Super Bowl LX, duelo para la historia en San Francisco
En las calles de San Francisco hay gente con maletas, recién llegada de todos lados, policías, perros, aficionados y vendedores, de sarapes, gorros y anillos. En las casas de apuestas hay líneas que predicen el triunfo de los Seahawks y en la historia de Nueva Inglaterra hay dos marcas en juego.
Los Patriots son no favoritos por segunda ocasión en el Super Bowl (primera desde febrero de 2002, cuando vencieron, a pesar de ello, a los entonces Rams de San Luis). En esta edición, sin embargo, pueden convertirse en el máximo ganador o el máximo perdedor en la historia.
Si ganan en Levi’s Stadium, romperán el empate con los Steelers de Pittsburgh, franquicia que también ha conquistado seis campeonatos (NFL). Si pierden, serán la primera con seis derrotas en dicho juego (1986, 1997, 2008, 2012 y 2018), una más que los Broncos de Denver. Noticias Relacionadas
Un encuentro para la historia

A menos de 24 horas del encuentro, en el downtown de la ciudad, se escucha el murmullo de las personas, la campana de los tranvías, el canto de los músicos callejeros y los mensajes de los fanáticos religiosos, que regalan biblias y aprovechan este tipo de espacios para compartir sus ideas.
Seattle, por su parte, intenta vengar la derrota en el Super Bowl XLIX, en 2015, ante su oponente de esta tarde. Asimismo, pretende su segundo anillo en el cierre de una campaña especial, en donde sumaron 14 victorias y garantizaron la primera posición en la Conferencia Nacional.
En la historia de la liga, nueve veces dos equipos se han enfrentado en múltiples ocasiones en el SB: seis veces el mismo equipo ganó ambos partidos. Los Patriots derrotaron dos veces a los Rams y cayeron dos veces contra los Giants; dividieron triunfos con los Eagles de Philadelphia.
En San Francico hay nubes y calles con pendientes pronunciadas, consecuencia de las múltiples colinas en los alrededores. También hay una fuerte influencia del art déco en su arquitectura y una gigante tradición deportiva que trasciende la organización de eventos de élite.
Como sede del Super Bowl por apenas tercera ocasión, el área de la bahía afronta un duelo inesperado al comienzo de esta campaña, entre uno de sus grandes rivales divisionales, los Seahawks; y los Patriots de Nueva Inglaterra, el equipo que se creía muerto tras la era de Brady.