Los príncipes Guillermo y Kate ponen tierra de por medio en una de las mayores crisis para los Windsor: su escapada a los Alpes franceses
El príncipe Guillermo y la princesa Kate han aprovechado la temporada invernal para disfrutar, de forma discreta, de un viaje en la exclusiva estación de esquí francesa de Courchevel, en los Alpes. Según ha informado el Daily Mail, los Gales fueron vistos el pasado mes de enero en un restaurante de lujo en la montaña donde, según el tabloide británico, disfrutaron de una tostada de jamón y queso con trufa que cuesta 85 euros. "Lo pasaron muy bien y fueron muy educados", cuenta un miembro del personal al medio.
Otros comentan que ambos pasearon con sus impecables looks de esquí. "No podía creer que estuviera almorzando en el mismo restaurante que Kate y William", cuenta un comensal que compartió restaurante con ellos. "Estaban adorables con sus gorros de lana", añadió. Conocida como 'la Saint Tropez de la nieve', Courchevel es conocida por sus restaurantes con estrellas Michelin, sus tiendas de diseño y sus famosos visitantes. De Hollywood a la realeza, este pequeño rincón y refugio para esquiar cuenta en su clientela con visitantes de la talla de George Clooney y los Beckham. El medio no ha conseguido saber si los príncipes de Gales han viajado solos o con sus pequeños: el príncipe George (12), la princesa Charlotte (10) y el pequeño príncipe Louis (7).
La primera vez que el heredero al trono viajó a los Alpes franceses fue en 2016. Lo hizo junto a sus hijos -por aquel entonces solo estaban en la familia George y Charlotte- y su esposa Kate. Desde aquel primer acercamiento en familia a una de las zonas de esquí más exclusivas del mundo, la pareja real ha viajado en avión a diversos complejos turísticos de lujo para disfrutar de varios días de descanso, desconexión y privacidad. El Daily Mail apunta también que, a principios del año pasado, Guillermo y Kate fueron vistos en un restaurante en la cima de la montaña junto a diversos miembros de la familia de la princesa. "Fue una fiesta de los Middleton", dijo una fuente entonces.
Esta escapada invernal -que además coincide con los Juegos Olímpicos de Invierno que se están disputando en Milán- supone poner tierra de por medio con Reino Unido y con la polémica relacionada con Andrés Mountbatten Windsor. Pese a la retirada de títulos y su forzosa salida de Royal Lodge, la polémica sigue incrementándose en torno a su figura. Los tres millones de archivos que desclasificó la semana pasada el Departamento de Justicia de los Estados Unidos contenían nuevas fotos del príncipe británico -título que no usa, pero que le sigue perteneciendo por nacimiento- y muchas conversaciones entre él y Jeffrey Epstein, el magnate condenado por tráfico sexual de menores.
Entre las novedades, se ha encontrado una declaración de Ghislaine Maxwell, mano derecha de Epstein, que destruye la principal coartada que el hijo de Isabel II dio en el año 2019 a Emily Maitlis en su comentada entrevista para Newsnight, programa de la BBC. El ex duque de York afirmó en su accidentada intervención en la televisión pública que fue a la mansión de Epstein "con el único propósito" de decirle adiós, y añadió: "Nunca volví a tener contacto con él desde ese día". Ahora, el Daily Mail ha analizado los correos que desmienten la afirmación que dio hace seis años. Andrés admitió entonces a Maitlis que, "casualmente", acababa de poner fin a su amistad cuando se tomó la infame fotografía de ambos paseando por Central Park. Ahora, el tabloide británico ha sabido que la comentada imagen fue tomada el séptimo día de una sórdida estancia de nueve días en la mansión del pederasta, durante la cual se vio a un desfile de mujeres jóvenes entrando y saliendo de la residencia.






