Paz Vega, sobre el poder y la resiliencia de la mujer: "La exigencia hacia nosotras siempre es mayor en todos los sentidos"
Paz Vega, una de las actrices más reconocidas del cine español, ha forjado una carrera que no solo se distingue por su talento, sino también por su capacidad de representar a la mujer en su más amplia expresión. Desde sus inicios en la televisión española hasta su internacionalización con películas como Lucía y el sexo (2001) o Spanglish (2004), Paz ha sabido elegir personajes que reflejan la complejidad y fortaleza femenina, destacando siempre por su autenticidad y su capacidad para romper con los estereotipos, transmitiendo al mismo tiempo la vulnerabilidad y la fuerza que conviven en las mujeres reales.
¿Qué significa para ti el 8 de marzo hoy, en este momento de tu vida?
Para mí es un día de conciencia y de memoria. Hay que recordar de dónde venimos, el camino que tantas mujeres han abierto antes que nosotras y también para mirar hacia delante.
¿Ha habido algún momento en el que hayas sentido que el hecho de ser mujer condicionaba tu camino?
Sí, claro. En esta industria ha habido momentos en los que una percibe que el listón no está colocado exactamente en el mismo lugar. Pero con el tiempo he aprendido a no vivirlo desde la queja sino desde la determinación. La exigencia hacia nosotras siempre es mayor en todos los sentidos.
¿Qué le dirías hoy a la Paz Vega que empezaba en la profesión?
Le diría que confíe más en su intuición y que no tenga miedo a ocupar su lugar. Que los sueños grandes requieren paciencia y resistencia. Y que disfrute del camino, incluso de las dudas, porque también forman parte de en quién te conviertes.
¿Has notado diferencias entre trabajar en España y en Hollywood en términos de igualdad?
Cada industria tiene sus dinámicas. En Hollywood quizá el debate ha estado más visible durante años, y aquí se está llevando de otra manera. Pero la conversación sobre igualdad es global y estamos en un proceso de transformación constante en todo el mundo.
Como mujer en el cine, Paz ha tenido que navegar por un mundo, muchas veces dominado por figuras masculinas, con inteligencia y una gran fuerza. Con el paso del tiempo, se ha convertido en un referente de feminidad y empoderamiento, no solo en sus papeles sino también en su vida personal, donde, además de madre, ha sido una figura pública que defiende la importancia de ser fiel a sí misma y a sus principios.
Como madre, ¿qué conversación te parece imprescindible tener con tus hijos sobre igualdad?
La conversación más importante es la que sucede cada día, con el ejemplo. Hablar de respeto, de empatía, de oportunidades justas. Que entiendan que el talento, la sensibilidad o la fortaleza no pertenecen a un género, pertenecen a las personas.
¿Cómo gestionas el edadismo en una industria que históricamente ha sido dura con las mujeres a partir de cierta edad?
Creo que la mejor forma de enfrentarlo es seguir trabajando, seguir contando historias. Con el tiempo una descubre que cada etapa trae una profundidad distinta. La madurez no es una pérdida, es riqueza, es serenidad y confianza
¿Crees que las actrices tienen una responsabilidad especial a la hora de alzar la voz en temas sociales? ¿Sientes que hay miedo todavía a posicionarse?
Creo que cualquier persona que tenga visibilidad tiene también una oportunidad de contribuir a ciertas conversaciones. Pero cada uno debe hacerlo desde la honestidad y sin perder la capacidad de escucha reflexiva. El miedo a veces existe, porque vivimos en una época muy polarizada, pero el silencio tampoco ayuda a que las cosas cambien.
¿Cómo vives las críticas cuando una mujer opina con claridad?
Intento vivirlas con serenidad. Opinar forma parte de la libertad, y esa libertad implica también aceptar que no todo el mundo estará de acuerdo contigo.
¿Hay alguna actriz o directora que admires especialmente por su valentía?
Hay muchas. Mujeres que han abierto caminos en el cine y que han defendido su voz con determinación. Siempre he admirado a las creadoras que han sabido mantenerse fieles a su mirada, como Isabel Coixet por ejemplo.
¿Dónde crees que seguimos fallando como sociedad en igualdad?
Quizá todavía nos cuesta entender que la igualdad no es un capricho, es la base para una sociedad justa. A veces se plantea como un enfrentamiento cuando en realidad es una evolución colectiva.
¿Cuál es la mayor mentira que aún se dice sobre el feminismo?
Que el feminismo busca confrontar o dividir. Pero no es así. Lo que se busca es algo básico. Igualdad de oportunidades y respeto.
¿Qué cambio real te gustaría ver en los próximos cinco años?
Me gustaría que la conversación sobre igualdad fuese cada vez menos teórica y más visible en la sociedad, en las oportunidades, en los liderazgos, en las historias que contamos. Cuando eso ocurra de forma natural, es cuando de verdad se producirá el cambio.
Su carrera ha sido un constante desafío a las expectativas del público, demostrando que la igualdad de oportunidades en la industria cinematográfica es esencial para la evolución del arte. Hoy en día, Paz continúa deslumbrando en la pantalla, llevando consigo no solo una impresionante trayectoria profesional, sino también un mensaje de empoderamiento y autenticidad para las futuras generaciones de mujeres en la industria.




