Washington necesita a México

Washington necesita a México

En medio del ruido de las últimas semanas, marcado por el efecto de la captura de Nicolás Maduro y por el discurso de Donald Trump, que coloca a América Latina bajo la lupa de la “seguridad nacional” estadounidense, la relación entre México y Washington entró en una zona delicada. Sin embargo, lejos de la retórica, un artículo publicado esta semana en The Hill reconoce que el trabajo conjunto funciona mejor que cualquier tentación de confrontación.

Desde la Casa Blanca persiste la inclinación a recurrir al discurso de la mano dura. Misma narrativa que ahora apunta a México, omitiendo una verdad incómoda pero conocida, que el narcotráfico existe porque la demanda es alta en Estados Unidos y las armas que fortalecen a los cárteles salen en buena medida de sus armerías. Bajo esa lógica, México no es el problema, sino parte indispensable de la solución.

Por eso el planteamiento de The Hill, firmado por los excongresistas Christopher Shays y Richard Swett, resulta relevante: cualquier estrategia que ignore el papel de la Unión Americana en esa cadena de consumo y financiamiento está destinada al fracaso. La cooperación, sostienen, no es un gesto diplomático, sino un mecanismo operativo que ya está produciendo resultados.

Esa lectura coincide con lo que viene ocurriendo en México. Desde el inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum, la relación con Washington se ordenó alrededor de indicadores. El nombramiento de Omar García Harfuch como eje de la estrategia de seguridad fue parte de ese ajuste.

El perfil que le dedicó el New York Times en diciembre pasado al Secretario de Seguridad confirmó esa percepción en el norte. Harfuch aparece ahí no como una figura política, sino como un operador que concentra información, coordina decisiones y traduce inteligencia en acciones.

Los datos lo reflejan. Las incautaciones de fentanilo reportadas por Aduanas de Estados Unidos cayeron más del 50 por ciento entre 2024 y 2025. Incluso la DEA ha reconocido que los productores de opioides sintéticos en México enfrentan dificultades para conseguir precursores químicos. Además, las extradiciones y los golpes financieros se aceleraron, como ocurrió con la reciente entrega de 37 criminales.

Marco Rubio lo resumió durante su visita a México en 2025: nunca había existido un nivel tan alto de cooperación, respetuoso de la soberanía y con resultados medibles. También en el plano económico la interdependencia es clara: bajo el T-MEC, seguridad y comercio quedaron entrelazados, y lo que ocurre en la frontera impacta directamente en las cadenas de suministro, la energía y la estabilidad de ambos países.

En ese contexto, el llamado a privilegiar la colaboración sobre la confrontación no es ingenuo. México necesita información y corresponsabilidad y Estados Unidos necesita un socio capaz de ejecutar.

Rompimiento naranja

En este espacio hemos seguido muy de cerca todo lo ocurrido con la presión recaudatoria por parte del gobierno de Nuevo León, de Samuel García con empresarios, disfrazada de medidas ambientales. Bueno, pues no nos confundamos. Es un secreto a voces que la pedrera Matrimar, misma que habría operado por años pagando menos impuestos de lo que le correspondía, cuando el gobierno quiso cobrar parejo a la empresa de Baltazar Martínez Montemayor y Baltazar Martínez Ríos, alcalde de Cerralvo y líder del partido naranja en el estado, las cosas se tensaron al grado del rompimiento político y la eventual clausura que ya lleva un par de meses. No es cosa menor, pues se comenta que si el conflicto sigue Morena intervendría, pues votos son votos.

POR ARTURO RODRÍGUEZ GARCÍA

COLABORADOR

TWITTER: @ARTURO_RDGZ

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