Scream, el grito continúa
Si bien el cine de terror siempre ha tenido una amplia ola de seguidores, en 1996 no era tan llamativo en la cartelera internacional, pero la cinta “Scream” llegó a refrescar y a cautivar a los adolescentes con un guion que se burlaba de todas las cintas del género.
“Repetía las historias de asesinos en serie, pero tomaba todos los elementos del género para convertirlo en una especie de análisis del mismo género y a su vez retratar lo irónico del mismo. Es decir, se burlaba de él, analizaba desde nuevas ópticas y entregaba algo totalmente fresco, que impactó tanto espectadores que consumían este estilo, a especialistas y a nuevas generaciones”, afirmó Mauricio Matamoros, periodista investigador de cine.

Además, la cinta estaba centrada en un grupo de adolescentes e interesó también a este sector de la población, porque regularmente este tipo de largometrajes estaban protagonizadas por adultos mayores de 30, pero esto no fue fortuito, desde su creación, así fue pensada por el guionista Kevin Williamson y el director Wes Craven.
“Ambos decidieron romper los esquemas y dirigir esta película a una audiencia más amplia, un público adolescente y adulto; así llenaron la película de personajes jóvenes y con actores de renombre como protagonistas, otra cosa también importante de la película”, agregó Matamoros.

El crítico resaltó que si bien la película no es cómica, buena parte del guion es una sátira de los personajes y de las situaciones, porque Williamson era un conocedor y quería refrescarlo, sin imaginar el éxito que tendría y que finalmente su historia se volvería una saga.
“La historia surgió como una especie de sátira del cine de asesinos y curiosamente se terminó convirtiendo en lo mismo. Es decir, en una saga de asesinos en serie, en algunos casos un capítulo mejor que otro, pero me parece que en general ha logrado mantener el interés y es importante porque en estos 30 años ha seguido presentando a los personajes que utilizó desde la primera entrega en menor o mayor medida”, comentó.

La sátira no sólo fue hacia el género, también se criticaba la forma en la que los medios de comunicación buscaban la información, porque Williamson se inspiró en la nota roja de la época y en cómo se comunicaba.
“La cinta refleja todas las obsesiones y los vicios que se daban en aquel momento y que se siguen dando. Actualmente, estamos inmersos en una cultura de la violencia presentada no sólo en la ficción, sino en las noticias en horarios estelares, pese a que se sigue culpando al cine de terror, cuando éste queda minimizado por los niveles de violencia que podemos ver en la televisión o en celulares”, apuntó.

Finalmente, señaló que las secuelas son certeras porque de alguna manera han ido evolucionando tecnológicamente, ya que el teléfono y ahora los smartphones son esenciales en la historia.
“Nos permiten ver en qué punto va la tecnología y cómo esta refleja a la violencia. Nos ayuda a entender a través del tiempo como la violencia se maneja en los medios; así como la inclusión y mayor diversidad”, dijo.

DATOS
- El nombre de la cinta está inspirado en el tema “Scream” de Michael Jackson.
- La máscara de Ghostface fue encontrada por casualidad y de inmediato decidieron usarla.
- Querían que Drew Barrymore interpretara a ‘Sidney’, pero prefirió hacer a ‘Casey’.
- Williamson escribió el guion en tres días y hasta escribió el material para una posible secuela.

NÚMEROS
- 2015 hicieron la serie.
- 26 de febrero se estrena la séptima entrega.
POR PATRICIA VILLANUEVA VALDEZ
PATRICIA.VILLANUEVA@ELHERALDODEMEXICO.COM
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