y Lilibet, príncipes británicos por derecho propio al ser nietos del rey. El viaje se cierra con una pequeña parada en las Bermudas, un territorio británico en el océano Atlántico Norte y que visitará Carlos III en solitario.
Dejando a un lado la lectura diplomática del momento, el de Carlos III y Camila es un viaje importante y el Palacio de Buckingham ha aprovechado para reforzar la identidad de su reinado elaborando un programa que tiene dos vertientes muy marcadas. Por un lado, subraya la dimensión cultural y el peso del legado británico en Estados Unidos, un país cuya fundación está directamente vinculada al legado colonial británico y que, precisamente por ello, enmarca esta visita en la conmemoración de los 250 años de su independencia. Y por otro, poniendo en primer plano el conservacionismo, la causa que ha definido la trayectoria pública de Carlos III como príncipe de Gales y que atraviesa buena parte del programa, desde las iniciativas de restauración ambiental en Estados Unidos hasta a biodiversidad en Bermudas.
Washington: garden party y cena de gala
Tras aterrizar en Washington el lunes, el Rey y la Reina serán recibidos de manera informal por el presidente Trump y la Primera Dama con un té privado. A continuación, asistirán a una recepción en los jardines de la Casa Blanca, con invitados que representan los lazos políticos, culturales, económicos y militares entre ambos países. Las garden parties son una tradición heredada de la cultura británica: las popularizó la reina Victoria y la realeza británica las sigue manteniendo porque son un formato que funciona porque les permite llegar a mucha gente en poco tiempo. Los Windsor suelen celebrar tres cada año, entre mayo y junio, en los jardines de Buckingham o de Holyroodhouse.
Posteriormente tendrá lugar la ceremonia formal de bienvenida, que incluirá la tradicional revista militar, tras la que Carlos III mantendrá una reunión bilateral con el presidente, mientras que la reina Camilla se reunirá con Melania Trump. Después llegará uno de los grandes hitos del viaje: el discurso de Carlos III en el Congreso de los Estados Unidos de América. La jornada, bastante intensa, culminará con la tradicional cena de Estado. Antes de abandonar la capital, esta programado que Carlos y Camilla depositen una corona de flores en honor a los caídos, un gesto que tradicionalmente simboliza la alianza militar y la cooperación en defensa.
Nueva York: memorial de 11-S y Winnie the Pooh
En Nueva York, la agenda del miércoles se centrará en la dimensión económica, cultural y comunitaria de la relación bilateral. Carlos y Camilla participarán en actos que subrayan los vínculos contemporáneos entre ambos países, desde la cooperación financiera hasta las iniciativas sociales que impactan en la vida de la ciudad.
En el marco del 25.º aniversario del 11-S, los reyes rendirán homenaje a las víctimas y se reunirán con personal de primera respuesta y familiares. Carlos III visitará una organización comunitaria que trabaja con niños y jóvenes afectados por la inseguridad alimentaria mediante programas de agricultura urbana sostenible, hay que recordar que la agricultura sostenible ha sido una de sus iniciativas desde que era príncipe de Gales e incluso desde antes de que este debate estuviera sobre la mesa.
Juntos, porque además es una pasión compartida, los reyes asistirán a un evento literario enamarcado en el centenario de Winnie the Pooh, un personaje creado por Alan Alexander Milne, uno de los escritores británicos célebres. Formado en el Trinity College, un gran jugador de críquet y que combatió en las dos guerras mundiales. Por su parte, la reina Camilla, que impulsa diversas iniciativas relacionadas con la lectura, se reunirá con autores y lectores en una recepción dedicada a promover la literatura a ambos lados del Atlántico.
Carlos III también participará en un encuentro con líderes del sector financiero y empresarial, incluidos inversores y emprendedores, para destacar la amplitud de la relación económica entre ambos países. La jornada concluirá con una recepción que celebrará la labor de The King’s Trust en Estados Unidos, la organización benéfica fundada en 1976 por Carlos III siendo príncipe de Gales y que se enfoca en ayudar a jóvenes a desarrollar habilidades y confianza para encontrar empleo o emprender.
Virginia: primera colonia inglesa permanente en América
La última etapa del viaje llevará a Carlos y a Camilla el jueves a Virginia, donde se fundó la primera colonia inglesa permanente en territorio americano. Allí se reunirán con residentes y organizaciones comunitarias, asistirán a un encuentro cultural con grupos culturales de los Apalaches, que representan una parte del patrimonio de la región, y participarán en una "block party" (una comida comunitaria que también es una tradición británica que la realeza sigue fomentando en jubileos y cumpleaños) organizada para conmemorar el 250.º aniversario de la independencia estadounidense.
En uno de los Parques Nacionales de Estados Unidos, Carlos III tiene previsto reunirse con una de las comunidades indígenas de la zona y con personas implicadas en iniciativas de conservación y en esfuerzos para proteger el entorno natural del país. Por separado, la reina Camilla visitará una granja para destacar el trabajo de la industria hípica estadounidense y los vínculos históricos que este deporte mantiene con el Reino Unido.
Bermudas: primera visita de Carlos III a un territorio británico de ultramar
Tras la conclusión de la visita de Estado, Carlos III viajará a Bermudas el viernes, un territorio británico de ultramar en el Atlántico Norte que fue históricamente fue administrado por la Corona británica como parte de la Colonia de Virgina (está frente a sus costas) y ahora es uno de los territorios bajo la soberanía de la Corona pero que no forman parte integrante del Reino Unido. Se trata de colonias que no se independizaron o que votaron para seguir siendo territorios británicos, esta, en concreto, considerada durante años un paraíso fiscal por la Unión Europa, tiene una una de las mayores rentas per cápita del mundo.
Carlos III recibirá una bienvenida oficial en una ceremonia que incluirá una Guardia de Honor a cargo del Royal Bermuda Regiment y una salva de 21 cañonazos. Durante la visita, conocerá los esfuerzos destinados a apoyar la biodiversidad en la isla y se reunirá con jóvenes que participarán en una sesión al aire libre, organizada por la Bermuda Zoological Society, donde realizan actividades prácticas para preservar los hábitats locales, lo que permitirá a Carlos III conocer de primera mano los proyectos de restauración de flora y fauna autóctonas, que se cifran en unas ocho mil especies.
En Hamilton, la capital de un archipiélago formado por mas de 150 islas, el jefe del Estado británico se reunirá con residentes de distintos sectores creativos de todas las islas habitadas. El rey conocerá entonces la historia y la cultura de Bermudas y alguna de sus actividades marítimas. Muy conocida es la leyenda del Triángulo de las Bermudas, un espacio donde las supuestas desapariciones no tienen explicación.
Carlos III también visitará una exposición museística dedicada a la historia del archipiélago, que está históricamente ligada al Transatlantic Slave Trade, el comercio transatlántico de personas esclavizadas desde África hasta América. En el principal muelle de la ciudad, el rey se reunirá con representantes de organizaciones juveniles de toda la isla y con atletas de los Juegos de la Commonwealth antes de la edición de 2026 que se celebrará en Glasgow, Escocia, a final de julio.
Antes de concluir su visita,Carlos III inaugurará oficialmente la nueva Estación de la Guardia Costera de Great Bay y escuchará a su personal sobre las operaciones destinadas a garantizar la seguridad en torno a la isla y sobre su labor en la lucha contra la actividad marítima ilegal. El jefe del Estado británico también se reunirá con representantes de la Agencia Espacial del Reino Unido para conocer los planes de instalación de un nuevo emplazamiento de telescopios en Bermudas como parte de los esfuerzos globales para rastrear desechos espaciales y apoyar la sostenibilidad espacial internacional.









