'Como agua para chocolate' se despide con una segunda temporada cargada de nostalgia
La novela Como agua para chocolate tuvo una nueva vida con su adaptación a la pantalla chica en forma de serie y ahora camina hacia la inmortalidad televisiva con su segunda y última temporada y también prevalece en el corazón de su elenco, quienes recordaron sus personajes previo al estreno.
Azul Guaita, quien da vida a Tita de la Garza, habló de su papel como una presencia que se resiste a desaparecer, “desde que empecé a trabajarla, a conocerla, a descifrarla, me di cuenta que es una persona que tiene muchísimo amor y después de acabar este proyecto la sigo sintiendo; no la he soltado ni ella a mí, no quiero", aseguró la actriz. "No me molesta tener a Tita en mí y llevarla para siempre en mi vida, se siente como un apapacho al corazón, como tomar un café de olla calientito, como el abrazo de mamá”, complementó con una metáfora del sentimiento y la cocina, como la misma serie se establece.
Por su parte, Irene Azuela describió el cierre desde un lugar opuesto, "terminando esta temporada lo único que deseaba era correr, sentirme joven, volver a ver el campo verde y decir qué bella es la vida, porque Mamá Elena termina con una amargura y un resentimiento importantes, sentirse sola en un momento de debilidad física debe de ser durísimo, y también es consecuencia de las decisiones que tomas”, y dijo entender que su interpretación inspire el desprecio entre los televidentes, lo que calificó de "un halago".
También subrayó que interpretar a mujeres complejas dialoga con la edad y el presente, “las mujeres de 46 años somos muy distintas a las de los años 30, y queremos gozar la vida y no dejar de hacer lo que más queremos”.

Andrea Chaparro habló del vértigo que deja el silencio y de una Gertrudis obligada a madurar, “después de una acción tan escandalosa, en esta temporada toca vivir con las consecuencias, es un nervio, pero también una madurez necesaria para sobrevivir, ahora aprecio más los silencios”, confesó y contó que sufrió un accidente en el rodaje, cuando cayó de un caballo y resultó en puntos de sutura.
El director Julián de Tavira sintetizó la experiencia desde la gratitud y la identidad, “es una historia profundamente mexicana, nos permite presumir lo bonito de México, aprender del antes, entender de dónde venimos y valorar lo que tenemos hoy, se creó una comunidad muy especial dentro y fuera de la pantalla”, señaló, al tiempo que adelantó que el final sigue la esencia de la novela, pero con una evolución más madura y compleja.
En ese mismo sentido Guaita hizo un puente entre su personaje y las mujeres del México contemporáneo: "Todavía no sabemos muy bien expresar nuestros sentimientos, nuestras emociones, y tratamos de reprimirlas, y creo que lo que Tita les diría es que vivan sin miedo, y que sientan todo, y digan todo lo que sienten, sin miedo".
La segunda temporada de Como agua para chocolate se estrenará a través de HBO Max el próximo 15 de febrero con el estreno de sus seis episodios de forma semanal.