La protesta que olía a barbacoa
Lo que ocurrió con Marx Arriaga Navarro al frente de la Dirección General de Materiales Educativos de la SEP no fue una hazaña, ni la defensa de un plan capaz de revertir el rezago educativo. Fue un encierro inútil de casi 100 horas en la oficina que encabezaba.
Eso sí, dentro de su resistencia a dejar la silla nunca contempló una huelga de hambre. A las oficinas cercanas llegaban los olores de la comida que recibía: desde pollos rostizados, antojitos, hasta barbacoa. Durante cuatro días, el ir y venir de bolsas térmicas fue más constante que cualquier discurso de resistencia. Difícil sostener una narrativa de sacrificio cuando el menú entra por la puerta principal.
En paralelo intentó usar el chantaje como recurso para mantenerse en el cargo. Hubo mensajes enviados a través de emisarios e interlocutores para advertir que, si se concretaba su salida, podría hacer pública “información”. Esa fue la carta que intentó jugar. Según versiones internas, no había nada capaz de comprometer a nadie. No había sustento real para la amenaza.
A eso se suman denuncias y testimonios presentados ante el Órgano Interno de Control de la Secretaría de Educación Pública sobre cobros a trabajadores para conservar o gestionar plazas. Las investigaciones siguen su curso en contra de Arriaga y de su cobrador, Sady Arturo Loaiza Escalona.
Después de su salida, trabajadores de la propia Dirección General de Materiales Educativos aseguran que las oficinas volvieron a verse como durante años: sin carteles, sin cartulinas, sin consignas pegadas en paredes institucionales. Dicen que el ambiente es distinto. Más técnico, sereno y limpio.
Incluso, hablan de alivio sin la presión constante de cooperaciones o “apoyos” vinculados a la llamada lucha. Cien horas después, lo único que quedó fue el olor que se disipó… y una oficina que volvió a ser oficina.
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109 millones bajo sospecha en Pachuca
La capital de Hidalgo enfrenta un boquete de 109.5 millones de pesos observado por la Auditoría Superior de la Federación. La revisión a la Cuenta Pública 2024 exhibe irregularidades graves en el manejo de recursos federales durante las administraciones de Sergio Baños y Jorge Alberto Reyes.
La auditoría 1152 incluyó ocho meses de gestión del priista Baños y cuatro meses del morenista Reyes. El municipio infringió la normativa federal, particularmente la Ley General de Contabilidad Gubernamental, la Ley de Adquisiciones del Estado de Hidalgo y la Ley de Obras Públicas.
El señalamiento central es la falta de documentación comprobatoria y justificativa del gasto. No aparecen actas de entrega recepción, reportes fotográficos, facturas, pólizas, inventarios ni resguardos de bienes. En obra pública tampoco existen estimaciones ni pruebas técnicas que respalden los trabajos realizados. El probable daño representa 92.3 por ciento de la muestra auditada. Casi todo lo revisado presenta inconsistencias.
Lo que más llama la atención tiene que ver con los semáforos. Se reportaron 54.2 millones de pesos en servicios de instalación, reparación y mantenimiento solicitados por la Secretaría de Seguridad Pública municipal. La ASF determinó que no se presentó evidencia fotográfica que valide la instalación de equipos, estructuras ni señalamientos.
La observación alcanza a dos gobiernos consecutivos. Baños tendrá que explicar lo ejercido en su periodo. Reyes deberá responder por los meses que ya estaban bajo su responsabilidad. La auditoría no distingue colores, pero sí responsabilidades administrativas.
EN CORTO.- En San Francisco del Rincón, tierra del expresidente Vicente Fox, hombres armados dispararon contra familias ¡en un parque! Un hombre muerto y 10 heridos, ocho de ellos niñas y niños. Autoridades prometen justicia. Guanajuato sigue contando víctimas.
Nos vemos a las 8 por el 8 de TV
POR SOFÍA GARCÍA
COLABORADORA
@SofiGarciaMX
MAAZ