Trump suaviza postura tras operativos letales del ICE
El presidente estadounidense, Donald Trump, inició una reorganización de su estrategia antiinmigrante en Minnesota tras el segundo asesinato vinculado a agentes del ICE en menos de tres semanas, un episodio que generó una fuerte reacción pública y obligó a la Casa Blanca a replantear el enfoque político y operativo en el estado.
Trump y su polémica con el ICE en Minnesota
El caso más reciente fue la muerte de Alex Pretti, enfermero de 37 años, abatido por agentes de la Patrulla Fronteriza durante un enfrentamiento con manifestantes en Minneapolis.
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Videos difundidos posteriormente contradijeron la versión inicial de altos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, que habían presentado a Pretti como una amenaza armada.
La narrativa oficial, reforzada por declaraciones de asesores presidenciales, fue cuestionada incluso por legisladores republicanos y periodistas.
Ante el impacto mediático y político, el magnate republicano decidió enviar a su “zar fronterizo”, Tom Homan, para asumir el control de la operación federal en la ciudad.
Homan sustituye a Greg Bovino, quien se convirtió en la figura visible de la ofensiva migratoria itinerante y fue degradado de su cargo como “comandante general”,
según reportó The Atlantic.

Bovino regresará a California, en un movimiento interpretado como una señal de distanciamiento de las tácticas más agresivas.
Funcionarios de la administración indicaron que el despliegue de más de tres mil magentes federales en Minneapolis —que supera ampliamente a la policía local— será reducido, en un intento por desescalar la tensión y corregir problemas de percepción pública.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, evitó respaldar las acusaciones más
duras contra Pretti y subrayó que el jefe de la Casa Blanca busca que la
investigación avance con base en los hechos.
Demócratas buscan quitar a Kristi Noem
La presión para remover a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, creció con velocidad inusual tras el tiroteo que cobró la vida de Alex Pretti. Más de una
docena de demócratas se sumaron al movimiento encabezado por la representante Robin Kelly, quien podría forzar una votación la próxima semana.
El caso ha provocado indignación en el Congreso, ya que demócratas exigen
consecuencias y algunos republicanos piden una investigación independiente. Kelly presentó las iniciativas a inicios de mes, después de la muerte de Renee Good, pero el apoyo se disparó tras el nuevo tiroteo en Minneapolis.
El respaldo abarca figuras de alto perfil, legisladores de distritos pendulares y parte del liderazgo demócrata. La acusación sostiene que Noem obstruyó al Congreso y quebrantó la confianza pública. El DHS calificó el intento como “absurdo”, mientras
ningún republicano ha respaldado la destitución.