A partir de qué edad pueden los niños quedarse solos en casa, según una psicóloga: "Deben estar muy bien establecidas las normas básicas sobre lo que el menor puede o no hacer"

A partir de qué edad pueden los niños quedarse solos en casa, según una psicóloga: "Deben estar muy bien establecidas las normas básicas sobre lo que el menor puede o no hacer"

Quedarse solos en casa por primera vez es algo que tanto los niños como los padres ven como un hito, como una prueba de que se hacen mayores. Este paso lo viven con emoción muchos niños, mientras que otros sienten cierto temor, al igual que los padres: unos lo verán como un alivio, como una facilidad a la hora de conciliar, mientras que otros lo harán porque se vean un poco empujados a ello, bien por necesidad o bien por insistencia del propio hijo. La cuestión es: ¿cuándo es el momento adecuado? ¿a partir de que edad podemos dejar solos a los niños en casa?

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Se lo hemos preguntado a María José Pérez Fernández-Manchón, psicóloga y codirectora Despertares Psicólogos Alcobendas, quien indica que los menores de 6 años no deberían quedarse solos en ningún caso, atendiendo a las recomendaciones de expertos en pediatría, educación y servicios sociales. A partir de los seis años, entre los seis y los nueve concretamente, podrían quedarse solos, según señala, pero únicamente en períodos muy breves (por ejemplo, bajar a comprar algo) y teniendo muy en cuenta de que deben tener supervisión cercana.

"Entre 10 y 12 años pueden quedarse solos en casa periodos cortos si son responsables y saben qué hacer ante emergencias", añade. "A partir de 12 años muchos niños pueden quedarse solos varias horas, dependiendo de su madurez". Y esa es precisamente la clave: la madurez del niño.

Los menores de 6 años no deberían quedarse solos en ningún caso.

María José Pérez Fernández-Manchón, psicóloga

"¿Cómo saber si mi hijo está preparado para quedarse solo en casa?"

"Más importante que la edad cronológica es la capacidad real del niño", subraya Fernández-Manchón. Para saber si está preparado o no, la psicóloga recomienda que los padres valoren y analicen una serie de cuestiones:

  • ¿Sabe seguir normas básicas? Por ejemplo indicaciones si tiene que llamar a 112
  • ¿Le hemos enseñado a mantener la calma si ocurre algo inesperado?
  • Por supuesto, debe saber usar el teléfono y llamar a los padres.
  • Tiene que saber que no debe abrir la puerta a desconocidos.

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es que "debemos ser conscientes de que un criterio vital es el tiempo de ausencia", tal y como puntualiza la especialista de Despertares Psicólogos. "No es lo mismo 10 minutos que varias horas".

Padres se despiden de su hija antes de irse de casa© Getty Images

Poner normas a cumplir en ausencia de los padres, clave para que todo vaya bienestar

Si los padres dejan a su hijo solo en casa es porque consideran que, además de lo suficientemente maduro para saber cómo actuar en situaciones inesperadas, es responsable. Aun así, "deben estar muy bien establecidas las normas básicas sobre lo que el menor puede o no hacer durante la ausencia" de los progenitores.

A partir de 12 años muchos niños pueden quedarse solos varias horas, dependiendo de su madurez.

María José Pérez Fernández-Manchón, psicóloga

Hemos de tener en cuenta que, en estos casos, las normas no son solo reglas, sino que emergen como una red de seguridad que le da claridad, tranquilidad y autonomía. Lo importante es que sean pocas, claras y adaptadas a su edad. Las normas esenciales son las siguientes:

  • No contestar llamadas de números desconocidos.
  • No usar la cocina si aún no tiene la edad o la habilidad suficiente.
  • No manipular enchufes, velas, productos de limpieza o herramientas.
  • Mantener el móvil cargado y accesible.
  • No subir a lugares peligrosos, como ventanas, balcones, muebles altos...
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Si nuestro hijo ya es algo más mayor, tiene más de 12 años y está en plena adolescencia, es recomendable añadir algunas normas más, como las siguientes:

  • No invitar a amigos sin permiso.
  • No salir de casa hasta que vuelvan los progenitores, salvo emergencia.
  • Si tiene permiso para salir de casa, avisar a sus padres cuando regrese, bien llamando por teléfono o bien escribiéndoles un mensaje. Es recomendable hacerlo también al contrario y, si es el padre o la madre quien llega antes a casa, que avise también al hijo.

Para evitar disputas posteriores, sería adecuado que se establecieran otros acuerdos previamente, como el tiempo de pantallas o las actividades que van a hacer durante el tiempo de ausencia de los padres: deberes, leer, ver la televisión (y lo que van a ver), jugar… Y todo ello sin sobreproteger, sin llamarles cada hora para asegurarnos de que está todo bien. Por supuesto, sobre todo las primeras veces, una vez que los padres vuelven a casa es necesario transmitirles refuerzo positivo y hacerles saber lo bien que han actuado. Es la mejor manera de crear confianza mutua y de que todo siga fluyendo en próximas ocasiones.