Trump camina hacia el umbral de la guerra con Irán

Trump camina hacia el umbral de la guerra con Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, situó a su administración en el umbral de una eventual confrontación con el régimen de los ayatolas en Irán, al articular una estrategia que combina presión diplomática con un despliegue militar inusual en Medio Oriente, según el informes de diversos medios estadounidenses.

Washington concentra actualmente dos portaaviones en la región —el USS Abraham Lincoln y el USS Gerald R. Ford— acompañados por destructores y buques de combate litoral, además de decenas de miles de soldados desplegados en bases que podrían convertirse en blancos de represalias. La presencia simultánea de estos grupos de ataque es poco habitual y eleva la capacidad de proyección aérea y naval estadounidense.

También te puede interesar: José María Balcázar, defensor del matrimonio infantil, asume la presidencia de Perú

El refuerzo incluye cazas F-22, F-15 y F-16, aeronaves de alerta temprana y aviones cisterna para reabastecimiento en vuelo, lo que sugiere preparación para operaciones sostenidas. Funcionarios estadounidenses han advertido que impedirán “de una forma u otra” que Teherán obtenga un arma nuclear.

Trump vinculó la represión con advertencias de intervención en Irán

El endurecimiento ocurre con tensión interna en Irán: protestas que iniciaron por el costo de vida y se ampliaron con reclamos por libertades. Trump vinculó la represión con advertencias de intervención; afirmó que “la ayuda (iba) en camino” y dijo que Teherán habría frenado “alrededor de 800” ejecuciones.

También te puede interesar: Zuckerberg reconoce las fallas de Instagram en su juicio

Desde Teherán, el presidente Masud Pezeshkian rechazó “inclinar la cabeza” y se repitieron amenazas de represalia, incluido el cierre del estrecho de Ormuz, paso clave del comercio mundial de petróleo. Con maniobras de los Guardianes de la Revolución y bases estadounidenses potencialmente expuestas, el pulso entra en una fase donde cada movimiento puede leerse como ultimátum.