Parto velado: la experiencia de madres como Verdeliss o Mery Turiel explicada por la ginecóloga Marisa Gómez Trimiño
El parto velado recibe distintos nombres. También se lo conoce como parto enmantillado, pues es como si el bebé viniera envuelto en una mantilla, aunque sea acuosa, o por ese velo que sería la bolsa amniótica. Es un hecho bastante infrecuente. Las estimaciones hablan de que tan solo uno de cada 80.000 nacimientos adopta esta forma tan especial.
La Dra. Marisa Gómez Trimiño, ginecóloga y obstetra del Hospital Universitario Vithas Madrid Aravaca, nos da las claves para conocerlo mejor.
Que el recién nacido salga con la bolsa intacta no representa ningún riesgo ni para él ni para su madre, siempre que el expulsivo se haya desarrollado con normalidad
¿En qué consiste el parto velado?
Durante su estancia en el vientre materno, el bebé está protegido por la bolsa amniótica, ubicada en el saco amniótico, que, entre otras funciones, hace de amortiguador y le proporciona un ambiente en unas condiciones constantes de temperatura, le permite moverse, jugar, flotar... La bolsa amniótica se va llenando de líquido a medida que va avanzando el embarazo, y según va creciendo el feto. La composición del líquido amniótico es muy variada y si en un primer momento hay fundamentalmente sustancias que proceden del filtrado sanguíneo de su madre, luego se van añadiendo otras, como la propia orina del bebé y productos de desecho de él mismo, según vaya perfeccionando algunas funciones orgánicas. El volumen de líquido amniótico alcanza su valor máximo hacia las 34 semanas de embarazo, cuando llega a los 800 miligramos.
Antes del parto, algunas mujeres rompen espontáneamente la bolsa amniótica y ese líquido sale al exterior (hay que recordar que si está manchado o teñido, se debe consultar cuanto antes con el médico). En otras ocasiones, es el obstetra o la matrona los que rompen la bolsa de las aguas de forma artificial con una lanceta ya instaurado el trabajo de parto. En cualquiera de las dos formas recibe el nombre de amniorrexis.
El parto velado no es muy frecuente, precisamente por ello: "Muchas veces la bolsas de las aguas se rompe o antes del parto (espontáneamente) o durante la dilatación, ya sea de manera natural o en procesos de inducción al parto por el motivo que sea para generar contracciones uterinas", explica la experta.
Entonces, ¿qué entendemos por parto velado? "Se define como la salida del recién nacido (ya sea parto vaginal o cesárea) con la bolsa de las aguas íntegra". Es decir, lo que vemos del niño al salir del cuerpo de su madre no es a ese bebé envuelto en esa sustancia grasa y blanquecina que le recubre la piel (vérnix caseosa), y con algo de sangre, sino que lo contemplamos dentro de la bolsa amniótica, en la posición que ha mantenido dentro del vientre materno.
¿Tiene el parto velado algún riesgo para la madre o para el niño?
"El que el recién nacido nazca con su bolsa íntegra no presenta ningún riesgo ni para el bebé ni para su madre, siempre que el proceso de expulsivo se haya desarrollado con normalidad", tranquiliza la especialista del Hospital Universitario Vithas Madrid Aravaca.
Tampoco supone más dificultades de cara al parto. "Si el parto se desarrolla con normalidad y las contracciones uterinas en el periodo expulsivo son las adecuadas no implica más dificultades en el nacimiento del recién nacido", añade. El parto velado puede darse tanto en partos vaginales como en cesáreas. "En una cesárea, el obstetra encargado del caso es quien con frecuencia realiza amniorrexis (rotura de bolsa) antes de hacer que nazca el bebé o la realiza extrayendo al bebé con la bolsa íntegra", detalla.
Una vez fuera del cuerpo materno, ¿hasta cuándo permanece el bebé con la bolsa intacta? "No suele ser mucho tiempo; esto es muy variable y depende del manejo del parto del obstetra o la matrona encargada del caso", aclara la Dra. Gómez Trimiño. Una vez que se rompa, se puede proceder al pinzamiento óptimo del cordón umbilical y los pulmones del bebé serán los que le suministren oxígeno a partir de ese momento.
¿Es más frecuente en algunas madres o bebés?
En principio, no hay ningún factor materno que predisponga al parto velado, aunque algunos autores sugieren que podría ser más habitual en mujeres que ya han tenido un hijo. En cuanto al bebé, "puede darse con más frecuencia en un parto prematuro (antes de la 37 semana de gestación) o si el expulsivo se ha desarrollado con rapidez (en los casos que llamamos partos precipitados). En cuanto a la presentación, puede darse tanto en presentación de cabeza (cefálica) o de nalgas/pies", concreta la Dra. Gómez Trimiño.
En torno al parto velado o enmantillado hay muchas leyendas que hablan de que los pequeños que nacen así van a gozar de una protección especial durante su vida o van a disfrutar de buena suerte. Por ejemplo, para Verdeliss, que tuvo a su octava hija en un parto velado, fue muy sanador; y también la influencer Mery Turiel declaró que el parto velado de su primer hijo había sido "mágico".

